Suspiro limeño a la argentina

Ayer hice suspiro limeño por primera vez  para darle el gusto a mi marido, que ama este postre peruano con devoción. Hacerlo es muy fácil aunque requiere algunas técnicas. Por ejemplo, hacer merengue, la leche evaporada, o una crema lisa, sin grumos.

La crema necesita: 1 lata de leche condensada, 1 lata de leche evaporada, 5 yemas, 1 chorrito de vainilla.

Para empezar, muchos me preguntan cómo conseguir leche evaporada en Argentina. Ya les voy diciendo que es difícil (acá me dicen que en el Barrio Chino ahora hay), pero que la pueden hacer ustedes con un poco de paciencia porque sólo es eso: leche a la que le evaporan parte del agua.

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Sopa de arvejas

Esta es la sopa más rápida y más rica que se puede hacer sin pelar, cortar ni lavar nada. Hay que hervir 1 paquete de arvejas congeladas o 300 gramos de arvejas frescas en 3 tazas (no mugs, tazas) de caldo fuerte o en 3 tazas de agua y 1 cubito knorr. Una vez que están tiernas, se le agrega pimienta y se procesa hasta que esté liso. Si queda un poco líquida, tengan en cuenta que unos minutos después toma más cuerpo.

Se sirve con una cucharada de queso blanco y si quieren, algunas arvejas enteras. Hay gente que la sirve con panceta crocante, croutones, jamón en cubos o queso derretido. Yo les recomiendo hacerla liviana y sin tapar el sabor de las arvejas.

También se puede hacer con arvejas partidas, remojándolas seis horas y luego hirviéndolas en caldo, pero no es lo mismo. Tiene otro color y un sabor menos fresco.

Hamburguesas de poroto aduki

Hasta hace un tiempo las hacía de lentejas, pero no salen bien con todas las lentejas sino solo con las oscuras y redonditas, como las de lata (no las claras y chatas que vienen ahora). El aduki, en cambio, es siempre igual.

El secreto es hervir las legumbres, colarlas y dejarlas enfriar, bien secas, en la heladera durante 6 horas. Una vez que lo tienen listo, procesan 3 tazas de poroto aduki, 1 cebolla, 1 zanahoria cruda, 2 dientes de ajo, sal, pimienta, 2 cditas de paprika, 3 cdas sopera de semillas de sésamo y van agregando pan rallado o miga de pan seca hasta que la masa esté bien compacta. Después la sacan, le mezclan 4 cucharadas soperas de perejil picado (a mí no me gusta como queda procesado, que se note) y arman las hamburguesas.  Lo ideal es hacer muchas y ponerlas intercaladas con papel film en el freezer. A mí me gustan de dos centímetros para hacer en el horno, pero si las van a hacer a la plancha háganlas más finitas y usen aceite para grillarlas. (más…)

Pollo rápido con miel y soja

Esta es una receta que comemos regularmente en mi casa. Es rica y fácil. Para dos, yo uso un atado de zanahorias bien chiquitas (si no consiguen, usan comunes y las cortan en rodajas de 2 cms. Yo uso esas orgánicas que vienen con cabito y todo) y 4 muslos de pollo (o 2 patas con muslo).

Los pongo en una fuente de bordes altos, apenas untada en oliva y los condimento con sal, pimienta y ajo picado. Los meto en el horno y cuando el pollo está cocido (pero no dorado del todo) y a las zanahorias les falta todavía un poquito las pincelo con una mezcla de: 3 cucharadas de miel, 5 cucharadas de salsa de soja, ajo picado chiquito, jengibre rallado a gusto (yo uso una cucharadita). Lo dejo dorar y sirvo  con una ensalada verde y así nomás. También queda bien con batatas y cebollas cortadas en cuartos.

 

Berenjenas rellenas

Cuando estoy cocinera, hago muchas verduras rellenas para freezar. No sólo zapallitos o ajíes, sino también berenjenas, calabazas, zuccinis y cebollas. Las congelo en una placa, después las paso a cualquier taper divididas con film y tengo una comida rica e invernal que no empeora por haber estado en el freezer.

Las berenjenas, por ejemplo, las hago así. Las pincho un poco y las pongo en una placa con spray vegetal, en horno bajo, hasta que estén tiernas. Después las enfrío, las corto a la mitad y las vacío un poco con una cuchara. Esa pulpa la proceso y la mezclo con un relleno más o menos así: salteo 1 ají picado, 2 dientes de ajo, 1 cebolla grande en cubitos (a veces tengo verdeo, a veces puerro), hasta que esté todo dorado. Ahí agrego 400 gramos de carne picada magra, 1 cucharada colmadísima de pimentón, sal, pimienta, las hierbas que me gusten (laurel molido, tomillo, perejil) y sigo hasta que esté cocido.

