15.10.2012

Conitos de dulce de leche: la golosina de moda en los kioscos

El clásico Havannet ya no es el único, ahora sus competidores llegan casi a la decena. Y hay de todo. En Joy los probamos uno por uno y acá te contamos cuáles son los más ricos.


Al principio eran solo los Havannets, esos sublimes conitos que combinan dulce de leche repostero y una galleta de vainilla como base, todo recubierto por chocolate. Pero en los últimos meses, casi una decena de marcas llenó los kioscos con sus propios conitos que ofrecen una alternativa más power a los ya conocidos alfajores.
 
Pero antes de analizar cada una de estos nuevos conitos, hagamos un poco de historia para explicar los orígenes de esta golosina que, con perfil bajo, se ha convertido en un clásico de los golosos argentinos.
 
Los primeros Havannets eran de coco, no de chocolate. Recién a comienzos de los 60 la empresa ensayó el relleno de dulce de leche dando nacimiento al clásico antojo del verano marplatense, uno de sus grandes éxitos.

Los más antiguos operarios de Havanna cuentan que por aquellos años todavía no existía una máquina de regulación precisa para armar el conito, así que era un poco más fino y más alto que el que conocemos y muchas veces se doblaba en la punta, con un simpático rulito. El envasado se hacía en dos colores, fucsia y amarillo, y se combinaban en cajas con divisores a los que llamaban graciosamente “corpiño”.

Aunque para tristeza de muchos Havanna ya no fabrica los de coco, sigue ofreciendo una opción que ninguna otra marca tiene: además del clásico Havannet de chocolate negro (envase azul), tiene un ejemplar recubierto por chocolate blanco (envase dorado).
 
Fuera de la marca que dio inicio a la moda, estos con los que se consiguen en el quiosco. ¿Cuáles son los más ricos?
 
1. Cachafaz
La marca que supo conmover con sus alfajores igualitos a los Havanna y el envase de su versión mousse casi idéntica a la de los extintos Suchard tiene uno de los mejores ejemplares de conito existentes. Y están en todos los kioscos. Un dulce de leche con mucho cuerpo, sin llegar a ser duro, y verdadera cobertura de chocolate. Aunque no se especifica en los ingredientes, tiene un leve sabor a licor. Cuesta 5,50 pesos.
 
2. Merengo
La tradicional marca de alfajores santafesinos tiene desde hace no tanto un conito con bastante personalidad: petiso y gordito, de masa azucarada, con un dulce de leche pesado y consistente de esos que presentan, cada tanto, un granito de azúcar. Se siente bastante la esencia de vainilla, pero no molesta porque combina bien con el chocolate, un toque amargo, que lo recubre. Cuesta $6.25. Para los nostálgicos, el envoltorio es como el papel de las golosinas de antaño, tipo papel glasé.
 
3. Vauquita
Era de esperar que la tradicional marca argentina Vauquita, famosa por su tableta de dulce de leche, ampliara su horizonte hacia otros productos con este mismo ingrediente como protagonista. En su versión del conito, la galletita es más oscura que en los demás, el chocolate es bien denso y el dulce de leche tiene poca elasticidad. Para los fanáticos de la tableta, está bien porque se le parece. El precio ayuda: 4 pesos.
 
4. Jorgito
El exacto gusto del alfajor hecho conito. Esta marca que desde los años 60 es sinónimo del alfajor de la escuela fue a lo seguro. Está en el mismo segmento de precio que el de Vauquita ($4), por lo que se suma a los mejores en relación precio-calidad, aunque utilice baño de repostería en vez de chocolate como cobertura. Lo bueno: se consigue en cualquier kiosco, sin distinción.
 
5. La Aldea
Lo que se dice conitos no son, pero el espíritu es idéntico. La diferencia es que en vez de punta, este ejemplar tiene su extremo redondeado. Muchísimo dulce de leche, muy rico, que se pegotea en las manos y se mezcla entre los dedos con la galletita, muy tierna también. Ideal para glotones. Bien artesanales, valen los $5 que cuestan.
 
6. La Recoleta
Su nombre y su envoltorio sugieren un producto gourmet, pero resulta que el fabricante es nada más y nada menos que La Nirva, los creadores de la línea de alfajores y golosinas Grandote. Engaña rotundamente: el dulce de leche es repostero por demás (léase durísimo), si apretás el copito el chocolate (que es baño cobertura) se parte a pedazos entre los dedos y el sabor final en la boca se pasa de azúcar. Cuestan $5,50. No los valen.
 
7. Nevares
Juramos haber comido alguna vez un conito de esta marca, hace algunos años. Lo que encontramos ahora fue un bocadito de dulce de leche con algo del espíritu del conito, pero mucho camino por recorrer. Más similar a La Aldea en forma, aunque mucho más pequeño, en sabor no es más que una galleta de vainilla con mucha esencia y un dulce de leche de que exageran con el azúcar. De todas formas, son tan baratos que nadie les pediría más: tres unidades por 2 pesos.
 
8. Balcarce
La versión del conito del eterno competidor de Havanna es una de las más suaves y homogéneas, porque ningún sabor sobresale por sobre el otro –ni el dulce, ni el chocolate, ni la galletita–, convirtiéndolo en uno de los mejores ejemplares que se pueden conseguir: lo que sucede en la boca en una muy buena conjunción de sabores. Difícil hallarlos en el kiosco. Con seguridad, se venden en los locales de la marca a 5,50 pesos.

Por Celeste Orozco

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