En esta época, con el calor y las vacaciones, los asados se multiplican.  Acá, al menos es así. Cuando venimos al Tigre tratamos de resolver todo en la parilla. En esta casa  además tenemos buena leña, así que ni siquiera estamos usando el carbón. Sólo leña, piñas y algunas ramitas secas. Yo les recomiendo que si pueden, hagan el fuego sólo con leña. El ahumado es mucho más real y aromático. Nosotros lo probamos este verano y sabemos que jamás de los jamases volveremos al carbón.

Sin embargo, no por prender el fuego a diario comemos más carne que antes. Con el tiempo fuimos perfeccionando algunas opciones vegetarianas que a veces comemos solas y a veces para acompañar un corte simple como vacío o una colita de cuadril.

Algunas de estas recetas las deben conocer, otras no. Incluso pueden tener su propia versión, que siempre es bienvenida.  Por lo pronto, estas son las diez nuestras:

1. Morrones rellenos

Cortamos morrones colorados y bien gorditos por la mitad y los ponemos en la parrilla, con el hueco hacia arriba. Cuando están por la mitad de su cocción ponemos adentro (como si fueramos a rellenarlos) 1 rodaja de queso (por salut, mozzarella, el que quieran), y 1 huevo crudo. Salamos y cubrimos con una fuente o una tapa de olla hasta que el huevo esté cocido. Los servimos como entrada (en vez de achuras) o como plato principal con ensaladas.

2. Cebollas asadas

Cuando estamos terminando el asado (no antes porque van a arruinar el fuego) tiramos 1 kg de cebollas chicas directamente en las brasas. Así nomás, sin nada. Las sacamos cuando están negras negras y un cuchillo las atraviesa como si nada y las dejamos enfriar. A la noche las pelamos (adentro está la pulpa asadita de la cebolla, bien ahumada) y las comemos como acompañamiento de la carne que quedó. Si necesitan, un hilo de oliva, sino nada.

3.  Batatas al plomo

Otra cosa que ponemos en el fuego son algunas batatas. Las envolvemos con papel de aluminio y directamente a la brasa. Ojo que como las cebollas, también pueden retrasar el fuego, aunque son menos molestas porque no chorrean agua y están envueltas en metal. Cuando están tiernitas las abrimos, les ponemos un chorrito de miel o de aceite de oliva y las comemos con cucharita. Son ideales para los chicos. Hace un tiempo también hacíamos unas papas cubiertas con barro directamente en el fuego, pero la verdad es que no son gran cosa y ensucian mucho.

4.  Calabaza con arvejas y queso

¿Vieron que muchas veces usamos la parte de arriba de la calabaza porque es fácil cortar rodajas y la parte de abajo, la de las semillas, la dejamos en la heladera? Bueno, esa misma parte nosotros la hervimos un poco (que no esté cocida, sino por la mitad) y la ponemos en la parrilla cortada al medio, como si fueran dos compoteras. Una vez que está bien bien asada de ambos lados, la llenamos con arvejas cocidas (usen las congeladas o frescas, mejor) y queso por salut. Lo sacamos cuando el queso está bien derretido. Riquísimo. Las rodajas también las pueden asar (con un poquito de oliva para que no se sequen) y hacerlas solas o a la napolitana, con una rodaja de tomate, queso, ajo picado, y orégano.

5.  Zanahorias asadas

Ya vieron la receta al horno, pero también  es la vedette de nuestros asados. Las elegimos chiquititas, las pelamos y las frotamos con sal, aceite de oliva y tomillo y a la parrilla. No se tienen que quemar o se arruinan. Se hacen con fuego bien bien despacito y son más ricas que la calabaza.

6.  Brochettes de verduras

Champignones sin el cabito, tomates cherry grandes, cubos de berenjena y cebolla y ají verde (esos últimos pre hervidos, no los pongan sin darles un pequeño hervor porque van a quedar crudos). Todo en una brochette, pintado con oliva, ajo y orégano. Está bueno hacer salsitas para luego pintarlas. Por ejemplo con oliva, pimentón y ajo. O con un pesto de albahaca y ajo sin nueces.

7. Baba Ganush

Ponen berenjenas enteras pinchadas y con sal en la parrilla. Las asan despacito. No importa que se queme la piel, lo importante es que estén bien cocidas. Una vez que las pinchan y son tiernísimas las sacan, las dejan enfriar y las abren al medio para sacarles con una cuchara toda la pulpa cocida. La procesan con ajo, oliva, sal, y pimienta hasta obtener una pasta espesa. Ideal para untar en tostaditas, pero también como guarnición.

8. Polenta grillada

Esto es un manjar pero lo van a tener que hacer un par de veces hasta que salga perfecto. Hacen una polenta bien bien espesa sin manteca, aceite ni queso. Solo sal,  pimienta, y si quieren, alguna hierba como perejil, pero nada más. Ponen la mezcla en caliente adentro de una budinera aceitada y en la heladera. Cuando está bien fría, la cortan en porciones de 2,5 cms y las pintan con aceite de oliva. Ponen las porciones sobre la parrilla y no las mueven (¿Leyeron? no-las-mue-ven) hasta que estén doraditas.  Ojo que se pueden pegar. Háganlo con una espátula despacito y cuando las dan vuelta, pueden ponerles unos tomates confitados y una rodaja de queso hasta gratinar. O así, solitas.

9.  Portobellos rellenos

Esta es un poco más elaborada, pero si ustedes no comen carne, es muy buena de plato principal. Compran unos portobello o champignones grandotes, les sacan el cabito y los vacían un poco. Solo un poco, que se rompen. En una sartén rehogan cebolla chiquitísima, ajo, perejil y lo que sacaron de los hongos, picadísimo. Cuando está cocido, lo mezclan con queso por salut rallado y rellenan los hongos. Los ponen en la parrilla hasta que se cocinen y estén gratinados. Riquísimo.

10.  Bananas con chocolate

Un postre rapidísimo y express cuando no hay nada preparado. Los chicos lo aman y se hace en dos segundos. Abren una banana con cáscara (le hacen un tajo) y le ponen una barrita de chocolate Águila. Luego la ponen en la parrilla, con el tajo hacia arriba, y con la cáscara, eh,  hasta que la banana esté cocida, bien dorada. Se abre y se come con una cucharita la banana asada con el chocolate derretido en el corazón.

* La foto es del blog Dos Cucharadas, que de paso, les recomiendo.