15.04.2016

7 cafeterías en Buenos Aires que tenés que conocer

Continúa el boom cafetero en la ciudad. Para que no te pierdas entre tanta novedad, te recomendamos las mejores para probar.

Foto de Laura Grosskopf

Dicen que el café de especialidad, es que recibe el mejor tratamiento y se sirve con los dibujitos más simpáticos sobre la espuma de un capuccino, es uno de los tantos caprichos hipster. Sin embargo, una recorrida por las nuevas cafeterías alcanza para expandir el mito: tras la famosa Tercera Ola del Café, el movimiento no cesó, por el contrario, abrieron más locales, con más variedad de granos y el público se amplió de la mano de baristas que, alejados -todavía- de los flashes, se encargaron de hacer de esta infusión una bebida con cada día más seguidores por fuera de cualquier tribu urbana y con un interés creciente en sus detalles.

En el último año, baristas y emprendedores autodidactas del café hicieron pie en nuevos locales, y fueron los impulsores de una rueda que todavía se mantiene en movimiento. Y si de nuevos refugios cafeteros se trata, los siguientes son sietebuenos ejemplos para encontrar a la infusión en su faceta más alta.

Coffee Town: del Mercado de San Telmo a Recoleta
Pioneros en el café de especialidad en el país, desde hace menos de un mes los tostadores y baristas de Coffee Town también ofrecen sus granos de Yemen, Papua, México, Etiopía y varios países más en Recoleta. La fórmula que se afianzó en San Telmo ahora se repite en el nuevo local: desde el espresso ($35) hasta el cortado, un latte classic o un mocaccino, la carta es extensa en sus opciones. Frapuccinos y tragos con leche son las otras especialidades de este spot cafetero que nació a partir del Centro de Estudios del Café y que se convirtió en un imprescindible de Buenos Aires para todo amante del arte del buen tostado y también para quienes desean incursionar en los distintos métodos de filtrados.
Libertad 1260, Recoleta / T.3974-9290

The Shelter Coffee
En la paqueta calle Arroyo, The Shelter no desentona: refinado en su imagen, ofrece, en un local silencioso y de luces tenues, una gran alternativa para meterse en el mundo del café de especialidad. Patrick Popovich y Susana Hewitt son los baristas encargados de despachar café en medidas italianas con una máquina Marzocco que tiene todos los chiches e incluye cronómetro y medidor de temperatura digital. El espresso ($33) aquí es el resultado de la combinación de granos de Colombia, Zambia y Bolivia y que al paladar recuerdan a sabores frutales. Claro que también se puede pedir el cada día más popular Flat White ($44), o incluso paladear el café de autor de la casa, llamado Shelter, a base de espresso, chocolate y crema chantilly ($55). Para hacerla completa, no dejar de probar la croissant de manzana. El dato a tener en cuenta es que por estos días incorporarán la opción del brunch, que se sumará a la interesante propuesta de pastelería, que aquí acerca L’épi.
Arroyo 940, Retiro / T. 4326 - 3463 

  Foto de Laura Grosskopf  

Saturnina
Café más comida saludable, esa es la apuesta de Jonathan Moraiz, barista formado con Danilo Lodi (LAB). Aquí, el café orgánico de los tostadores de Coffee Town puede venir de Etiopía, Sumatra, Guatemala o Colombia, pero sin dudas se recomienda el blend compuesto por 70 por ciento Guatemala, 15 de Colombia y 15 de Brasil, el resultado es un café con cuerpo y acidez en su línea justa, ya sea para el espresso ($30) o en sus expresiones con leche. Desde el macchiato hasta el Flat White, pasando por un Mocaccino o Ice latte, en Saturnina las combinaciones son múltiples. Además, para quienes busquen experimentar, ofrecen distintos tipos de métodos para cafés filtrados, como Chemex, V60, Aeropress o Kalita. Pastelería, milanesas y hamburguesas refuerzan la carta. ¿Quién dice que no se pueda almorzar con una suprema y un café? “Lo que buscamos todos los baristas es que vengan acá ,a las cafeterías de especialidad, y después vayan a otra y exijan buen café”, explica Moraiz. El problema es que irse de Saturnina será difícil. 
San Martín 989, Retiro / T. 4311-2034

