Como ya deben haber notado, la vida me dio flor de sopapo con la administración de mi tiempo. Estoy escribiendo una tira que me tiene muy contenta pero que se ha devorado, literalmente, todo mi tiempo. El libre y el que no estaba libre también, seamos sinceros. Ahora, ya un poco más liberada, volví a las andadas y fui a comer a Sipán (¡y escribí ahí!).

Para los que no conozcan Sipán, les cuento que es uno de los restaurantes más famosos de cocina peruana fusión de Palermo y el Microcentro. Hay una carta de ceviches, tiraditos, sushi y también platos autóctonos siempre con un twist de autor. El servicio, la calidad de la materia prima y el ambiente son los tres pilares de su merecida fama en el ambiente gastronómico. Nosotros fuimos bastante clásicos. Arrancamos comiendo un ceviche Sipán, riquísimo, con mariscos, maíz cancha, choclo fresco, cebolla morada, cilantro, leche de tigre.  ¡Genial, genial, genial! El balance justo, super fresco, pescado tierno, bocados prudentes que se mezclaban con el resto de los ingredientes.

Luego un roll de langostinos furai, palta y pescado blanco. Buenísimo.

Después el típico tiradito de salmón con maracuyá y en este caso, de crocante, una masa philo. Muy rico.


Después un arroz con mariscos muy rico , que trae ostras gratinadas y una ensalada fresca, muy alimonada on top.

De postre, un tres leches divino, con bastante canela y bien frío.

¿El precio por persona? Calculen unos $250-$300 pero vale cada peso.  Ideal para ir con amigos, de cita, para poder compartir varios platos y probar.

Etiquetas