11.06.2012

Sydney: urbana, amigable y natural

Esta ciudad portuaria es el alma de Oceanía. Su mix de estilo urbano, apacible vida suburbana, gastronomía de alto nivel, arquitectura y maravillas naturales hacen difícil creer que sólo tenga 200 años.


Sydney es un destino que, si se tiene la oportunidad, no se puede dejar de lado cuando uno piensa en visitar una ciudad pujante y cosmopolita, pero al mismo tiempo amable y cercana a playas y otros atractivos naturales. Está situada al sudeste de Australia, a orillas de la amplia Bahía de Jackson y, con más de cuatro millones de habitantes, es la ciudad más importante del país.

Su fantástica infraestructura es sencilla de recorrer, atendida por una inmensa y eficiente red de transporte público (sueño dorado de todo turista) que comprende trenes, autobuses e incluso ferries; los aeropuertos internacionales y domésticos están a sólo diez kilómetros, conectados por trenes. 

ROCKS Y OPERA
Dentro de la ciudad, podés empezar por recorrer el barrio histórico The Rocks, con una importante herencia de edificios antiguos, galerías y museos de arte (como el célebre Museum of Contemporary Art) y pubs tradicionales cuyo ambiente te transporta al inicio del siglo pasado. Allí cerca están los famosos Harbour Bridge y la Opera House, las dos vistas más fotografiadas de la ciudad. El puente data de 1932 y tiene un arco de 500 metros, cuya cima se puede visitar en un tour que dura casi tres horas. Por su parte, la Opera House en el Benelong Point es una de las más sorprendentes estructuras arquitectónicas del mundo moderno, construida en 1973 para enmarcar espectáculos de opera, danza y música clásica, que también se disfrutan al aire libre en verano.

Luego podés pasar el día entero en la vecina zona de Circular Quay, punto de partida para varios destinos de Sydney Harbour, el puerto y bahía de Sydney que se extiende unos 25 kilómetros (es la bahía natural más grande del mundo). Hermosas playas y parques adornan sus costas (como el famoso Taronga Park Zoo) donde hay cruceros fluviales que operan día y noche.

ABIERTO TODO EL AÑO
Otro punto interesante es que, gracias a sus condiciones climáticas, Sydney puede visitarse a lo largo de todo el año: en el verano te esperan espectaculares playas como las de Bondi, Bronti y Coogee en el sur y la célebre Manly Beach en el norte. Un paseo imperdible (a sólo dos horas de tren) es el formidable Parque Nacional Blue Mountains, patrimonio de la humanidad y paraíso para los amantes de la naturaleza y las actividades al aire libre; el color azulado en las montañas, se dice, lo aportan los bosques de eucaliptos. Aquí no dejes de visitar The Three Sisters, cerca de la ciudad de Katoomba, con sus tres columnas rocosas idénticas. También podés hacer el recorrido de tren más inclinado del mundo, el Katoomba Scenic Railway o subir con el teleférico Skyrail. El invierno puede ser un poco frío para el aire libre, pero no faltan shoppings, con nueve distritos de compras donde se destacan Pitt Street Mall y el antiguo encanto del Queen Victoria Building.

SABOR MEDITERRANEO
Los orígenes de la gastronomía australiana fueron duros. Los primeros inmigrantes británicos (la mayoría convictos que aceptaron el viaje para escapar a su destino) tuvieron que despejar el suelo para cultivar y para criar ganado, motivo por el cual la carne de vaca y de cordero fue (y es) muy apreciada. La inmigración europea mediterránea dejó su marca: pescado y pollo se sumaron a las casi excluyentes carnes rojas, junto a la pasta, el aceite de oliva, distintos quesos, más el amplio uso de vegetales. El menú típico incluye delicias como el cordero grillado, pasteles de carne, bizcochos Anzac (de coco y avena) y postres como la Pavlova (merengue con crema batida y fruta), junto a platos de origen griego, italiano y de medio oriente.

Otro aspecto que marca la influencia mediterránea es la aparición del vino: hoy los vinos australianos son famosos en todo el mundo (en particular los blancos, como el Sauvignon Blanc y el Chardonnay). A dos horas de Sydney se encuentra Hunter Valley, una región que desarrolló sus viñedos en gran parte gracias al turismo. Allí, particularmente en la zona de Pokolbin, se ofrece todo tipo de tours para recorrer las bodegas, desde las más grandes como Lindeman's o Drayton, hasta pequeñas bodegas familiares.

Tras un día de bahías, puertos y playas, la zona de King’s Cross, otrora barrio marginal, ofrece un blend de subcultura underground y ambiente trendy, ideal para disfrutar de una cena y de una noche de diversión.

COMO LLEGAR
LAN opera un vuelo diario a Sydney vía Santiago de Chile y Auckland.

Para obtener mayor información podés consultar en las oficinas LAN de Cerrito 866 (Centro), Av. Corrientes 336 (Centro), Av. Santa Fe 3596 (Palermo), Av. Cabildo 1072 (Belgrano) y Unicenter Shopping (Martínez), llamando al 0810-9999-LAN (526) o en tu agencia de viajes.

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