18.06.2011

Casa Los Jazmines: hotelería casual-chic en Colonia del Sacramento

Un establecimiento boutique, que propone la sofisticación en un entorno rural, en la ciudad uruguaya de Colonia. Una alternativa al turismo tradicional.


A una ciudad como la uruguaya Colonia del Sacramento (Colonia para todo el mundo), considerada Patrimonio de la Humanidad por el encanto arquitectónico de su casco histórico que luce una maravillosa fusión de estilos portugués y español, nadie le pide modernidad. A esta pequeña ciudad que se caracteriza por sus calles angostas de piedra y su ritmo cansino se la reconoce, se la visita y se la disfruta por su color tradicional que perdura inalterable con el paso de los años. Pero algo está cambiando en Colonia.

A la oferta de restaurantes –en su mayoría sencillos y tradicionales- comienzan a sumarse algunas propuestas con perfume chic, que rompen el molde.  Amanda sirve paninnis con vajilla vintage y gran calidad en sus insumos. Lentas Maravillas se anima a la cocina gourmet. La Bodeguita escapa a la muzzarela de molde y lleva a la mesa pizzas finitas y crocantes, con rúcula y salmón ahumado. Son excepciones a la regla, pero manifiestan una tendencia, que también se comienza a observar en la hotelería, donde están asomando hoteles y alojamientos boutique, con pocos cuartos, buena gastronomía, atención personalizada y mucho énfasis en la estética.

Un buen ejemplo de esta movida se expresa en Casa Los Jazmines, una maravillosa casa de campo que está ubicada en El Caño, a 9 kilómetros del puerto y a 15 minutos de auto desde el casco histórico, en uno de los barrios menos conocidos por los porteños. Inspirada en el concepto de las casas de campo europeas, especialmente de Francia e Italia, que permiten alojarse en un establecimiento con calor de hogar y confort de hotel, dispone de 5 habitaciones y tiene capacidad para albergar hasta un máximo de 12 personas. En la categoría “casual chic”, es la mejor propuesta que hoy ofrece Colonia.

Es el sueño hecho realidad de Marcial Fernández, un argentino cosmopolita de 43 años que trabaja en gastronomía desde los 18. Marcial dirigió Filo en la década de los 90, durante la época de esplendor de este restaurante italiano. Luego se instaló en San Pablo, donde se desempeñó como embajador para Absolut Vodka. Desde allí se mudó a los Estados Unidos. En Los Angeles trabajó para compañías de catering de lujo, cocinando para galerías de arte, celebrities como Demi Moore o Prince, y marcas high class como Louis Vuitton. Allí, cerca de las arenas de Malibú conoció a unos compatriotas argentinos que tenían una gran casa en Colonia, a la que no le daban uso, y les propuso asociarse para dar vida a Casa Los Jazmines, que se inauguró en enero de 2010.

SOFISTICACION Y ENCANTO

Los Jazmines es un típico casco de estancia, pero con aire moderno, ubicado en un predio de cuatro hectáreas, con frutales, arroyo, árboles añosos y mucha paz. Hasta donde alcanza la vista todo lo que se ve es verde en todas sus gamas posibles y cielo limpio. Reina el silencio.

En el interior manda la belleza. La casa tiene un espacio central que funciona como living, comedor y cocina. En una superficie de unos 100 metros cuadrados conviven en armonía un hogar de leños con sillones muy confortables y bibliotecas, una enorme mesa comunitaria y una cocina abierta, de esas que los amantes de la buena vida sueñan con tener en su propia casa. Cada detalle está cuidado con esmero. Pura sofisticación en un entorno rural.

Cada una de las cinco habitaciones, bautizadas con nombres de una variedad diferente de jazmín (Jazmín del Cielo, Jazmín del Cabo, Jazmín Africano, Jazmín del País y Jazmín Amarillo) tiene su impronta particular. Ninguna es igual a la otra. Tienen en común sus sábanas de hilo de algodón egipcio de 400 hilos, sus batas de algodón hindú, su conexión de wifi de alta velocidad, su rigurosa privacidad y su terraza con deck privado con vista a los jardines, pero la deco que privilegia la estética vintage es única y exclusiva. Lo mismo que el estilo elegido para ambientar cada cuarto de baño. Las mesas de luz, los placares, los espejos, los relojes, el mobiliario, todo luce como en las páginas de una revista de interiorismo y decoración.

La galería con vista al parque y a sus árboles añosos, regala atardeceres de ensueño. Bien custodiada por la perra Zuca, mascota de la casa, tiene sillones bellísimos, una gran mesa de madera, una parrilla y amenities de máximo confort. La piscina está a unos 30 metros. Convenientemente retirada, pero no demasiado lejos, entre el verde y el horizonte.   

