07.10.2016

Wine trends: 15 tendencias que marcan el pulso del vino argentino

Cuando parece que ya lo hemos probado todo en materia de vinos, aparecen novedades. Mejor para nosotros, que podemos descubrir algo nuevo cada vez que descorchamos una botella.


El mundo del vino parece moverse lentamente pero en realidad se mueve a considerable velocidad. El asunto es que los cambios impactan en muchos pequeños puntos, tantos como botellas hay, y la percepción es a veces invisible a los ojos y al paladar. Puestos a buscar cuáles son los cambios más significativos, las tendencias más notables y los saltos a los que hay que prestar atención, salimos a observar la góndola, comparamos con el archivo y le preguntamos a los capos en la materia. Y así, a continuación, te contamos las 15 tendencias más relevantes del momento. Esto es lo que se viene en materia de vinos en los próximos meses.

BOTELLAS ONLINE
Durante el último año la web hizo mucho ruido. El lanzamiento de la tienda de Tonel Privado hoy mueve lo que dos sucursales de la marca y el rediseño de EspacioVino Winery, marcaron un punto de quiebre en la materia. La apuesta ahora es seria y las ofertas se vuelven más agresivas, con planes de 6x5 o 6x4 en vinos de alta gama. A estas tiendas se suman Bonvivir con una vinoteca abierta en la que hay más vinos que los que ofrece el club, y polargentina, que propone comprarle directo a pequeños productores, con interesantes herramientas de financiación y entrega.
 
Con este nuevo universo puntocom, según el estudio realizado por la consultora STG “Perfil del comprador online de vinos”, el 5% de los consultados asegura haber adquirido botellas online en el último trimestre. Según la Cámara Argentina del Comercio y la Empresa, en 2015 la categoría “Alimentos, bebidas y artículos limpieza” (no mide sólo vinos) representó el 6% de todas las compras online, movilizando $3591 millones en el país. Siendo todavía pequeño, el crecimiento inter-anual de la categoría es del 42.5%. Con este horizonte es dable esperar que en 2017 el mercado gane velocidad y profundice el camino. 



COMER EN LA BODEGA
Desde que Francis Mallmann abrió en 1996 su restaurante 1884, en la bodega Escorihuela, la oferta de bistrós, restós y restaurantes de lujo frente a los viñedos no ha parado de crecer. A partir de 2013 y de la mano de un turismo creciente más de 1,5 millones de personas por año la oferta de restaurantes se aceleró.

Solo en el último año abrieron tres importantes opciones: Espacio Trapiche en junio pasado, Piedra Infinita en marzo (dentro de la bodega Familia Zuccardi Valle de Uco), y Fogón, cocina de viñedos, en julio de 2015 en Bodega Lagarde. Y en mayo reabrió Abrasado, en Los Toneles, mientras que Soledad Nardelli se ocupa desde este año de la cocina de Club Tapiz. Recientes también resultan la apertura de Casa El Enemigo, Monteviejo, SuperUco y Dominio del Plata. De modo que la oferta crece y se diversifica desde una propuesta de kilómetro cero, como la de Trapiche, a una de carnes maduradas como la de Abrasado, o bien el recetario aggiornado de la abuela, como en Fogón. Y no serán los últimos. 

VINOS DEL MAR
En 2015 llegaron a la góndola los vinos elaborados por Trapiche en Chapadmalal. Se hizo patente entonces que, así como la altura había sido una frontera para la exploración en la década de 2000, la de 2010 estaría signada por la búsqueda de otros climas y el mar nació como una frontera real ya que ofrece un perfil completamente nuevo para nuestro país.

Tintos y blancos de zonas frías que vinieron a sumarse a los que ya se elaboraba en Médanos y Saldungaray, al sur de Buenos Aires. La provincia bonaerense ya cuenta con varios viñedos en su interior, de Tandil a Junín, y hasta organizó un primer encuentro de viñateros y bodegueros en junio pasado. El punto ahora es que otras grandes bodegas están a la caza del mar. Desde Catena y Rutini a Tapiz, que ya informó la compra de viñedos y bodega en Viedma, en la costa de Río Negro. En los próximos años veremos más vinos oceánicos en la góndola.

