29.03.2012

9 bares donde sirven cosas ricas para acompañar los tragos

Los cócteles con ingredientes son parte central de la cultura nacional y popular de las bebidas. Del antipasto italiano a los canapés y bocaditos. Del triolet al pobre final del maní, el pochoclo y los palitos salados.


¿Y el trago con qué viene? ¿Quién no ha preguntado esto al momento de pedir algo en un bar? Algo para tomar y algo para picar. Así se bebe en la Argentina desde que en este país se preparan cócteles.

Esta tradición tuvo en el vermouth con ingredientes su coronación, la síntesis más acabada de un ritual nacional y popular, extendido en cada bar, confitería, cantina o bodegón del país. Heredero de la tradición del aperitivo italiano, país en el que siempre se sirven los tragos con preparaciones frescas hechas con productos locales, en nuestro país se pasó de canapés y bocaditos a los platitos con tortilla, sándwiches de miga o empanaditas, al triolet con papas fritas, aceitunas y maní.

Durante los últimos años, con la recuperación de la coctelería de alta gama y la transformación de la gastronomía, todo cambió y se dejó de servir “algo para picar”. En todo caso, pasó a ser un opcional, con precio aparte. Pero la costumbre no desapareció totalmente y mientras algunos lugares la mantienen, otros la están reinventando. ¿Alguien sigue sirviendo algo más que papas fritas o maní? Por suerte sí.

MUCHO MAS QUE MANI
Entre los lugares que sirven ingredientes o algo para picar en Buenos Aires están los refugios históricos de esta costumbre como The New Brighton y El Preferido, que nunca abandonaron la tradición e insisten con canapés, bocaditos o triolet con pickles, quesos y fiambres.

También hay bares que buscan recuperarlo, renovarlo y hacerlo parte de su propuesta para atraer a un público que no vivió la costumbre, pero que reconoce el valor del ritual. ¿En qué casa mientras se hace el asado no se sirven quesos, salamines varios, berenjenas en escabeche o la milanesa que sobró del día anterior cortada en pedacitos para acompañar un trago o una copa de vino?

No hay mucho misterio, un trago abre el apetito y lo que se sirve para acompañar entretiene hasta que llegue la comida. La Esperanza de los Ascurra o El Refuerzo demuestran que sigue siendo una buena idea recrear un clima de almacén o bodegón, servir buenas bebidas populares y dar algo para picar que no sea maní. Otros lugares como Dill & Drinks o Brassai también recuperan la tradición de servir ingredientes con los tragos, aunque en un ambiente moderno y jugando con preparaciones originales, tanto de los tragos como de la picada.

Recorrimos algunos de los que más nos gustan, pero hay más, en cada barrio, en el deseo de todo bebedor y en los bares por abrir. La tradición a veces no muere, se transforma.

Punt e Mes en BRASSAI
Los tragos en jarra marcan una de las nuevas tendencias en coctelería y este bistró de Recoleta (inaugurado el año pasado) no sólo se suma a la movida, sino que también la combina con el clásico ritual del vermouth con ingredientes. Los sábados llegan a la mesa jarras con Campari, Gancia, Fernet o Punt e Mes para beber y compartir. Pero lo que hay que pedir es la jarra de Punt e Mes con gaseosa (y gajos) de pomelo que llega acompañada de una picada con maní (con cáscara, claro), salamín, mortadela, papas fritas, quesos y aceitunas. Tradición popular en un ambiente afrancesado.
(Austria 2032, Recoleta / T. 4821-3943)

Pineral con tónica en EL PREFERIDO
Clásico almacén-bar con más de medio siglo de vida que contiene a los clientes de siempre mientras recibe a los paseantes cool de Palermo. Por suerte, no hace diferencias: en las mesas altas del bar sirven los tragos de siempre: Cinzano con soda, Gancia con limón o Hesperidina con tónica, entre otros. Si querés vivir una experiencia vintage pedí un Pineral con agua tónica ($30) y una rodaja de naranja. Sale con una bandeja de choclitos, pepinos, jamón crudo y cocido, queso Mar del Plata, aceitunas, coliflor y, a veces, corazones de alcaucil. Dos de esos y ya en la calle vas a descubrir otro Palermo.
(Jorge Luis Borges 2108, Palermo / T. 4774-6585)

Gancia con limón en ALMACEN PURISTA
Con el boom de los outlets, Villa Crespo parece haber perdido su clima de barrio, pero aún quedan lugares como esta esquina, un rincón sencillo y popular. Con aire de almacén y clima de bar, convoca a los que quieren un respiro de los aires fashion que soplan desde Palermo. Entre las propuestas está el vermouth con tapeo purista que ofrecen en carta y en pizarra. Por 60 pesos te sirven un tapeo para compartir que cambia cada día pero suele incluir polenta rellena, mozzarella, pickles o buñuelitos y dos tragos clásicos que pueden ser Gancia batido, Hesperidina con soda o pomelo o Cinzano Rosso con soda, entre otros.
(Ramírez de Velazco 701/05, Villa Crespo / T. 4779-2210)

