Esta es la tarta más fácil del mundo. Se hace un bowl y no hay que picar, ni hervir, ni escurrir, ni enfriar verdura, que es lo más tedioso de hacer una tarta.  Solo hay que rallar zapallitos crudos. Si tienen una procesadora, ni siquiera cuenta como un trabajo pero si no la tienen y hay que hacerlo a mano, también es una pavada porque a diferencia de la zanahoria, los zucchinis son blandos y se cortan en un segundo. Aunque no me crean, lleva solo las siguientes cosas y queda perfecta:

1,2 kg de zucchinis chiquitos (mientras más proporción de cáscara mejor) rallados

4 huevos grandes (o 2 huevos enteros y 4 claras, si quieren ser más sanos)

1 taza de mozzarella rallada (o el queso que les guste)

1/2 pote de queso blanco light (Yo uso casancrem verde)

1 masa de tarta (casera, comprada, integral, común. Ustedes sabrán)

Sal, pimienta

La verdad es que no hay muchas indicaciones salvo mezclar todo y rellenar la tarta y hornear hasta que esté dorada por arriba. Si quieren, pueden agregar 1 cebolla salteada pero la gracia es que no hay que hacer nada de nada. Yo le pongo 1 tomate en rodajas mezclado y tomillo fresco, así no tengo que precocinar verdura, pero ustedes harán sus versiones, como siempre.

 

 

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