BIODINÁMICOS MEJOR POSICIONADOS 
Algunos mercados experimentaron importantes saltos de demanda en materia de vinos orgánicos y biodinámicos en los últimos tres años: por ejemplo en Suecia, en 2015 representaron el 17% de todas las ventas del Systembolaget, el monopolio estatal, un 62% más que en 2014. Asimismo, entre los sommeliers como se evidenció durante el mundial realizado en Mendoza en abril últimocrece la tendencia a comprar vinos bio, es decir: elaborados con uvas orgánicas como también con técnicas biodinámicas.

La demanda empujó la oferta local en dos direcciones: mayor oferta de bodegas y un nuevo criterio gustativo que se traduce en altos precios. Sólo en 2016 se presentaron tres líneas importantes en volumen y estilo: Esmeralda Fernández Malbec Orgánico ($285), los tintos Siesta en Tahuantinsuyu Biodinámicos ($700) de Ernesto Catena (elaborados por el enólogo Alejandro Kuschnaroff) y Ameri, blend de Gualtallary, lanzado por Domaine Bousquet a 470 pesos. Se agrega al listado Escorihuela, que lanzará uno en breve. Esta movida de grandes bodegas se suma a otra de pequeños y medianos productores, que ya vienen en esta línea de trabajo, como los orgánicos Chakana, Colomé, Amalaya y Nanni. Y la que supo ser una góndola raleada donde solo estaba Vinecol y Alto Salvador hace unos 15 años, hoy ofrece un panorama bien sofisticado. 

ALTURAS RÉCORD
La década de 2000 supuso un proceso de investigación práctica de los viñedos de altura. Mientras que algunos preconceptos aseguraban que en Mendoza las uvas tintas no madurarían por arriba de los 1200 metros, a la fecha hay viñedos de Malbec que trepan hasta 2000, como en Uspallata, donde se elabora un vino que saldrá a la venta este año de la mano de Tinto Negro. En tanto, una nueva frontera se establece entre los 1400 y los 1600 metros en el valle de Uco, con empresas como Chandon, Zuccardi, Salentein y Catena buscando el límite. En Salta un remoto viñedo en el extremo norte Calchaquí cultivado por Colomé ya perforó el techo y tiene un récord: esta 3100 metros sobre el nivel del mar. Así, Altura Máxima es el viñedo productivo más alto del mundo. Para el consumidor desatento, puede resultar un dato menor. Pero precisamente la exploración de suelos y climas tan extremos hace que bebamos, hoy y en el futuro mediato, vinos diferentes.

 


AUMENTAN LA FRESCURA Y LA DELGADEZ
La madurez llega a los viñedos de altura en Mendoza, principalmente en Uco, justo cuando la industria del vino busca un nuevo estilo para abrir el abanico de posibilidades. De esta combinación de deseo y capacidad productiva nace un tipo de tinto que sorprende y cuya presencia en la góndola es cada vez más patente. A base de Malbec principalmente, ofrecen un perfil frutado y balsámico, cuyo paladar está armado en torno a la frescura y no al volumen o al cuerpo, como era costumbre. Al paladar resultan algo flacos, austeros también, y sobre todo chispeantes de acidez. Así son, por ejemplo, Concreto Malbec (2014, $535), Acordeón Malbec (2013, $150), Ayni Malbec (2014, $450), Doña Paula (1350, $260). ¿El origen? Paraje Altamira, Gualtallary, Chacayes y San Pablo, estas últimas tres IG’s (Indicación Geográfica) en formación.

MENOS ALCOHOL
Un dato: el mínimo de alcohol fijado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura para los tintos de la vendimia 2016 en Mendoza es de 12,04%. Y la razón para esa baja tan notoria –suele rondar los 13 y más– es precisamente que esta última vendimia fue muy fresca. La 2015 también lo fue, aunque menos. De lo que se deduce que estos últimos dos años tintos y blancos tienen un balance diferente al que estábamos acostumbrados: con menos alcohol, manda la frescura en vez de la estructura. Una buena noticia para los que gustan de los vinos menos potentes y más amables, algo que los productores de vino buscaban para encontrar un punto de equilibrio nuevo. La naturaleza hizo el trabajo duro esta vendimia.

