En verano, en casa comemos muchísimos wraps. Las combinaciones más clásicas son atún con cebolla colorada, alcaparras, tomate, y queso blanco o roast beef en tiras, mostaza de dijon, lechuga, tomate y huevo. Otro menos clásico, es un marroquí (no sé de donde lo saqué ni por qué le digo así, es un misterio) que lleva, para 12 wraps:

1 paquete de rapiditas o 12 tortillas caseras /pan lavash /pan servilleta o, sin prefieren, 12 hojas de lechuga mantecosa bien grandes y sanas (sin roturas ni tajos)
4 supremas de pollo bien gordas grilladas, enfriadas y deshilachadas
100 gramos de pasas de uva o 200 gramos de uvas frescas, cortadas al medio y sin semillas
1/2 cebolla colorada en cubitos
1 taza de queso crema con 1 cucharada sopera de curry suave
sal, pimienta, hojas verdes abundantes a gusto.

Mezclan el pollo, las pasas, la cebolla y la salsa y dejan enfriar en la heladera por un par de horas. Tuestan las tortillas y disponen encima la lechuga y dos cucharadas muy generosas de la mezcla. Enrollan y listo. También pueden hacerlo sin la masa, solo en hojas de lechuga, como hacen los wraps tailandeses, por ejemplo, y queda genial. Yo lo uso mucho cuando quiero un almuerzo liviano. También sirve para relleno de sandwiches de pan integral de molde, es ideal para llevar a la oficina porque se mantiene, es liviano y rico, y se come bien frío.

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