04.08.2012

Moscato for export: un clásico de los bodegones, de moda en Estados Unidos

Así como hace algunos años el fernet se hizo de culto entre los bartenders de San Francisco, ahora es el turno del moscato: otra bebida típicamente argentina que cruzó la frontera y apunta a las grandes ligas.


¿Cuántas personas conocés que lo beban acá? Ni siquiera en las típicas pizzerías de la avenida Corrientes se suele pedir para acompañar las grandes de muzza. La canción de Memphis La Blusera “Moscato, pizza y fainá”, parece ser la única referencia que tienen los porteños entre 20 y 40 años de los tiempos en que un vaso de vino dulce -por costumbre de los inmigrantes italianos-, se bebía con la farinata o torta di ceci (luego devenida en fainá).

Pero, curiosamente, en Estados Unidos pasa lo contrario: descubrieron el “muscat” y ahora despunta como una nueva tendencia. Probablemente el activo de marketing más importante que tuvo la categoría fue la canción de la rapera Lil' Kim, que cantó: “Aún en Brasil / bebiendo moscato”. El artista de hip-hop Kanye West lo ha servido en varias de sus fiestas. Y recientemente, Kendrick Lamar, otro rapero muy popular, enfatizó en uno de sus temas: “We need a bottle of Moscatooo / Puts me in the moment for your lovin” (“Necesitamos una botella de moscato / Me pone para el momento de tu amor”).

De esta manera, la cultura rap y hip-hop le cedió al moscato cierto aire de familiaridad a un público que lo desconocía completamente, en un momento en que las ventas todavía eran débiles.

ON FIRE
En parte gracias a esa difusión el moscato asoma como producto fashion en EE.UU., especialmente en ciudades como San Francisco, Chicago y Los Angeles, donde la prensa suele declamar que el querido vino dulce de nuestros abuelos “is on fire”.

Actualmente, el moscato es el tercer vino blanco más vendido en Estados Unidos; en 2011 se facturaron 300 millones de dólares de este vino dulce, lo que supone un aumento en el volumen de ventas de un 73% respecto a 2010, según datos de la consultora Nielsen. Este salto se nota mucho más al saber que en 2008 la comercialización de vinos dulces con uvas moscatel alcanzaba 32 millones de dólares en ese mercado.

Ahora bien, digamos que no sólo de música vive el hombre. Parte del éxito del muscat en EE.UU. se debe a que la marca más vendida es Barefoot Moscato de E&J Gallo, una de las elaboradoras y comercializadoras de vino más poderosas del mundo. La labor de penetración realizada por la familia Gallo en el mercado norteamericano dio sus frutos rápidamente: en 2011 la marca creció seis veces en relación a 2008.

Gallo vende moscato blanco con las etiquetas Barefoot y Gallo Family Vineyards y controla más del 40% del mercado, seguida por Sutter Home con un 27%, de acuerdo a datos de la consultora SymphonyIRI reflejados en 2011 por el Wall Street Journal. Otro gigante que pisa fuerte es Mondavi, con su marca Woodbridge. En éxito y ventas les siguen las marcas Beviamo y Saracco, ambas de productores italianos. El australiano Yellow Tail, que exporta a EE.UU. siete millones de cajas anuales, es otra de las más populares, junto con el también australiano Emeri y el alemán Fünf.

NO DAN ABASTO
Gallo reveló que un 30% de los bebedores de moscato son el up-and-coming de la generación de los “millenials”, un grupo etáreo que está empezando a aparecer en la pantalla de los radares de la industria del vino. En general, el 50% de los bebedores de moscato son menores de 45 años de edad, según la encuesta de Gallo. Por su parte, la revista canadiense Wine Access dijo en base a datos de Nielsen que los principales consumidores tienen entre 20 y 30 años.

El año pasado bodegas que elaboran vino a granel se vieron sorprendidas por la demanda masiva de moscatel por parte de EE.UU. No hubo Moscatel de Alejandría suficiente para abastecer un negocio de más de 35.000 millones de litros. Había que ingeniárselas y los productores argentos se las arreglaron, proponiendo a sus compradores cortes con uvas rosadas, moscatel blanco y Torrontés.

Feliz, la otrora abandonada uva moscatel se pagó el año pasado 30% más que la criolla con la que solía igualarse en precio. Incluso mejorando valores, la Argentina vendió graneles más baratos que Italia y España, los principales proveedores de muscat al voraz mercado estadounidense.

En la Argentina es la provincia de San Juan la que concentra el 78,74% de uva moscatel, seguida por Mendoza 10,56% y La Rioja con el 9,24% de la superficie cultivada, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

ALAMOS, LA PRIMERA
Su parentesco comercial con E&J Gallo Winery -que distribuye Alamos en EE.UU. convirtiéndola en la marca argentina de mayor volumen en ese destino- hizo que fuera justamente ésta la primera bodega argentina en embotellar el varietal para exportarlo: Alamos Moscato ya se vende en Estados Unidos  mediante una primera partida de 7500 cajas.
Alejandro Vigil, gerente enológico del grupo de bodegas que pertenecen a la familia Catena –Alamos entre ellas– comentó que probablemente Alamos Moscato se pueda encontrar en la Argentina en un futuro no muy lejano. “Hoy está de moda entre los consumidores el espumante dulce, podemos aprovechar esa tendencia y creemos que el moscato tiene buenas perspectivas”, adelantó a JOY.

Por Cándida Flores

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresión, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groserías, acusaciones sin fundamento e insultos serán eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios