24.05.2011

Cómo se prepara un café perfecto

No todo es tan fácil como parece. Te pasamos tips esenciales para lograr un café como la gente.


Para tomar un buen espresso vas a cualquier bar razonable. Pero si lo que querés es tomar un café en casa, tenés que estar preparado. ¿Cómo hacer para lograr uno rico? Primero, sabé que nunca te va a salir bien rascando polvito del frasco de café instantáneo: hay que invertir un dinero en granos seleccionados. Segundo, tenés que saber cuál comprar, cómo conservarlo mejor y cómo prepararlo. Seguí estos tips que nos pasó Paz Valdés (master y marketing specialist de Starbucks Coffee Argentina): así vas a poder hacer el café perfecto at home.
 
1. ¿Café en grano o molido?
Decidiste dar el primer paso y te vas a Bonafide, o a Starbucks, o a The Coffee Store a comprar café. ¿Qué conviene? ¿Pedir que te lo muelan ahí mismo o comprar un molinillo para hacerlo vos en tu casa? Ni lo dudes: hacete de un molinillo. El café molido pierde su frescura más rápidamente que el café en grano, porque está más expuesto al oxígeno. Siempre te va a salir más rico si molés los granos al momento de preparar el café. Otra opción es comprarlo molido envasado al vacío.

2. ¿Torrado o tostado?
El tostado aporta aroma y color a los granos de café. Si en ese proceso se agrega azúcar, el café es “torrado”. ¿Cuál elegir? Todo es cuestión de gustos, pero tené en cuenta que, contrariamente a lo que se cree, el azúcar no “sella” el aroma y el sabor del café, sino que tapa todas sus notas.
 
3. Molido: el tamaño sí importa
Si pedís que te muelan el café, decí qué tipo de máquina tenés es casa: no es igual para una cafetera de filtro o una espresso que para una prensa francesa (tipo Bodum). Las primeras requieren un molido fino, la última, uno grueso. ¿Por qué? El molido determina la cantidad de tiempo que el agua entra en contacto con el café para extraer sus propiedades. Por ejemplo, en una máquina de espresso toma entre 16 y 23 segundos, mientras que una Bodum necesita que el agua repose con el café unos 4 minutos antes de bajar el émbolo.
 
4. La fórmula perfecta: proporciones y temperatura
Para que no te quede ni muy fuerte, ni muy aguado, usá esta receta: dos cucharadas (10 gramos) de café molido cada seis onzas (180 ml) de agua. El agua debe estar a una temperatura cercana al punto de ebullición (entre 90 y 96 grados centígrados). Así puede extraer la gama completa de sabores del café. Si no está lo suficientemente caliente, no logra hacer su trabajo.
 
5. Conservación: el mito de la heladera
Es común escuchar que el café se conserva mejor en la heladera, pero eso es un grave error. La luz, el oxígeno, el calor y la humedad son sus peores enemigos. Dentro del refrigerador, la humedad se condensa en el café cada vez que se abre el paquete y lo arruina. Para mantener su frescura y sabor, se debe almacenar en un recipiente opaco y hermético a temperatura ambiente. 
 
6. ¿El café se vence?
Si bien es un producto que no tiene fecha de vencimiento, lo cierto es que con el correr de los días va perdiendo aroma, sabor y propiedades. Si nos ponemos exquisitos, para tener una idea, una vez abierta la bolsa de café en grano, se debe usar en un lapso de 7 días. Si el café está molido, en 24 horas. Es decir que si tomás sólo una taza de café a la semana, no te conviene comprar un kilo de café; con 250 gramos te alcanza.

Por Agustina Rato

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios

más leidasmás comentadas