Manhattan en THE NEW BRIGHTON
A salvo del tiempo, en el mismo local donde durante años funcionó el emblemático restaurante Clark’s, The New Brighton navega las aguas turbulentas del Microcentro porteño con elegancia. Nostálgicos férreos o jóvenes inquietos que buscan recuperar las tradiciones, van a tomar Coloraditos o Americanos a su barra de madera. Todos los tragos salen con platos con tortilla, tostadas con paté, sándwiches de miga, fiambres, fosforitos, empanadas o pedazos de tarta. No hay que cenar después de un día de trabajo: hay que ir a beber un Manhattan ($48) con ingredientes y transformar cualquier día ordinario en una experiencia histórica.
(Sarmiento 645, Microcentro / T. 4322-1515)

Averna con soda en U COMODO VOSTRO
Marcelo Baldini armó en su restaurante (inaugurado en diciembre último) una carta que reivindica la cultura del aperitivo italiano, nacionalidad de su padre. La carta tiene Campari, Martini Rosso, Martini Bianco, Cinzano Rosso, Fernet Branca, Cynar y Gancia preparados de forma simple (con soda, gaseosas o jugos) y también algunos tragos clásicos como el Old Pal o el Perfect Martini. Para sorprenderte, podés probar algunos tradicionales licores y amaros italianos que ofrecen. Recomendamos el Vecchio Amaro del Capo (de Calabria), con tónica y una piel de limón. También el herbáceo Averna (siciliano) con soda ($23) acompañado de Crudo Reggiano con pan casero (un plato para compartir entre dos cuesta 24 pesos) o bruschettas de hongos y Brie, jamón crudo y alcaparras ($22) o la polpetta ($30).
(Jorge Newbery 3540, Chacarita / T. 4553-7043)

Coloradito en PLAZA BAR
Gabriel Santinelli y su equipo, enfundados en sacos blancos, le dan al subsuelo del Plaza un aura cinematográfica. El que no tomó un Coloradito en esa barra se está perdiendo una experiencia porteña perfecta. Gabriel lo prepara con vermouth dry y Campari ($58) en partes casi iguales (lleva más de una que de la otra, secreto de la barra) y lo sirve con papas fritas tipo snack pero caseras, queso duro en trozos y canapés con caviar, salmón o jamón crudo.
(Florida 1005, Retiro / T. 4590-8973)

Cinzano con pomelo en LA ESPERANZA DE LOS ASCURRA
Este es uno de los más simples y lindos bares abiertos el año pasado, con una propuesta basada en cocina casera en forma de tapa o raciones, cerveza tirada y tragos directos para el aperitivo. No sirven propiamente los tragos con ingredientes pero se pueden armar combos con un Cinzano con pomelo ($16; hay días con promoción de 2 x $25), ración de tortilla (muy buena) y otra de boquerones, todo por 34 pesos. También hay promociones especiales para el atardecer de verano. Otras tapas: jamón crudo, antipasto, gambas al ajillo o la burrata, la última e imperdible incorporación de la carta.
(Aguirre 526, Villa Crespo /  T. 2058-8313)

Sake Pepin en DILL & DRINKS
Mientras algunos buenos lugares como New Brighton o el Bar del Plaza mantienen la tradición en un ambiente de época, Dill recuperó el ritual del trago con ingredientes pero en un ambiente moderno que es único en el Microcentro. Por un lado, Andrés Aguirre prepara el Sake Pepin, una combinación de Sake, vermouth blanco, vodka, pepino kiuri japonés, lima y azúcar. Mientras tanto, el chef y dueño Leandro Leyell cada día va al mercado, compra lo mejor que encuentra y prepara platillos para acompañar los tragos.
(San Martín 986, Retiro / T. 4515-0675)

EL REFUERZO
Con el espíritu de bodegón intacto este pequeño lugar de San Telmo convoca multitudes desde su apertura. ¿Secretos? Ninguno, buenas picadas y platos caseros y tragos simples a muy buen precio. Todos los días tienen promociones con Amargo Obrero, Cynar, Cinzano o Pineral y cada una sale con un acompañamiento, sean porotos, aceitunas, quesos o salamín. Y siguen con el Negrosi, la versión propia del Negroni que ellos preparan con Campari, Cinzano Rosso y jugo de pomelo y ofrecen a 2 x $40, una ganga. El Refuerzo queda en San Telmo, en Chacabuco 850.


Por Martín Auzmendi 

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