07.10.2010

Las Balsas, una gran casa en el paraíso

Con su vista sobre el lago Nahuel Huapi, su calidez, su spa y la excelencia de su gastronomía, este es el hotel que marca hoy tendencia en el sur argentino.


Rodeado por el más increíble silencio cordillerano, mirando al majestuoso lago Nahuel Huapi, se encuentra uno de esos hoteles en los que hay que hospedarse al menos una vez en la vida. Estamos hablando de Las Balsas Gourmet Hotel & Spa, en Villa La Angostura, un lujoso complejo de sólo 15 habitaciones, con el mejor spa de la región y una gastronomía de primer nivel, a cargo del chef Pablo Campoy. Se trata de una auténtica porción de paraíso en el Sur argentino, una gran “casa” que combina la excelencia de un hotel de la cadena francesa Relais & Châteaux con el clima intimista de un coqueto alojamiento boutique.

En primer lugar, ¿qué decir de Villa la Angostura? Sabemos que es uno de los parajes más bonitos de la Patagonia argentina, inserto en el Parque Nacional Nahuel Huapi y el Parque Nacional de los Arrayanes. Meca de la pesca con mosca, La Angostura es famosa por el Río Correntoso, conocido como el más corto del mundo, y por sus retamas que, a días de comenzar la primavera, ya pintan de amarillo la vera de los caminos. Dentro de este paraíso existe un “cielo aparte”. Es el Hotel Las Balsas, ubicado dentro de la bahía del mismo nombre, rodeado de montañas con nieve eterna, bosques naturales y el imponente lago Nahuel Huapi.

Pero, antes de seguir, hay que tener en claro que no estamos describiendo un establecimiento de 100 habitaciones, con su ruidoso buffet y una conserjería desbordada. La imagen de un “hotel gigante” debe ser descartada de inmediato para comprender el concepto minimalista que propone Las Balsas.

Para empezar, el hecho de que el hotel tenga solamente 12 habitaciones y tres suites refuerza la sensación de que uno fue elegido entre millones de personas para vivir esa experiencia al borde del lago. Cada uno de los cuartos y suites (llamadas Bayo, El Muelle y Lago) de Las Balsas, con vistas irrepetibles sobre el Nahuel Huapi, proponen armonía y relajación en estado puro.

DESENCHUFE TOTAL
“Quienes nos visitan buscan el desenchufe total”, afirma Pablo J. Curtosi, gerente general del complejo, y agrega que, de las 15 habitaciones, sólo tres tienen televisión. “No queremos que se enganchen viendo las noticias”, bromea. “Nosotros siempre decimos que somos una casa grande y queremos que la gente sepa que aquí estamos para cumplirles sus deseos”.

El público estable de Las Balsas está formado -en invierno- por esquiadores que repiten su estadía en el hotel. “Conocen la calidad y calidez que les ofrecemos, valoran el marco imponente que regala el paisaje y saben que funciona el restaurante más prestigioso de la región”, sostiene Curtosi.

En tanto, los extranjeros llegan de octubre a marzo y representan un desafío en sí mismo. “Son clientes muy exigentes que no buscan un hotel enorme sino intimidad, que nadie los reconozca y que se los trate como si estuvieran en su propio hogar”, describe el gerente general.

De uno u otro modo, la armonía siempre es ley en esta maravillosa casa de montaña. Y los servicios también son
funcionales al descanso y a la comodidad de los huéspedes, porque la conserjería emula a los viejos castillos en donde el concierge debía satisfacer los deseos de los reyes. Así se siente uno en Las Balsas: el rey del castillo.

La conserjería lo puede todo: desde confirmar la reserva en el restaurante hasta alquilar un auto, organizar un paseo lacustre, una cabalgata, esquí alpino, senderismo, pesca deportiva y porqué no un buen juego de golf.

Vale aclarar que todas las actividades que se realizan en Las Balsas o se gestionan a través del hotel están en sincronía con la naturaleza, ya que el establecimiento adhiere a un Sistema de Gestión Ambiental (SGA). Esto implica, entre muchos aspectos, un fuerte compromiso del personal con el medio ambiente.

Como dato adicional, Las Balsas fue el primer hotel de Sudamérica en formar parte de la cadena Relais & Châteaux, que ha captado el arte de vivir en los albergues de campo de hace cincuenta años. Hoy este concepto se ha transformado en la magia de recibir al huésped con lo mejor de lo mejor. No existen dos hoteles de esta cadena que se parezcan en lo más mínimo, ya que ni uno sólo sacrificaría su personalidad.

Presente en 51 países, Relais & Châteaux sigue fiel a las famosas cinco “C”, que constituyen una tarjeta de visita de calidad y una manera de lograr que la clientela permanezca ligada para siempre: Cortesía, Calidez, Carácter, Calma y Cocina.