Negro Cueva de Café
“Lo que tratamos de hacer es codificar lo que la gente suele pedir aunque te pidan un café con leche, un cortado o un jarrito. Lo importante es que le sepas dar lo que están esperando y que sea más rico”, explica el barista Fernando Lozano sobre la idea de Negro: ofrecer un café pensado hasta el último detalle sin perder de vista las costumbres porteñas. Por eso, además del espresso ($29), incluyeron los clásicos como el cortado o café con leche. “Eso fue que lo que hizo que el público en general se acerque”, agrega Lozano que recientemente abrió, junto a su pareja María Conte, la primera sucursal de Negro en Retiro. Sin embargo, dejar la explicación solo en esto sería un error: el café de los tostadores de Puerto Blest que aquí se utiliza, y que en este caso combina granos de Ecuador y Brasil, fue pensado para que funcione tanto para el espresso como para las infusiones con leche: en la boca, termina siendo un café redondo, o equilibrado. Hay, además, distintos tipos de modalidades de filtrados como eropress, Chemex, entre otros, y si la intención es sumergirse de lleno en el mundo del café, también venden elementos para baristas. Y aunque Negro se identifique como una “cueva de café”, en una zona como el microcentro, de cafés quemados o pasados por agua, el local se convierte en un faro para el público cafetero. 
Suipacha 637, Microcentro y sucursal / T. 4322-3000  

 
Lobo Café
La vista apunta a los diques de Puerto Madero, pero el olfato lleva hacia un molino alemán Mahlkonig y un café de microlotes, 60 por ciento Brasil y 40 por ciento Ecuador que se muele en el momento. En Puerto Lobo se lucen en mostradores recién estrenados tortas y postres con frutas de todos los colores, pero sin dudas el café debe llevarse toda la atención y más allá del espresso ($40) y de las variantes del capuccino (clásico, con vainilla y hasta con dulce de leche), también es posible hacer interesantes mezclas con whiskey (café irlandés, $88), y ron (más dos espressos, $88).  Cuenta con la opción del take away, las mascotas son bienvenidas y un plan recomendable puede ser el brunch ($340) acompañado, como no puede ser de otra forma, por un buen café. Y para no quedarse con ganas de más también venden el blend de la casa para consumir al calor del hogar. 
Pierina Dealessi 1330, Puerto Madero / T. 4517 - 8195 

Usina Cafetera
Ignacio Oporto y Emiliano Escudero, uno barista y otro pastelero, buscaron la síntesis perfecta de sus pasiones y así nació Usina Cafetera. Esta cafetería se destaca por su oferta de dulces, que lo dejan muy bien parado para momentos como el desayuno o la merienda. Pero por otro lado, el blend de café, de sello latino, con granos de Colombia, Brasil y Perú, lo ubican cómodamente en el mapa para los y las fans del espresso ($33), en este caso, de aroma y sabor intenso. La carta cafetera aquí se completa con las opciones con leche, que incluyen clásicos como el americano ($38), o macchiato ($38), pero también con cafés fríos, como el capuccino frapé ($55) o especiales, como el avellana latte ($38). Para ir y salir de una usina que funciona a puro café de buena calidad. No es poca cosa. 
Avenida Triunvirato 4307, Villa Urquiza / T. 4522 - 9327 
 
Felix Felicis & Co.  
En la saga Harry Potter enseñaron que Felix Felicis es una poción que trae buena suerte para quien la beba. La barista colombiana Natalia Montoya, formada en Lattente, no será maga pero nadie podrá discutir que sus manos, sobre una máquina Simonelli, despachan cafés con prestancia. Justamente de su etapa inicial viene la inspiración para el café que hoy se puede probar en esta esquina moderna y descontracturada de Palermo: en su “escuela”, Natalia y los otros tres socios de Felix Felicis probaron el blend colombiano que hoy se luce en el espresso ($30), compuesto por 60 por ciento Yumai Estrella dorada y 40 por ciento Guanes Genuino. Armonioso en su sabor, aunque con presencia, posee características que remite a sabores más frutales en primer término, aunque con toques de chocolate y madera también. Un macchiato justo, flat white, mocaccino y también iced latte ($50) son otras opciones de la carta. Para acompañar (y solo para acompañar porque el protagonista es siempre el café), hay pastelería, que es apta para celíacos. Y para no dejar de tomar café, también hay filtrados Aeropress y V60, para probar con granos de Congo y Kenia.
José Antonio Cabrera 5002, Palermo / T. 4776 - 4414
 
Por Nicolás de la Barrera 

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