LOS NUEVOS BLANCOS
Chardonnay, Sauvignon Blanc y Torrontés son viejos conocidos para el consumidor y dominaron la escena nacional a partir de la década de 1990. Pero ahora, traccionados por un nuevo consumidor, resultado de unos quince años de comunicación vínica, otras uvas blancas despuntan en el horizonte. La más atractiva en términos de futuro es Semillón. Con un estilo refinado y un toque de madera, se luce en vinos como Mendel (2015, $250), Lagarde (2015, $210), Huberto Canale Old Vines (2015, $200), Riccitelli Wines (2015, $250), Tomero Reserva (2014, $250) y Nieto Senetiner Semillón DOC (2014, $200), entre otros.

A menor escala, el Riesling repunta: vinos de una singular tensión y volumen de boca, como los nuevos Luigi Bosca Las Compuertas (2015, $280), Costa&Pampa (2015, $230) y Humberto Canale Old Vines (2015, $200). Lejos aún, pero creciendo, el Gewürztraminer también con clásicos como Rutini (2015, $466) o nuevos como Costa&Pampa (2014, $230).

OTROS CORTES PARA EL MALBEC
Hasta ahora conocíamos blends clásicos para la Argentina como Malbec y Cabernet Sauvignon. Hoy se apuesta por cortes más atrevidos, agregándole al corte clásico Cabernet Franc y Petit Verdot. La razón es simple: tanto el Franc como el Verdot ocupan la antípoda y le adelgazan el paladar, suman aromática herbal y mentolada, y mayor frescura. El resultado son tintos algo incómodos cuando son jóvenes, pero de elegancia cuando logran uno o dos años de botella. ¿Buenos exponentes? Gala 4 (2013, $480) pionero, con mayoría de Franc, Iscay Malbec Cabernet Franc (2013, $783). Con corte de Petit Verdot Finca Los Nobles (2012, $950) es el emblema, pero no el único. Entre los cortes más bordeleses, Melipal Blend (2010, $220), Quorum III ($360) y Dieter Meier Puro (2012, $275). Todos con base Malbec y algún componente de Franc, Verdot y un tercer varietal. Entre las variedades que despuntan, Mourvedre será el componente de moda en el mediano plazo.

EL TERROIR ANTE TODO
Los vinos que buscan representar el sabor del origen son tendencia en el mundo y en la Argentina. Pero en nuestro mercado, además, la movida encuentra a las bodegas en pleno proceso de identificación de las variables que hacen a cada terruño.

Así, el caso de Indicación Geográfica Paraje Altamira se convirtió en paradigmático: una región que logró reconocimiento por sus vinos y que fue delimitada por criterios científicos de tipo de suelo, clima y valor histórico. Como ella, otras tantas están en camino: IG’s que están en proceso de aprobación técnica son Gualtallary y San Pablo, en el valle de Uco. Pronto lograrán reconocimiento legal, aún cuando sus vinos ya lo tienen. De modo que habrá cada vez más vinos con identificación clara de su origen. Y lo más importante, cuyo sabor está atado a la región. 

 

VINOS DESNUDOS
Así como el terroir, también es tendencia que los vinos lleven menos maquillaje y envolturas. Es decir que el roble ocupe menos lugar, que la madurez sea más acorde a la frescura y que tintos y blancos se valgan por lo que son las uvas y no por lo que se puede hacer en la bodega.

Esa idea hoy domina buena parte de la alta y mediana gama. Se los llama “vinos desnudos” porque se presentan tal y como vinieron al mundo y forman una interesante vanguardia que atrapa a sommeliers y público entendido. Así son Montesco Parral (2014, $250), Pala Corazón (2013, $210), Colomé Auténtico (2013, $430), Fuego Blanco, Malbec Syrah (2013, $270) y Ver Sacrum Garnacha (2014, $300).

