¿Vieron que hay algunos productos inolvidables? El pan dulce de Plaza Mayor, los churros de la Giralda, los sandwiches de miga de la Ritz, para dar algunos ejemplos. Otros, no son tan populares fuera del ámbito gourmet. Los cannolis, pasticciotti y sfogliatella de la confitería La Pastafrola (Corrientes 1365) son uno de esos ejemplos.

Vayan y pidan canolis de ricota (no al chocolate, sólo ricota) que viene dulce, perfumada con naranja y algún licor. La masa es crocante y se los rellenan en el momento, para que no se humedezcan. Se las espolvorean con mucha azúcar impalpable, aunque sin van lejos, les recomiendo hacerlo en sus casas. Con un té de vainilla o un café son la gloria, lo juro. La sfogliatella también es buena (la masa, impecable) pero la crema pastelera del relleno es algo dura para mí.

 

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