25.08.2015

10 productos con onda para buscar en la dietética

Históricamente, estos comercios eran la única alternativa para quienes anhelaban una alimentación natural. Y aunque hoy su estética quedó un poco demodé, siguen ofreciendo perlitas que vale la pena probar.


La preocupación por alimentarse saludablemente no es exclusiva de esta época. Lo demuestran lugares como Casa Polti, emplazada desde 1929 en la esquina de Ciudad de la Paz y Juramento, en Belgrano, o la histórica Dietética Villares (Talcahuano 155), primera en la ciudad en catalogarse de este modo, allá por 1934. En sus amaderados salones con aroma a conserva vendían al peso productos “buenos para la salud”: hierbas medicinales, frutos secos, granos y harinas que llegaban lo más directo posible desde la naturaleza hasta nuestros platos, por lo general mediante pequeños productores o emprendimientos familiares. Con el tiempo, este tipo de locales quedaron relegados ante el derrame total de la industria, asociados a los diabéticos, los celíacos y algún que otro romántico o anarquista. Pero después de varias décadas entregadas a esa lógica, el camino parece acortarse de nuevo. El pulso de la gastronomía mundial se inclina cada vez más hacia lo orgánico y natural, y la búsqueda de alimentos mejores volvió la mirada hacia los productores, hizo proliferar ferias y la costumbre de prestar atención a las etiquetas. A su vez, la vida verde se puso de moda, dando lugar a una nueva camada de “dietéticas”, ahora llamadas almacenes naturales o delis, con catálogo de productos gourmet e importados. Esta competencia, lejos de hundir a las tradicionales, las devolvió a la vida. Es cierto que, como no todo lo que venden es digno de conocer, es preciso experimentar para saber. A continuación, una selección de productos que venimos testeando hace años, más lo mejor de lo nuevo. 

Bizcochos de arroz CRACKINES 
Por suerte para todos, especialmente los celíacos, el mercado de las galletas de arroz (históricamente apodadas “telgopor comestible”) fue evolucionando y mucho. Hoy, la oferta es realmente nutrida tanto en supermercados como en dietéticas, pero los Crackines son la opción superadora. Cuadraditos tipo bizcocho, finitos, crocantes, se la bancan solos si es necesario, pero su versatilidad es infinita. Combinaciones sugeridas: untarlos con manteca de maní, dulce de leche o queso crema; comer con jamón crudo, pastrami, sopas, ensaladas. Su artífice es una empresa familiar localizada en Beccar que cuenta con su propio molino arrocero y se carga al hombro la distribución. Entre $18 y $21 el paquete de 120 gramos.

Alfajores de algarroba y chiffoncitos de BREADNET
La mesa dulce de harinas integrales puede fallar, eso lo sabe todo el mundo: masas demasiado secas, apelmazadas, poco endulzadas. En el segmento dietéticas, la oferta de budines y alfajores siempre fue cuestionable, pero hay una marca que sobresale hace tiempo: BreadNet. Destacamos los alfajores y budines (que ellos llaman “chiffoncitos”): especialmente los alfajores de algarroba y dulce de leche, sin azúcar (lo cual reduce a la mitad las calorías) y el chiffoncito de manzana. También hay de algarroba y naranja (muy bueno), batata, membrillo, marmolado, coco, naranja, limón. La recomendación será generar un vínculo férreo con los responsables del punto de venta para saber cuál es el día de entrega y comprarlos cuando están en su máxima esponjosidad. A $37 los chiffoncitos y a entre $10 y $17 los alfajores.

Yerba KA-A
El tan extendido mal de ERGE (enfermedad por reflujo gastroesofágico), románticamente bautizado en inglés como heartburn y “acidez” en criollo, alejó al mate de muchas personas. La solución fue elaborar en forma casera mezclas alternativas con una base de yerba mate y un montón de yuyos, pero la facilidad siempre estuvo dada por esta marca de nombre guaraní (“ka-a” significa yerba). En sus dos presentaciones, la fórmula tradicional de envase rojo y la extra suave de envase, verde combina un porcentaje de yerba mate con poleo, cedrón, carqueja (muy buena para los desarreglos hepáticos), menta, peperina, yuyo incaico y manzanilla, todas hierbas con propiedades digestivas. Con los años, fue mejorando su envase hasta hoy, que viene con cierre hermético. $32 el medio kilo.