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Sopa liviana de tomates asados

Esta sopa es la preferida de mi marido. En las épocas en las que estoy con poco trabajo la hago seguido. Otras veces, como ahora, que tengo muy poquito tiempo, no la hago casi nunca. Es fácil, pero tiene sus pasos y hay que hacerla con tiempo.

Yo busco tomates perita bien maduros (1 kg, o un poco más, porque también me gustan en ensaladas), los corto en cuartos y los pongo en una asadera con fritolim, con la pulpa hacia arriba. Los condimento con pimienta, tomillo, sal entrefina y aceite de oliva, y los cocino en horno bajo hasta que estén dorados y tiernitos, a punto de deshacerse. (más…)

Risotto de cebada

En casa decidimos no comer más pastas de harina blanca. Ya no comíamos arroz blanco (salvo cuando comemos sushi) y tratamos de que el risotto sea de arroz yamaní, cebada o quínoa (¡quinotto!). Como los granos enteros tienen menos almidón y llevan cocciones más largas, son risottos falsos, porque no se sella el arroz junto con las verduras. Pero eso no quita que estén buenísimos.

El de cebada, que hago mucho, es así: compran cebada perlada o común (la perlada está pulida, es más tierna, pero tiene menos nutrientes) y la hierven en agua con sal, ajo, perejil y laurel hasta que esté tierna. Es parecida al arroz yamaní, pero más gordita y dura por fuera.  En una sartén rehogan 1 cebolla chiquitita, 1 diente de ajo, 1/2 ají colorado hasta que estén dorados y luego agregan 1/2 berenjena picada chiquita (a mí me gusta en cubitos del tamaño del grano de cebada) y dos tomates perita en cubos. Cuando la berenjena está cocida, agregan la cebada y dejan que absorba todo el jugo de los tomates y el líquido de las verduras. Para montarlo, usan queso blanco (Finlandia light queda espectacular) y usan albahaca para terminar. (más…)

Ensalada de espinaca y remolacha

Sí, ya sé, muchas recetas últimamente. Es que estas semanas estuve enferma y estuve mucho tiempo en casa.

Esta ensalada me la copié de Natural Deli (El chef se llama Pedro Lambertini), aunque la de ellos es mucho más rica. A primera vista, la mezcla les puede resultar extraña, pero si la prueban van a ver que es un manjar.

Necesitan 1 atado de espinaca sanita, de hoja chiquita, 2 remolachas grandes, 70-100 gramos de queso de cabra (yo usé una suerte de cammembert de cabra, ellos usan otro mucho más fuerte), un puñado de nueces pecán.

Ponen en un plato las hojas de espinaca (rúcula puede andar también si no es picante) y luego las remolachas. El secreto es que las remolachas son horneadas, con cáscara, después peladas y cortadas (aunque pueden hacerlas hervidas y funciona bien igual), el queso en tajadas y las nueces, tostadas encima. Aliñan con una vinagreta de aceite de oliva, aceto balsámico, sal y pimienta.

Tarta de cebollas caramelizadas

Para esta tarta necesitan 1 disco de masa de tarta casera o comprada (si quieren hacerla casera, les recomiendo procesar 2 tazas de harina, 2 huevos y 60 gramos de manteca o aceite de oliva), 1 kg de cebollas, 150 gramos de mozarella, 5 cdas de azúcar (yo uso rubia). Yo a veces también le pongo pasas de uva negras o en vez de mozzarella queso azul, pero no para todos los días.

Tienen que cortar el kg de cebollas estilo pluma o en rebanadas bien finitas y saltearlo hasta que esté transparente y cocido. En ese momento agregan sal, pimienta y 5 cdas de azúcar y siguen salteando hasta caramelizar.

Llenan la tartera intercalando cubitos chiquitos de mozzarella y la cocinan en el horno. Si la masa es casera, tienen que blanquearla antes, cocinándola sola por veinte minutos.

No intenten ponerle ningún ligue, ni huevos, ni ningún otro condimento porque la van a arruinar. Es simple: cebollas caramelizadas y queso. Nada más.

Sopa de pimientos asados y nueces

Esta sopa en realidad es una sopa y muchas cosas más. Yo la uso como salsa para pastas cuando la hago con leche en polvo y como sopa crema, cuando uso leche común. Sé que algunos hacen un dip (sólo con los morrones, el aceite de oliva y las nueces) pero aún no lo he probado.

Para un plato grande de sopa o dos tazas, necesitan 2 morrones colorados bien grandes, 1/2 taza de leche y 1/3 de caldo. Y si quieren, nueces y aceite de oliva para terminar.

Para empezar, tienen que asar los morrones de cualquiera de estas tres formas: sobre la hornalla bajita hasta que queden negros por fuera, en el horno pintados con aceite de oliva, o en la parrilla. Apenas están tiernos y negritos por fuera, los ponen en una bolsa de nylon y la cierran. Esperan media hora y van a ver que con el vapor caliente que despide el morrón, la piel se levanta toda y es fácil quitarsela. Después pueden enjuagarlos abajo del chorro de agua. (más…)

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