25.10.2012

La esquizofrenia del Malbec: diferentes personalidades de la uva argentina más consumida

El Malbec se convirtió en una palabra genérica. Tanto se masificó su producción que hoy, dependiendo de la región en la que haya sido elaborado, sus características pueden variar drásticamente.


Hacé la prueba: comprá dos Malbecs de un mismo nivel de precio y después otro más caro o más barato. Probalos juntos y notarás que los tres vinos son muy diferentes entre sí: cada uno describe la variedad a su manera. Uno tendrá taninos amables, otro las ciruelas maduras y la nota de violetas que dicta la receta, pero también puede haber sabores de tomillo, especias y texturas rugosas. Si todos ellos son Malbecs… ¿cómo es posible que sean tan distintos?

Ocurre que el universo del Malbec entró en una nueva fase. Con 31.000 hectáreas plantadas en la Argentina, es el vino local más vendido dentro y fuera del país. Pero, a medida que creció, el mercado presionó, cobraron forma nuevos horizontes gustativos y hoy bajo el nombre de Malbec te encontrás con una bolsa de gatos difícil de sintetizar.

Para algunos es algo bueno, ya que apuntala las diferencias entre las regiones y abre el juego hacia una nueva diversidad gustativa. Para la mayoría de consumidores, en cambio, es un punto en contra: ¿cómo saber con qué se me va a encontrar uno la próxima vez que compre un Malbec?

UN MALBEC, MUCHOS MALBECS
Lo concreto es que hoy el Malbec es muchos Malbecs. Y si querés saber a qué atenerte a la hora de beberlo, necesitás conocer al menos las principales diferencias de terruño. Te contamos cuáles son las características de los de cada zona y cuáles son las etiquetas que mejor los representan:

Malbec salteño. Sólo un 2%  del Malbec argentino se cultiva en las alturas de los Valles Calchaquíes, es decir, unas 750 hectáreas. La clave del Malbec calchaquí hay que buscarla en la combinación de clima seco de altura -2000 metros en promedio- con fuerte insolación, noches frías y suelos pobres. Eso determina el carácter frutal, especiado y con buen cuerpo en el vino. Un claro ejemplar es el flamante Serie Fincas Notables Malbec (2010, $180) que Bodega El Esteco lanzó el mes pasado. Complejo y expresivo, combina aromas de ciruelas, morrón asado con ají, sumado la docilidad del paladar, envolvente y jugoso. Otros ejemplares así son Finca Domingo (2010, $70) y Colomé Estate (2010, $162)

Malbec riojano. La Rioja, al pie del nevado de Famatina, en Chilecito, cuenta con 530 hectáreas de Malbec. Plantadas en promedio a 1000 metros sobre el nivel del mar, la intensidad del sol y la amplitud térmica moderadas con suelos profundos y pobres convierten a su Malbec en un punto medio entre el de Luján de Cuyo y el Calchaquí: especiado, ofrece cuerpo medio, pero acidez moderada. Un ejemplo es el nuevo Collovati Malbec (2009, $100) elaborado en la periferia de Chilecito, en una localidad llamada Sañogasta. Exótico, recuerda al garam marsala. Parecido, Santa Florentina Reserva Malbec (2010, $35).

Malbec sanjuanino. La provincia cuyana ofrece hoy un doble panorama. Una cosa son sus viñedos clásicos y antiguos, ubicados en Tulúm y Ullúm a unos 600 metros, donde el calor es aplastante en verano, y otra muy distinta son sus Valles Cordilleranos como Pedernal, en donde la altura superior a 1300 metros combina insolación y noches frías (similar al Valle de Uco, en ese sentido). O sea que en San Juan se elaboran dos tipos de Malbec. Los clásicos darán vinos aromáticos y frutales, con cuerpo medio y ligero en el llano, debido a que el clima tórrido y constante hace que las vides metabolicen los compuestos que producen y al vino llegue color y perfume. Un caso de manual es Tracia Malbec (2011, $25), bien ligero al paladar. De Pedernal, en cambio, saldrán Malbecs frutales y complejos, de buen cuerpo, ya que con el fresco las plantas detienen su metabolismo durante la noche y así conservan su estructura. Ejemplo perfecto de estos últimos es el nuevo PAZ Malbec (2009, $80) de Finca Las Moras, un vino frutal y complejo y sobre todo intenso y de buen cuerpo.

Malbec patagónico. En Neuquén y Río Negro se cultiva el 3% del Malbec argentino y casi la mitad de sus 900 hectáreas fueron plantadas a partir de 2000 en San Patricio del Chañar, al oeste de la capital neuquina. A 300 metros de altura y a una latitud bastante austral, tiene un verano más corto que el resto, pero con mayor cantidad de horas de sol, calores fuertes en enero y suelos arcillosos en el medio de sus valles. Así, el componente que brilla en sus vinos es el color brillante, la fruta roja, la acidez rica y, sobre todo en el caso de Río Negro, cierto carácter vegetal, con taninos que necesitan de guarda para redondearse. Ejemplares perfectos son Fin Del Mundo Single Vineyard Malbec (2009, $140) de aromática limpia y nítida con boca prolija y de taninos finos y redondeados en la crianza. También en la misma línea, Humberto Canale Old Vineyard (2010, $90) suma elegancia a la propuesta de la zona, mientras que Saurus Malbec (2009, $60) representa el costado frutal y de buen cuerpo en la región.

