A pesar de que soy súper fanática del té, tomo bastante café durante el día. Al menos dos o tres tazas. Tengo una modesta máquina express (nada del otro mundo, una De Longhi de 15 bar de presión, súper doméstica) pero como buena obsesiva, invertí bastante tiempo para encontrar MI café ideal.
Después de probar al menos una o dos variedades de todos los locales con expendio de café molido de Buenos Aires (Bonafide, Establecimiento general de café, Cafezenda, The Coffe Store, Café Martínez, La bolsa de café, y sigue la lista) puedo decir que mi preferido es Cabrales (Arenales 1558).
Pero ojo. No voy a Cabrales sólo por el café, sino porque me gusta ir a revisar las góndolas llenas de productos gourmet, ver las novedades en cafeteras y tomarme un cafecito en el mostrador, mientras las chicas me muelen un cuarto de descafeinado o de Santos Bourbon. (más…)