21.09.2009

15 objetos imperdibles para comprar en Cualquier Verdura

La casa-tienda “Cualquier verdura” logra que te enamores de los objetos. Nos metimos en su cocina y elegimos los 15 artículos que más nos gustaron.


Los seres humanos somos así: todo nos gusta más si lo vemos en casa de otro. Esa panera de plástico que nos haría enrojecer de vergüenza en la mesa de mamá si estamos presentando a un nuevo amor, puede volverse cool en el contexto adecuado. Y a la inversa, es imposible apreciar lo bueno hasta que lo perdemos. Nadie valora la increíble pureza del diseño de esa licuadora setentista hasta que la tira por inútil. Y luego, a llorar lágrimas de cocodrilo cuando se la vea, reluciente y vengativa, pavoneándose en el restaurante más hype de Palermo.
 
Eso es exactamente lo que hace Cualquier Verdura, una casa-local en el corazón de San Telmo: rescatar a los objetos de su vacua existencia desapercibida y ponerlos en el centro de la escena. Mostrarlos como estrellas, con toda su carga emotiva vintage, su bizarrismo o sencillamente su belleza.
 
En Cualquier Verdura (Humberto 1º 517, de jueves a domingos de 12  a 20 horas) hay muchas cosas viejas, pero también las hay flamantes, recicladas, creadas ad hoc; hay cosas argentas e importadas. Lo único que las une es ser atractivas; haber seducido, por algún motivo, a Violeta o a Esteban Brenman, los mentores de este albergue para objetos. Ellos los buscan por los arrabales de varios continentes, los refugian en San Telmo y los clasifican con cuatro etiquetitas no excluyentes: Nuevo, Antiguo, Industria Argentina y Nos da pena vender. Los precios, por supuesto, son proporcionales a la pena.

La idea original era ofrecer chucherías al peso, en cajones de madera, como en la verdulería. Pero de a poco, los hermanos Brenman fueron virando hacia el concepto de casa-tienda: una casa donde todo se vende, y todo tiene su lugar. Así, en el dormitorio se oferta la cama, la lámpara y toda la ropa del ropero. En el living, sillones, libros, espejos. En el baño, colonia Pibe´s. Y en la cocina... ah, la cocina. Pasen y vean nuestra selección de los quince objetos gastronómicos más irresistibles.

LOS 15 ESENCIALES


1. Pingüino abstracto.
Esta jarra nos rompe el corazón. ¿Cómo puede ser tan hermosa? Funciona como cualquiera: un agujero grande para poner el líquido, otro chico para vertirlo, manija. Por su net black&white, Violeta lo considera una suerte de pingüino sintético, minimalista, lo que quieran. Cuesta $500; tengo el corazón con aujeritos...
 
2. Hielera-Ananá.
En el medio de un estante, parece que reinara solita, autoconsciente de su poder de presencia, naranja y satisfecha. Violeta, muy orgullosa de esta cumbre de la industria argentina, desarrolló una adicción por las hieleres, y dos teorías. Teoría 1: que antes de la era del freezer, el hielo que producían los congeladores se derretía más rápido, y por eso eran imprescindibles las hieleras, que venían de todo tipo y tamaño. Teoría 2: que en los 70, por algún motivo, de los colorantes industriales para plástico el que mejor funcionaba era el naranja. Sólo así se explica su absoluto reinado. Y el que no haya visto nunca un ananá naranja, que vaya evaluando a qué le pone cubitos. Resplandecientes $300.
 
3. Frozen smiles.
Serás el alma de la fiesta con estos moldes para hielo. ¡Y ni hablar si los conservás en el ananá! Estas siliconas en forma de la dentadura del abuelo son edición 2008 y vienen del corazón del imperio: Miami. Sólo $60 por unos chascos eternamente reciclables.
 
4. Rallador de queso al gusto.
Tremenda tecnología, no muy superada actualmente, vamos a decir. Claro que existe el rallador de queso eléctrico, pero lo más común es seguir rallándose los dedos con ese cilindro infame de acero inoxidable. Con este maravilloso artilugio a manivela, no sólo los dedos quedan intactos, sino que además se puede elegir el grosor del queso rallado merced al stock de tres tambores intercambiables. Todo por $150.
 
