Fui a comer a El Colmado (Cerviño 4403), un barcito tranquilo enfrente de la embajada de Estados Unidos, por ahora muy tranquilo, en donde hay algunos platos del día y patisserie. El dueño es un argentino que tenía un bar en Barcelona, en donde siempre le había ido bien, pero ante la crisis, no tuvo más remedio que levantar campamento y venir a instalarse nuevamente aquí.

Ese día, yo comí una hamburguesa con cebollas caramelizadas y queso brie. Aunque raro, me gustó mucho el pan finito porque ODIO las cosas “panudas”. Igualmente, el fuerte del lugar es la patisserie más que la comida, que está bien pero es más al paso.


De postre compartimos una chocotorta deconstruída riquísima y luego probé un macaron de té verde, chocolate blanco y limón, que estaba muy bien también.


Hay algunas tortas individuales para llevar (yo traje a casa un cheesecake de galletitas Oreo) bastante rico. Los tés los trajo de España y algunos son blends locales. Aunque no conozco la marca probé un té helado de berries muy rico.

El menú de mediodía tiene opciones de $55 y $65 con bebida y café. Si quieren un postre sofisticado, calculen $90 por persona. Tranquilo, accesible y bonito. Ideal para encontrarse con alguien a almorzar por la zona. Volveré.

 

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