SE CONSOLIDA UNA ULTRAGAMA
Según Radiografía de Vinos de Alta Gama y Premium, estudio realizado en 2015 por la consultora STG, existe un consumidor que compra entre dos o tres veces por semana y hasta una vez por mes, que está dispuesto a gastar 911 pesos en promedio por botella. Con esa base, hay etiquetas que hoy salen de bodega a $3000 y más. No es sólo producto de la inflación. Todo lo contrario: son vinos que crecieron con consumidores de alta gama que busca beber marcas que no estén al alcance del resto.

La parcelación del viñedo, buscando aislar un gusto, se transformó en la excusa perfecta para desarrollar una ultragama. Así nace Catena Fortuna Terrae –el primer vino en recibir 100 puntos de un crítico internacional– cuyo precio ronda los 5000 pesos, pero también Cobos y Cobos Volturno, que asciende a 4000, lo mismo con Felipe Rutini que pica arriba de los 3000. Otro de los más caros a la fecha es Estiba Reservada, cuyo precio es de 4800 pesos. Además, entre 1000 y 3000 pesos hay un pelotón creciente.

EL SEGMENTO ALTO
El segmento conocido como alto, que hoy ronda los 90 y 150 pesos, es uno de los más interesantes para la góndola actual, al menos en términos de negocio y de inversión. Entre 2014 y 2015 este segmento pasó a representar el 15% del negocio en volumen y el 29% en facturación, cuando antes de ese salto la cosa era 11,2 y 19 porciento respectivamente, según datos de CCR.

Al mismo tiempo, se consolidó como una de las áreas más competitivas: es donde las bodegas están experimentando con marcas nuevas y más sofisticadas, con nuevos conceptos y donde un consumidor con olfato de tiburón puede hacer la gran diferencia. En la base de ese segmento, por ejemplo, Bodega Putruele propone buena relación calidad precio, mientras que en la cúspide, Esmeralda Fernández supone otro aspecto gustativo. También Estancia Mendoza es fuerte, junto con Las Moras.

CHARMATLUNGO
A la hora de las burbujas, mientras que cada vez más el método champenoise se reserva a las gamas de precio alto, un método se consolida para ampliar el campo de las medias y medias altas. Cada vez más bodegas incorporan tanques para la elaboración de charmatlungo, tal como se conoce al método de fermentación prolongada en tanques. Tres bodegas incorporaron tecnología en ese sentido recientemente: Navarro Correas, Schroeder y Dante Robino. No son las únicas, sino las más representativas. Y veremos cada vez más espumantes de buen precio con el carácter logrado de un champenoise, pero más accesibles. Además de las mencionadas, se destacan Nieto Senetiner, Suter y Norton.

VUELVEN LOS IMPORTADOS
La nueva situación económica volvió a despertar a los importadores de vinos. Gran Cru, por ejemplo, reactivó sus pedidos de Francia, como Marquis de Bordeaux ($380), y aceleró el desembarco de los vinos neocelandces de Spy Valle Pinot Noir ($670) y Sauvignon Blanc ($470) principalmente.

Mientras tanto entraron en actividad, por ejemplo, Casa Pirque, importadora y distribuidora de los vinos del barón Eric De Rothschild Chateau L’Evangile, Chateau D’Aussiere, Legend, Los Vascos y Riesling wine Company. Por su parte, bodegas como Flechas de los Andes, perteneciente a grupos bodegueros externos, evalúan importar vinos de sus casas matrices. Así, las vinotecas empiezan a separar anaqueles especiales para las etiquetas foráneas. Atentos porque se van a ver cada vez más opciones llegadas del exterior.

Por Joaquín Hidalgo
Fotos: Hernán Cristiano
Modelo: Agustina Becerra (Multitalent Agency)
Estilismo: Ana Noseda
Asistente: Alan Linenberg
Pelo y make up: Agustina Caparra (para Estudio Frumboli)
Agradecimiento: Oporto Almacén (11 de Septiembre 4152, Nuñez – Tel: 4703-5568)



comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresión, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groserías, acusaciones sin fundamento e insultos serán eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios