06.07.2013

Whisky cocktails: buenos tragos de autor con bourbon, schotch, irish y single malts

Fuera de los clásicos como el Manhattan, el Old Fashioned y el Rob Roy, el whisky llega a las copas en creaciones de autor que le dan nuevos relieves al spirit más tradicional. Aquí, 5 bares donde probarlos.


El whisky es definitivamente una figurita complicada para la coctelería: muchos de sus adeptos consideran un sacrilegio mezclarlo en cualquier cosa que no sean tragos clásicos como Rob Roy, Manhattan, Mint Julep u Old Fashioned (y a veces ni eso), mientras que quienes recién se acercan a la milenaria bebida pueden tener la impresión de un sabor y un contenido alcohólico demasiado fuerte en sus cocktails.

Así, el desafío para los bartenders que buscan elaborar tragos de autor no es simple: crear un mix que respete la bebida, que permita apreciarla y hasta la enriquezca, y que al mismo tiempo pueda seducir a algún novato. Las posibilidades son muy amplias, empezando por el hecho de que cuando hablamos de whisky, hablamos de muchas bebidas distintas: el bourbon americano, el scotch escocés y el whiskey (con “ey”) irlandés, por mencionar las variedades más importantes y sin entrar en detalle. No son meras etiquetas, sino que sus características se sienten clarísimo en el paladar.

Estas diferencias (sabores más dulzones, más ahumados, más secos, más untuosos) convierten a cada variedad en una oportunidad única para mezclar. Los resultados son tan variados como la materia prima: un trago de whisky puede ser fuerte y seco, como los clásicos, pero también dulce y hasta fresco, si el bartender se sabe mover.

En una ciudad en la que se pueden probar cada vez más y mejores tragos de autor, el whisky gana terreno en las copas. Estos son algunos de los bares en los que podés comprobarlo.

DUARTE BAR
Inaugurado el año pasado,  Duarte se hace fuerte por dos razones: por ser ideal para beber whisky y por ofrecer coctelería clásica de calidad a precios imbatibles. ¿Por qué ideal para whisky? Porque Agustín Bertero, su dueño y bartender, es un fanático absoluto, dispuesto a asesorar, explicar y recomendar la mejor etiqueta para cada bolsillo. Probamos primero un Old Fashioned para chequear un clásico y salió correctísimo. Después le pedimos un trago amigable y representativo de la casa y nos hizo algo sencillo pero original, combinación que parece ser el orgullo del lugar: un Barbosa, a base de Jameson (un whiskey irlandés tranquilo, muy amable para bebedores novatos), manzana, lima y gotita de Jägermeister, en vaso old fashioned. Una mezcla de acidez y frescura bastante inusual en un trago tan espirituoso, pero con el suficiente cuerpo para complacer paladares más complejos también. Los precios hablan por sí solos: $ 40 cada cocktail. También se puede picar en la barra a precios módicos.
(Godoy Cruz 1725, Palermo / T. 2072-4178)

DOPPELGÄNGER
Con cinco años recién cumplidos, “el Doppel” se convirtió en uno de los clásicos para los fanáticos del whisky. “No tenemos corte”, anuncia Guillermo Blumenkamp, dueño y bartender. Esto significa que no tienen dos o tres whiskies con los que hacen los tragos (los por eso llamados “whiskies de corte”, que por lo general son etiquetas masivas de calidad media) sino que un cocktail en Doppel puede llevar de base cualquier etiqueta que se encuentre en el lugar. Dos tragos dan cuenta de la buena mano que tiene Blumenkamp con esta bebida. Para empezar, el Celebration Day, que sale en copa de martini y lleva whiskey irlandés (puede ser Jameson, pero también Tullamore Dew), jugo de lima, azúcar, menta, melaza de granada y bitter de naranja. Es un trago fresco, muy atractivo a la vista (por su textura, la granada queda en el fondo como un corazón rojo, lo que además le da al trago un final muy especial en boca) y de sabores interesantes, dulce sin empalagar: muy original. El Lombán, en vaso old fashioned, es un poco más fuerte: lleva bourbon (¿Makers Mark, tal vez?), licor mandarine Napoléon, vermouth rosso, Punt e Mes y piel de naranja. Guillermo y Luis, el otro bartender de la casa, decidieron nombrarlo así después de experimentar largo y tendido, en homenaje a Ariel Lombán, bartender de la vieja guardia, maestro de muchas generaciones. Cuentan que, justo en el momento en que acababan de elegir el nombre, el propio Ariel, habitué de la casa, entró por la puerta. Más allá de la anécdota, el trago es uno de sus hits. Ambos cuestan 58 pesos.
(Juan de Garay 500 (esq. Bolívar), San Telmo / T. 4300-0201)

BASA
Abierto hace menos de tres meses, BASA logró instalarse en el incipiente circuito de Retiro que trata de despegarse un poco de los irish pubs de cerveza y dardos clásicos de la zona. En la barra siempre encontrarás un lugar y una atención cálida de parte de todos los miembros del staff, liderados por Ludovico de Biaggi. El bar se caracteriza por ofrecer tragos de no más de tres ingredientes, intentando potenciar los sabores sin que se tapen. Entre los tragos de whisky de la carta se destacan, por ser ricos y aptos para todo público, The Blinker y Penicilin. The Blinker lleva bourbon Jim Beam, pomelo y almíbar de frambuesa: el amargo del pomelo balancea perfectamente a la frambuesa, que también dota al trago de frescura, y queda muy bien con las facetas dulces del Jim Beam. Casi ni se siente el contenido alcohólico del trago que, sin embargo, es considerable. El Penicilin está hecho a base de scotch, jengibre, limón y almíbar. La combinación de scotch y jengibre es imperdible (da ganas de repetirla en casa) y el almíbar balancea el ácido del limón perfectamente. A $ 49 The Blinker y $ 50 el Penicilin, definitivamente valen la pena la visita a la barra.
(Basavilbaso 1328, Retiro / T. 4893-9444)

OAK BAR (PALACIO DUHAU)
Una opción de lujo en un ambiente tranquilísimo y distendido: fundamentalmente encontrarás huéspedes internacionales y hombres de negocios fumando habanos, charlando de negocios en los silloncitos. El Oak Bar ya fue un precursor en el uso de whiskies de alta gama para coctelería con su emblemático Duhau Martini (hoy fuera de la carta) a base de Grey Goose (o algún otro vodka premium) y el ahumado single malt Talisker. La nueva carta de invierno sigue esa línea y se toma el whisky muy en serio, al punto que ofrece un cocktail para cada tipo de whisky: bourbon, irish, single malt, blend y Tennessee (o sea: Jack Daniel's). Probamos el de single malt, Smoakie Oakie, hecho a base de Glenlivet. Lleva además un toque de Saint Germain (licor francés hecho con flor de sauco, apenas para perfumar el vaso), lima, syrup de lapsang (un té ahumado de Inés Breton), bitter Angostura y una cáscara de naranja flambeada. El resultado es exactamente el buscado: un trago ahumado que contrasta con tal vez el más liviano y floral de los single malts, realmente una delicia. Al cierre de esta edición, la carta final no estaba definida, pero, como estimativo, el precio de un cocktail similar es de 120 pesos.
(Av. Alvear 1661, Recoleta / T. 5171-1350)

VERNE CLUB

Abierto a principios del mes pasado, después de mucha expectativa generada por sus dueños Germán Lacanna y Federico Cuco (un joven y casi legendario bartender, educando hace años a los mejores sub40 de las barras porteñas), Verneclub cumplió y va a dar que hablar en la segunda mitad de 2013. Todo en el bar está inspirado en Julio Verne y en la onda “steampunk” de la cual es el famoso exponente (estética que mezcla futurismo y siglo XIX; digamos: cómo los ciudadanos de esa época se hubieran imaginado el futuro). La ambientación es industrial y la música, además de excelente, está a un volumen perfecto para la conversación. Pero lo más impresionante es la ambiciosa carta, también inspirada en Julio Verne. Recomendamos dos tragos de la parte que hace el recorrido de Phileas Fogg en La Vuelta al Mundo en 80 Días: el Opium Fashioned- Hong Kong y el Manhattan a la Antigua - New York. El primero lleva almíbar de té negro, bourbon Jim Beam, bitter de naranja y humo: así como leés, no “algo ahumado”, humo. La preparación del cocktail es impresionante y no solo por lo visual: sentís el humo en la boca hasta el final del trago, definitivamente único. El Manhattan a la Antigua es un buen twist del trago que todos conocemos: lleva bourbon Jim Beam, vermouth rosso, bitter, cereza marraschino y absenta. El toque anisado de la absenta es suficiente para reinventar un clásico que no necesita presentación. A 60 y 50 pesos, respectivamente: por lo que te están vendiendo, una ganga.
(Medrano 1475, Palermo / T. 4822-0980)

 

Por Tamara Tenenbaum / Fotos: Víctor Álvarez

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