5. Palo de amasar de porcelana inglesa. Otra belleza arrebatadora, de la aristocrática marca Portmeirion. Además de su maravilloso diseño, es un milagro técnico: tiene un taponcito en la punta que se saca para introducir agua fría o caliente, que dejará el palo a la temperatura correcta para la masa del día. Ah, queridos, porque no todo se amasa igual... Eso sí, para correr maridos a golpes no sabemos si funcionará. Pero se puede probar por $300.
 
6. Molde de torta en forma de muñeco. Si viste Shrek y te enamoraste de la galleta de jengibre, esto es para vos. O quizás simplemente quieras hacer muy feliz a tu hijo en su cumpleaños, o enseñarle a cocinar sin que se queme con el metal. La marca Lego (¡sí, la de los ladrillitos!) sacó una línea de cocina para niños de todas las edades. ¡Qué tierno! Viene directo de fábrica por $150.
 
7. Picadora de carne manual. La auténtica, doméstica, vivita y coleando. ¿Alguna vez habías visto una de estas en vivo y en directo? Puro hierro y diseño sueco para tu cocina, derechito desde el Estocolmo de los años 50. Si estás harto de que el carnicero te ponga rosbif en vez de lomo, independizate por $150.
 
8. Vasito cucurucho. Qué flechazo al corazón por la espalda, qué madalena proustiana, qué trampa del destino cuando uno ve de pronto un objeto que supo ser muy próximo y cotidiano unos veinte años atrás. Eso que antes era un plástico más, hoy es un emblema de la infancia perdida. Vaya nomás este simpático vasito con tapa al depósito de la memorabilia de los ochentas, que se lo ha ganado en buena ley. Un viaje al pasado por $12, ¡es una verdadera ganga!
 
9. Lonchera Disney de lata. Y hablando de infancia: estas valijitas preciosas ya eran vintage en la época de Hijitus. Y además eran algo extraño: ningún niño argentino fue enviado nunca a la escuela con un sándwich de manteca de cacahuate. Más hubiéramos querido. Corresponden a un par de generaciones atrás y proveen la loca sensación de nostalgia por lo no vivido. Esta tan monona con los sobrinos de Mickey llegó desde Lima y se ofrece a $180.
 
10. Batidora exprimidora con yapa. Más de la "línea naranja" de los setentas: esta vez, la abuela de la minipimer. Bate (a perinola), exprime, mide el líquido vertido y tiene un curioso adminículo arriba: el "dosificador de aceite para goteo". Un misterio irresoluble cuya palabra clave es mayonesa. Amas de casa eran las de antes; vos podés usarla para cancherear por $180.
 
11. Cubetera escolacera. Nuevo, suizo, verde, divertido. Pura silicona para echar los dados a suerte cada vez que te tomás un trago on the rocks. Ideal para partidas de póker en noches de verano. Lo hace la marca Bodum, sale por $30.
 
12. Purecero. ¿Y este artilugio de tortura medieval? Es simple: se abre, se pone la papa -o lo que quieras aplastar- en el medio, se ciera y se presiona. Lo que quedó sale por los agujeritos. Que no se diga que vos hacés fuerza con un tenedor... Este es el que usaba Doña Petrona: viene directo de los fifties, y te lo llevás por $120.
 
13. Maxitermo cafetero. Para jugar al changuito cañero. Glamour, lo que se dice glamour, no tiene... pero seguro que tiene calle. Se banca unos tres litros de café (o de lo que quieras) a la vez, y todavía brilla en su superficie el logo cuasigriego de Lumilagro. Hacelo tuyo por $130, y ojalá te vaya la mitad de bien que a Palito Ortega.
 
14. Cafetera Torino exprés. La marca no es casual. Es como los Torinos, que por algo tienen sus fans: vieja pero cada día más linda, y además, un fierro. Industria argentina, fue rescatada del olvido en una compraventa en la provincia de Buenos Aires. Es eléctrica y gauchita. En las vueltas de la vida se le perdió el medidor de presión, pero todavía anda de lo más bien si la controlás a ojo. Pero guarda con el precio: $750.
 
15. Salero oriental.
Parece una estupidez, pero nadie lo pensó antes: urge colgar un salero al lado de la cocina. ¡Ya! La pizca de sal va derechito a la olla. Esta preciosurita plástica con práctica tapa fue encontrada en un quiosco de Montevideo, así que imaginate qué chivitos podrá salar por unos $30.

¿Qué comprarías en Cualquier Verdura? ¿Nos contás?

Por Marcela Basch / Fotos: Pablo Mehanna

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresión, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groserías, acusaciones sin fundamento e insultos serán eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios