31.01.2017

Burger drinks: los mejores tragos para acompañar hamburguesas

La hamburguesa y la cerveza parecen ser el matrimonio más exitoso en la actualidad. Te proponemos una infidelidad bien sabrosa: cocktails perfectos para combinar con tu burger favorita.


Está clarísimo que la hamburguesa ha conquistado Buenos Aires. Ya no se puede ni nombrar todos los lugares que se dedican a elaborarla con recetas caseras en todos los barrios y para todos los perfiles, desde Pérez H hasta Burger Joint pasando por Heisenburger, Mi Barrio o incluso, más allá de la frontera porteña, como Carne (con la firma de Colagreco), en La Plata. Y esto sin contar todos los bares que, sin especializarse en hamburguesas, tienen una o dos bien destacadas en su carta.

Esta moda se combina con otra, que también suma más y más casos en la ciudad: la cerveza artesanal, que hoy colma pintas desde sus choperas. Es un maridaje sensato, sabroso y gasolero: la amargura y la frescura de la cerveza se llevan muy bien con sabores suculentos y contundentes como los de las hamburguesas y los condimentos y agregados que suelen traer (kétchup picante, panceta, quesos fuertes como roquefort o provolone, guacamole y así al infinito). Sin embargo, no hay ningún pecado en combinar una hamburguesa con un cóctel, y es más: dependiendo de la receta, puede ser amor para toda la vida. 

Un dato poco conocido, por ejemplo, es que el whisky, y particularmente el bourbon americano (que se escribe whiskey con e) es un compañero ideal para las hamburguesas. Entre las bebidas que suelen hacer de base de cocktails definitivamente va a la cabeza cuando se trata de este maridaje. Tanto es así que en Estados Unidos (más particularmente en Batavia, Nueva York) existe un restaurante que se llama, justamente, Bourbon and Burger y ofrece tanto tragos a base de bourbon como botellas añejadas para combinar con su amplia selección de hamburguesas. Por su sabor cálido y algo dulzón y su textura, algo más untuosa que la del gin o el vodka, el whiskey no se deja opacar por ninguna hamburguesa pero tampoco la aplaca. Siempre hay que tener en cuenta que las bebidas de alta graduación alcohólica adormecen levemente el paladar, de modo que no acompañan bien sabores delicados. Si bien este no suele ser el caso de las hamburguesas, lo más conveniente es elegir tragos que no sean particularmente cargados. 

Por supuesto, hecha la ley hecha la trampa, y los whiskeros comedores de hamburguesas son felices bajando sus patys con Old Fashioned. Otra curiosidad, ya que hablamos de whiskeros: este año se realizó también en Estados Unidos el festival Burgers Bourbon Beer en el que, por supuesto, se le rindió tributo a las hamburguesas, al bourbon y a la cerveza. 

Otra posibilidad, también pensando en el sabor de la cerveza, es combinar tu hamburguesa con un trago amargo: es la recomendación de Agustín Bertero, que sirve hamburguesas en Duarte, su bar de tragos, desde la apertura. “Un americano, un fernet, un Gin Tonic (según cuál) o Tom Collins. Esa serie de tragos largos, con burbuja (para que limpie la grasa, je) y algo de amargo va muy bien con hamburguesas”, explica. 

A continuación, entonces, algunos de los mejores tragos que ofrecen diversos locales y bares porteños para acompañar  tu hamburguesa. 

DIGGS
Diggs es más conocido por sus famosos panchos caseros que sirven en su local de Plaza Serrano o en su formato food truck en distintas ferias de la ciudad, pero los habitués conocen sus excelentes ribs y también sus deliciosas hamburguesas. De los locales de comida rápida y casera que han abierto en los últimos tiempos Diggs es probablemente el que cuenta con una de las cartas de tragos más nutridas. Hay Margarita, Mojito, Gin Tonic y muchas otras opciones clásicas para probar, pero la que elegimos como compañera ideal de una hamburguesa es una receta de la casa: el Ginger Diggs ($90). Lleva whiskey, ginger ale, bitter y jugo de lima: una opción whiskera pero a la vez fresca y veraniega, con el alcohol justo y un sabor suficientemente interesante como para hacerle frente a la más robusta de las burgers. Para quienes prefieran algo más directo y liviano, va muy bien también el clásico Cynar Julep ($90), a base de Cynar, gin, menta, jugo de pomelo, almíbar y soda. 
Serrano 1580, Palermo Soho / T. 4833-0447



DUARTE
Los hermanos Bertero, dueños de Duarte, tuvieron desde el principio la idea de combinar tragos con hamburguesas, que son una de las estrellas del local, pero no ofrecen demasiadas opciones de cerveza porque su intención es que la gente se anime, ante todo, a probarlas con cocktails. Las mesas hablan por sí mismas: en casi todas te encontrarás a grupos de comensales maridando sus hamburguesas con jarras de Jar Jar ($340), a base de Jameson, Cynar, y gaseosa de pomelo. Otra vez, se trata de un trago con whisky pero muy liviano en términos alcohólicos, de modo que tu paladar estará perfectamente alerta a la deliciosa hamburguesa que estás comiendo. Bonus track: este verano meterán la Jar Jar en un barril y la sacarán tirada.
Araoz 1218, Palermo / T. 2072-4178

PONY LINE
Las hamburguesas han tenido su lavada de cara gourmet y también asoman (cada vez más) en el segmento de lujo. Pony Line (junto con Elena, su restaurante “hermano” en el Four Seasons) fue, justamente, uno de los primeros lugares que le dio la atención que se merecen. Y, por supuesto, en una de las cartas de tragos más completas de la ciudad no faltan tentadoras opciones para maridar. Nos decidimos por dos cocktails de perfiles muy distintos: el Gamarra y el Hanky Panky. El Gamarra ($180) es una especie de Manhattan delirante: se prepara a base de un bourbon infusionado con panceta y lleva además de su vermouth rossoCynar y un pedacito de panceta crocante a modo de garnish, todo en un vaso de Old Fashioned con hielo. Es la opción para los que quieran una textura y un sabor que juegue de igual a igual con la hamburguesa: a la vez, como recoge el sabor de la panceta que seguramente estará también en la hamburguesa, la complementa en lugar de opacarla. El Hanky Panky ($170), en cambio, es una buena idea para los que prefieran un trago más fresco, que limpie el paladar entre bocado y bocado. Es un clásico: lleva gin, Antica Formula (un vermú italiano), Fernet Branca y piel de limón, en copa cóctel.  
Posadas 1086, Recoleta / T. 4321-1200



TIERRA DE NADIE
Tierra de Nadie es el enclave joven y canchero que le faltaba a Caballito, un barrio residencial y hasta universitario: la facultad de Filosofía y Letras está ahí nomás, y a sus estudiantes se los reconoce allí los días de semana a altas horas de la noche. A pesar de mantenerse al margen del mainstream gastronómico de la ciudad, es una de las hamburgueserías más respetadas por los conocedores. No por nada grandes chefs (desde Juan Gaffuri a Darío Gualtieri) llevan allí sus hamburguesas de autor cuando se realizan sus noches especiales (The Nite Chef’s Burger). Y si bien se especializan en cerveza artesanal, hace poco incorporaron a la carta, de la mano de Jim Beam, una opción de batalla pero deliciosa: una especie de combo de hamburguesa y Bourbon&Coke (clásico trago para combinar con hamburguesas), en el que el condimento del sándwich cárnico (llamado Jim Beam Bourbon Burger, sin dejar lugar a confusiones) está hecho a partir de una mezcla de Jim Beam y salsa barbacoa. Cuesta $90 e incluye un refill por persona. Ni Jim Beam ni Tierra de Nadie se hacen responsables de las consecuencias que pueda ocasionar una noche de esto en tu persona.
Av. Avellaneda 588, Caballito / T. 2073-1566

BRUKBAR
Brukbar es una de las más recientes incorporaciones al circuito coctelero porteño y, probablemente, la más conveniente para el bolsillo. Quizás por eso decidieron incluir en su carta deliciosas hamburguesas (incluyendo, como es la costumbre ahora, una opción vegetariana) que junto con un trago arman una suerte de “menú porteño” que es ideal para una sabrosa cena de fin de mes. La carta de tragos es enorme y completísima, de modo que hay para todos los gustos: en esta ocasión elegimos el Johnny Cash ($104), que lleva ron, jugo de lima, menta, bitters y almíbar de chile servido en copa cocktail. Por la combinación de frescura y picor va perfecto con una contundente hamburguesa y es una buena opción para los bebedores menos whiskeros.

Oro 1801, Palermo Soho / T. 15-3211-1652



UN ESCOCÉS PARA TU PATY
878 fue uno de los primeros lugares en ofrecer una hamburguesa de cordero que ya es famosa como la compañía “por default” de sus tragos y su selección de whiskies. Hoy por hoy su hamburguesa sigue siendo de las mejores del mercado y la calidad de sus cócteles se sostiene incólume. También ofrecen degustaciones de whisky, de las cuales la estrella es el “Tour por Escocia”: si te animás, podés pedir un Camino de Esco y maridar cada una de las medidas de whisky que te sirven con un paso de tu comida. Uno con tu entrada, otro con tu hamburguesa, uno con el postre y un cuarto, para el camino, como diría Frank Sinatra.  ¿El precio? Varía según las etiquetas que van variando semanalmente en el tour. ¿La dirección? Ya la sabrás, pero cumplimos en decir Thames 878, Villa Crespo.
 
Por Tamara Tenenbaum
Fotos: Victor Álvarez 

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