COCINA GOURMET
La propuesta de Los Jazmines se apoya en tres pilares: el confort, la estética y la cocina gourmet. La comida tiene gran protagonismo: queda bien claro cuando uno pone un pie en la casa y se encuentra con su maravillosa cocina abierta incorporada al espacio de uso compartido, con una cómoda barra desde la que el pasajero puede interactuar con el chef. Se sirven almuerzos y cenas, con menú de bistró que incluye entrada, plato, postre, bebidas y espresso italiano. Catena Zapata es la bodega exclusiva. Los pasajeros pueden compartir la mesa comunitaria, comer en la barra, frente a la chimenea, en la galería o en su habitación. Hay libertad absoluta.

Es muy interesante como se desarrolla la propuesta culinaria. No hay nada estandarizado. Marcial, el propietario, combina a la perfección sus habilidades para oficiar de anfitrión y desempeñarse como chef. Lo suyo es la cocina de mercado y el menú depende de los productos que ofrenda cada estación. Regularmente cuenta con la presencia de cocineros invitados, que viajan desde Buenos Aires para “dar de comer a sus huéspedes”.

Nunca nada se repite. En la gastronomía de Casa los Jazmines conviven la sofisticación de los brunch dominicales regados con champagne; la sencillez de la autentica comida de olla, hecha con productos locales en largas y lentas cocciones al fuego de leña, y la sutileza de un menú de pasos con, por ejemplo, paté de conejo en pan crocante de olivas marinadas y pie inglés de cordero.   
 
HOSPEDAJE Y VIAJEROS
Hay dos formas de hospedarse. El pasajero puede alojarse como en un hotel tradicional, rentando una habitación doble por la que paga una tarifa diaria de 130 dólares, que incluye desayuno y late check out. O puede optar por un programa que se llama “La casa es suya” y que permite alquilar toda la casa para cumpleaños, encuentros corporativos y estadías grupales. En estos casos el establecimiento se cierra y se pone a disposición del grupo que lo solicita. Con desayuno incluído, Casa Los Jazmines se alquila a 550 dólares por día. Aceptan niños y mascotas. El hotel es gay-friendly. Los desayunos son fantásticos y abundantes. Incluyen infusiones, jugos naturales, panes y tortas recién salidos del horno, unos riquísimos dulces caseros. Todo muy gourmet.

Los huéspedes de Casa Los Jazmines tienen entre 30 y 50 años. Llegan desde Buenos Aires, o son norteamericanos y europeos que hacen un stop en sus travesías por América del Sur. No cuadran en el perfil de visitante típico de Colonia, adonde la mayoría de la gente va a pasar el día, cruzando el Río de la Plata en Buquebús, para retornar en el último ferry de la tarde. Claramente, no pertenecen al club de los que compran baratijas para llevar de recuerdo.

Van en taxi hasta el Casco Histórico a sacar fotos, pero la mayor parte del tiempo la pasan en el hotel, disfrutando de sus comodidades. O realizan pequeñas travesías a pie. A pocos metros de la casa hay dos playas desiertas: La Arenizca y Caracol. Muy cerca, también, en ese entorno rural, están los olivares y los viñedos de la estancia La Primavera, y hasta hay una bodega cooperativa, Caluba, adonde los pequeños productores locales llevan sus uvas para producir pequeñas partidas de vino, continuando con la tradición de sus antepasados piamonteses que habitaron la zona de El Caño, muchas décadas atrás.   

Casa Los Jazmines no invierte en publicidad. El boca a boca es su mejor aliado para darse a conocer. Algunos viajeros que llegan recomendados por tal o cual y luego comentan su experiencia en TripAdvisor.com. Otros se dejan seducir por las elogiosas notas de prensa que el establecimiento recibe mes a mes. Travel+Leisure, una de las revistas de turismo más prestigiosas del mundo, la incluyó recientemente en un dossier sobre los 50 mejores hoteles con encanto para conocer en Sudamérica.

Casa Los Jazmines es una gran opción para ir en busca de descanso, comer bien, tomar ricos vinos y entregarse a los placeres de la buena vida.

INFORMACION UTIL

•    Para mayor información se puede visitar su página web en www.casalosjazmineshotel.com,

•    Las reservas se realizan por los teléfonos 00598 94 523 624 ó 00598 4520 2799 (celular).

•    Durante el mes de mayo, los huéspedes que utilizan tarjetas de American Express pueden hospedarse tres noches, pagando únicamente dos.

•    El alojamiento en habitación doble incluye desayuno.

•    Comer cuesta 25 dólares por cápita al mediodía, y 50 dólares por las noches, con una botella de vino cada dos personas.

•    Se puede disfrutar de los servicios gastronómicos de Casa Los Jazmines sin estar alojado; sólo hay que llamar y realizar una reserva previa.
 

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