Granola Mix Energético de ORANN
Cereales, semillas, frutos secos, mieles, azúcares y sus combinaciones infinitas. Granolas hay muchas. Casi todas las tiendas saludables tienen su versión, pero no siempre a precios accesibles ni tan cerca de la casa de uno. Hasta hace no mucho, las dietéticas las armaban en el momento y las vendían al peso, mezclando todo lo anterior a gusto del cliente. El tiempo trajo las envasadas y entre la oferta destacamos ésta: el Mix Energético Orann, emprendimiento familiar con más de 15 años en el ruedo. Nuestro elegido por sabor y contundencia contiene avena arrollada, copos de maíz, pasas de uva, girasol, maní, sésamo, almendras, lino, peras disecadas y vainilla. Quedan bien con frutas frescas recién cortadas, jugos de frutas o yogurt natural. Pueden probar la de quinoa con leche de almendras tibia. $18 el envase de 200 gramos.


Mieles y azúcar mascabo de BEE PURE
Las abejas de una colmena necesitan realizar aproximadamente 1.125.000 de trayectos y visitar 700.000 flores para producir la cantidad de miel que contiene un frasco de 500 gramos. Esto es lo primero que nos enteramos ante un frasco de Bee Pure. Es muy probable que ya tengas elegida tu miel favorita, pero es importante saber que a ésta la eligen Dolli Irigoyen, Narda y Juliana López May. La belleza de los envases es un valor agregado. En cuanto al azúcar mascabo, proviene de los cañaverales del monte misionero. Reemplaza al azúcar refinado en cualquier preparación y es la estrella de la repostería raw, por su buena humedad. Algo que hay que saber: tiñe fácilmente las preparaciones. Cuesta $90 el frasco de kilo de miel y $50 los 500 gramos de azúcar. 

Dulce de leche sin azúcar de LAS QUINAS
Dentro del abanico de dulces de leche, para la diaria elegimos el de Las Quinas regular porque es suave como una mermelada: no se sienten los granos de azúcar, es bien untable y se come con la tranquilidad que otorgan los sellos orgánicos. Nuestra marca favorita acaba de desarrollar otro ejemplar que vale la pena probar si estás a dieta y no querés resignar la tradición del desayuno: dulce de leche sin azúcar. Elaborado con leche descremada, endulzado con sucralosa y sin saborizantes, aporta un 20% menos de calorías por cucharada. A la vista, es mucho más oscuro que la versión original, más elástico y denso, como si fuera un repostero. De sabor, es rico como siempre. Precio: $48. Atentos a las promociones de la marca en Buenos Aires Market: suelen tener combos de dulces y mieles.

Sales marinas especiadas de RICCO 
Una misma voluntad une a todos aquellos que, en vez de ir al super, hacen sus compras en la dietética: buscar los productos que se alejen lo menos posible de su circunstancia original de creación. Así, para los que consumen sal marina, la marca Ricco tiene una línea muy en la góndola JOY 071 aviso chic y especiada. Sus sales patagónicas vienen en botellita ($55), en molinillos plásticos ($69) y en unos simpáticos grinders con forma de cabeza de conejos. Hay sal marina con pimienta rosa y pimentón ahumado (para carnes rojas y choris veganos), la opción Delhi con curry y naranjas disecadas (para arroces, guisos y estofados) y la Thai con pimienta negra, escamas de coco, semillas de coriandro y un toque de azúcar, para evocar en lo que fuera al sudeste asiático. Se consiguen también en Falabella y Buenos Aires Market. 

Jugos orgánicos de LAS BRISAS
En 1999, después de comprar un campo de 50 hectáreas en Recreo (Santa Fe), la familia Vorobiof vio la veta en un nicho de mercado que mundialmente empezaba a demandar más productos: los orgánicos. Pronto decidió aplicarse específicamente a los jugos, partiendo de las frutas de su propia cosecha. Hoy su catálogo incluye jugos de frutilla, frambuesa, manzana, pera, naranja, arándanos y limonada con menta, en coquetas botellitas. Y la cosa sigue en expansión. Hace poco agregaron smoothies: arándano-frutilla-naranja; frutilla-pera-naranja-manzana y pera-manzana-naranja. Ricos y pulposos, se consiguen a $44 la botellita de 250cc

99% ALOE VERA 
No hace falta visitar el bonito Hierbabuena, sobre la avenida Caseros, para probar ese jugo tan original de su menú a base de aloe vera, jugo de manzana, jugo de uva y el yuyo que le da nombre al local. La marca Jual –que usan y también venden en la despensa aledaña– tiene cada vez más presencia en dietéticas barriales. Resultado de un procesamiento en frío que garantiza que conserve sus propiedades, se trata de un jugo 99% de aloe vera que promete mejoras digestivas e inmunológicas. Un detalle: el sabor es amargo como morder una penca, por eso hay que ser muy cauteloso con la cantidad que se incluye. Prueba y error será la recomendación en este caso.


Por Celeste Orozco
Fotos: Erika Rojas


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