LA EXPERIENCIA DE LOS SENTIDOS
Si algo no podía faltar en este edén patagónico es que los alimentos también sean “aptos para dioses”. La gastronomía que propone Las Balsas Restaurant es otra experiencia en sí misma, la de los sentidos.
La cocina, a cargo del prestigioso chef Pablo Campoy, dibuja un creativo recorrido a través de aromas frescos, texturas y sabores naturales. Productos típicos de la región forman parte de un menú que acompaña los cambios de estación. Tanto los desayunos, como los almuerzos, tés y cenas tienen ese toque estacional, que en cierto modo logra que los huéspedes disfruten los sabores que la naturaleza tiene para darles en primavera, otoño, verano e invierno.

La actual carta de Campoy cuenta con entradas como la centolla con leche de coco, el carpaccio de pulpo y el conejo confitado, entre otras. Los platos principales son pequeñas obras maestras. Por ejemplo, cordero en dos cocciones con taboule; ciervo con salsa de cassis y chocolate, o salteado de mariscos con tabasco sobre sopa de maíz y cilantro. De postre, es un pecado no probar la espuma de dulce de leche con granita de frutos rojos y biscuit de coco, y las diferentes versiones de chocolate sobre sorbet de pomelo y Campari.

Cabe destacar que el propio Campoy fue distinguido en 2008 con el premio al mejor chef de la cadena Relais & Châteaux, un galardón inédito para un cocinero argentino.

Por otra parte, la oferta gastronómica de Las Balsas también llegó al centro de Ski Cerro Bayo, en donde se inauguró un parador gourmet llamado Barsovia, con una atmósfera cálida y relajada para disfrutar del pre y post ski, con una cocina informal acompañada por una buena selección de  vinos. A la hora del cierre de pistas, Barsovia se transforma en el punto de encuentro de esquiadores, con DJ´s en vivo, tragos y tapeos.

A la nochecita, el Lounge & Bar del hotel también ofrece una nutrida variedad de opciones a la hora de tomar un trago. Es un lugar perfecto para distenderse y disfrutar desde un espumante hasta un recorrido por las distintas regiones de Escocia de la mano de sus maltas, pasando también por cervezas regionales y tragos clásicos con sello patagónico.
Antes de cenar, la cava merece ser visitada, ya que forma parte de la tradición del establecimiento. Se trata de un refugio construido en piedra y ciprés donde descansa una gran selección de vinos argentinos con cosechas únicas y desde donde se podrá dar comienzo a una degustación exclusiva, con la guía de un sommelier que ayuda a comparar distintas cepas, cosechas o regiones.

UN SPA NATURAL
Quienes pasaron por el spa del hotel juran que es una experiencia única recostarse en la piscina y apreciar como el agua calefaccionada al ras del suelo se funde a lo lejos con el Lago Nahuel Huapi, en un truco de trompe d´oeil, una obra maestra de la arquitectura que juega con las perspectivas.

En línea con los rituales de armonización y bienestar contemporáneos, Las Balsas Spa Center brinda un servicio exclusivo para huéspedes, que exalta el descanso y lo que aquí llaman el “des-estrés”. Los tratamientos son de lo más variados y se conjugan con la belleza del Nahuel Huapi, que aporta energía y magnetismo a las rutinas de ejercicio físico.

La sofisticada sala de estilo oriental se convierte en escenario ideal para disfrutar la amplia carta de masajes, mientras que el salón de tratamientos húmedos permite incorporar técnicas como talasoterapia (baños con sales marinas); pediluvios (baños de inmersión de pies con sales y aromas); fangos termales; criogenoterapia (gel criogeno con vendaje húmedos para piernas cansadas); limpiezas y pulidos con hidratación de algas.

El Day Spa es un glorioso regalo al cuerpo. El programa de día completo incluye: ducha escocesa, sauna, jacuzzi, piscina climatizada, gym health, tratamiento facial anti estrés y un masaje relajante. Luego, un almuerzo natural e infusiones de tés de Tealosophy por la tarde.

DATOS UTILES

  • Las Balsas Gourmet Hotel Spa se encuentra ubicado en Villa La Angostura, a 58 kilómetros de San Carlos de Bariloche.Es uno de los cinco establecimientos de la Argentina que fue seleccionado por la prestigiosa cadena francesa Relais & Châteaux.
  • El costo promedio de la habitación doble ronda los 1.200 pesos la noche. Las suites tienen una tarifa final de $ 1.950, con desayuno incluido y acceso al spa.
  • Un Spa Day en el hotel, con masaje y uso libre de las instalaciones, cuesta 500 pesos.
  • Se puede disfrutar la cocina de Pablo Campoy, en el restaurante de Las Balsas, pagando un menú de cinco pasos a 240 pesos por persona.
  • Reservas e informes: www.lasbalsas.com
  • Contacto telefónico: (54 2944) 494-308
     

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