MENDOZA: TODOS LOS MALBECS
Con unas 26 mil hectáreas plantadas, Mendoza concentra el 86% de la producción de Malbec. Claro que en la provincia hay regiones bien determinadas y cada una con su sabor y particularidad.

Malbec de Luján de Cuyo. Históricamente la región en la que creció el Malbec fue al sur de la ciudad de Mendoza, en el departamento de Luján de Cuyo (900 a 1100 msnm). A comienzos de los ‘90, un grupo de bodegas decidió reglamentar su producción a fin de trazar un arco gustativo y estilístico que regulara qué vino podía llevar su denominación en la etiqueta: que la uva provenga de Luján, que esté cultivada con bajos rendimientos y criada al menos un año en barrica de roble francés, con uno más de estiba en botella. Dos casos emblemáticos son Luigi Bosca D.O.C. Malbec (2009, $140) y Norton D.O.C. Malbec (2009, $55): los hermana la complejidad de sus aromáticas, el buen cuerpo y los taninos blandos. Sin mención DOC, ejemplo perfecto es Dante Robino Malbec (2010, $50), 100% Luján, frutal, especiado y con buen cuerpo.

Dentro de Luján de Cuyo hay un puñado de distritos clave que conviene conocer y que le dan carácter a la DOC. Son:

Agrelo: un amplio valle al sur del Río Mendoza, con suelo arenoso y profundo; da un Malbec de carácter frutal, balsámico y concentrado, con buen cuerpo. Un caso de manual es Lamadrid Single Vineyard Reserva Malbec (2010, $70), con una rica nota que recuerda a tomillo, trazos frutales y paladar de taninos finos.

Lunlunta: un distrito que comparten Luján y Maipú, de suelos pedregosos y cortos, donde el Malbec crece con dificultad. Da vinos frutales y concentrados, con taninos firmes. Ejemplo ideal es Lunta (2010, $90), elaborado por Mendel con uvas de un viejo viñedo de la zona.

Vistalba: a 1100 metros, es el más alto y frío de la denominación, está al pie de la Precordillera y arrinconado contra el Río Mendoza. Sus Malbecs son frutales y florales, con buen cuerpo y taninos finos, como Fabre Montmayou Malbec Reserva (2008, $120).

Malbec Valle de Uco. Al pie de la Cordillera Frontal, entre 1000 y 1300 metros, está la zona más interesante hoy para el desarrollo de Malbec. Pensarás, ¿pero si es la misma altura que el resto? Altura puede ser, pero no la misma latitud ni exposición respecto a las corrientes de aire frío, por lo que el Valle de Uco es la región más fresca para el cultivo de la vid en la provincia de Mendoza. Y así como las zonas cálidas dan vinos ligeros, las frías dan tintos con cuerpo y buena acidez. En especial para el Malbec, que adquiere además una aromática frutal y floral que le dan un carácter único. Ejemplos de este tipo de vino son el Calathus Roble Malbec (2010, $80) difícil de conseguir, pero que premia con frescura cada billete que inviertas; lo mismo que Andeluna Altitud (2010, $90), de buena estructura y aromática diáfana, o el muy accesible Portillo Malbec (2011, $30), de buen cuerpo.

Malbec sanrafaelinos. Ubicada al sur de Mendoza, San Rafael nunca fue zona de Malbec. En los últimos años, sin embargo, algunos ejemplares comenzaron a destacarse. A unos 600 y 800 metros, la vid se planta sobre el lecho antiguo de los ríos Diamante y Atuel, por lo que son suelos delgados, arcillosos y pedregosos. El Malbec tiende a ser complejo, de taninos finos y rica acidez. Así son Goyenechea Quinta Generación Malbec (2007, $60), de lograda aromática y elegancia, o Bianchi Particular (2008, $160) con destacables notas de guinda y albahaca, jugoso y de buen cuerpo.

BLENDS ZONALES: COMPLEJIDAD
En nuestro país es frecuente migrar uvas de una zona a otra. Eso hace que la terroirización resulte difícil, pero ayuda a tener Malbecs más complejos. ¿Cómo? En vez de apuntar a una zona específica, se mezclan uvas de distintas procedencias a fin de completar el perfil del vino: si se emplean uvas de Valle de Uco con otras de Luján de Cuyo, lo que se obtiene es un combo de aromas y de texturas que hacen más completo al vino. El ejemplo ideal lo tenés hoy en Alta Vista Classic Malbec (2010, $50), que consigue ser floral y frutado (con recuerdo de ciruela y violetas), sumado a ciertos trazos especiados, con taninos blandos y boca elegante, sin ser caro. Otro caso de manual es Durigutti Clásico Malbec (2010, $55), que ofrece un combo frutal y especiado con paladar amable, mezclando uvas de Uco y Luján de Cuyo.

Por Joaquín Hidalgo

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