Ultimamente hay champignones muy grandes en el supermercado, así que estoy aprovechando para rellenarlos. No es barato, es cierto, pero es fácil y muy rico. Les dejo la mini-receta para cuando los encuentren, aunque si son menos vagos, con los chicos también se puede hacer. Lo único que les pido, es que tengan en cuenta que se achican muchísimo.

Para hacerlos necesitan:

12 champignones grandotes
1/2 bolsa de queso fresco en hebras (Yo uso Quesabores light)
1 diente de ajo picado
1 ramito de perejil
1 cebolla de verdeo picadísima
1/2 taza de vino blanco
4 cucharadas al ras de pan rallado

 

Lo primero que hacen es sacarle el tronquito al champignon y ahuecarlo un poco con una cucharita. No mucho, que se rompe. Luego los salpimentan y los ponen en una placa rociada con spray vegetal. En una sartén con aceite de oliva, saltean los tronquitos, la parte blanca de la cebolla, y la pulpa que sacaron del centro del champignon picada chiquita junto al ajo hasta que estén cocidos y ahi agrego el vino y el perejil, la parte verde de la cebolla, dejandolo hasta que el alcohol reduzca. Una vez frío, mezclo con el queso y el pan rallado y relleno los hongos. Luego veinte minutos al horno, hasta que se doren arriba. Quedan divinos con una ensalada en verano o como guarnición de alguna proteína en invierno.

 

Etiquetas