El sábado fuimos con Martín a almorzar y pasar el día en Rumbo 90, un spa y delta lodge que está en Canal del Este, uno de los brazos más anchos, menos poblados y más lindos de la primera sección.  Si bien el nombre dice “spa” y asusta un poco, el emprendimiento es muy grande y tiene un poco de todo.  Cada uno puede hacer y contratar los servicios que quiera. Desde un día sencillo sin spa hasta un fin de semana con tres noches para toda la familia.


Hay un restaurante, una eco granja (con pavos, cabras, gansos, patos), un spa completísimo (sauna, jacuzzi, masajes, mascarillas), piscina y solarium, habitaciones single y dobles y un salón para eventos muy lindo.

Nosotros fuimos a pasar el día, y si bien no quisimos usar el spa porque hacía mucho frío, comimos rico, tomamos solcito y aprovechamos para leer.

El día incluye el traslado, que es en una lanchita de la firma Sturla que sale a las 9 de la mañana (hay otros horarios, depende del plan que contraten) y te lleva sin sobresaltos rumbo al Spa. El viaje dura 1 hora.


Cuando llegás podés ver los animales (es ideal para los chicos), caminar por los senderos o sentarte a leer. Si vas a hacer un día de spa también podés empezar con los tratamientos y si es verano o primavera, usar la pileta.

Tienen buen servicio de wifi y como la antena de Personal está cerca, anda bien el 3G y EDGE. El que ven en la foto es mi marido leyendo el diario.


Después se puede almorzar en el restaurante, también muy lindo. El día incluye el almuerzo, con bebida, postre, café y plato a la carta, aunque las opciones varían según el combo elegido (fin de semana, día de spa, día común).


Compartimos dos platos: una pechuga rellena con espinaca, hongos y panceta con batatas, zanahorias y remolachas grilladas en salsa de mandarinas.


Y una versión libre de lomo strogonoff con arroz. Los dos, perfectos.


De postre comimos ambos lo mismo. Un flan de nueces pecán con una espuma de sambayón.


A la tarde dormimos la siesta en el solarium y caminamos un poco. Yo aproveché para leer un poco y sacar algunas fotos del lugar para ustedes.

Mi marido con Pomela, la gata de Rumbo 90, que se le subió encima a dormir la siesta después de cinco minutos.

Después leímos en el deck inmenso que da a Canal del Este. Había viento, pero en el delta el clima es distinto, mucho más templado que acá.

Quisimos tomar el té ahí pero había mucho viento, así que fuimos adentro.  Había varias cosas para elegir (tortas, tostadas, sandwiches) y la vista es muy linda, aunque estén adentro.

Nosotros elegimos unas masitas de la isla, solo de capricho, porque no teníamos hambre. Yo les recomiendo que pidan el Pecan pie, que se hace con la nuez pecán, típica del delta, que es riquísimo y acá estaba muy bien hecho, con nueces grandes y ese ligue de caramelo típico que resalta el sabor de la nuez.

¿Cuánto cuesta este paseo? Bueno, hay muchas opciones.

El día de spa arranca  desde $480 por persona (no incluye tratamientos) pero sí los traslados fluviales en horarios regulares, almuerzo a la carta (1 plato principal + 1 postre + una bebida sin alcohol por persona durante el almuerzo + 1 café o te por persona), el uso de canoas en laguna y canal interno, cancha de futbol, avistaje de aves, eco granja, bar & deck, acceso libre al sauna seco y húmedo, jacuzzi exterior e interior climatizado y pileta exterior, la merienda (Incluye una infusión por persona, te, café y una opción salado o dulce por persona).

El día de delta cuesta $350 y no incluye acceso al spa, pero sí a todo lo demás, el almuerzo, la merienda, y los traslados.  También hay planes de 3 días y 2 noches desde $1500 con todo incluido. Muy recomendado para ir a descansar, ahora en temporada baja, que hay menos gente y el río casi no tiene lanchas.