03.12.2017

Copetín porteño reloaded: nuevas versiones de un clásico

El tentempié de media tarde sigue vigente en lugares clásicos y también en modernos, donde lo sirven en clave renovada; lee la nota y enterate dónde disfrutarlo


“Por eso les digo mis queridos chichipíos, a seguir laburando, vermouth con papas fritas y ¡good show!”, decía el humorista y comediante Tato Bores. Es que, por aquella época, la costumbre de disfrutar de un buen copetín era casi un ritual para los argentinos. 

La palabra copetín deriva del genovés “cuppetin” y es una especie de tentempié que se consume a media tarde (entre las 18 y las 20). 

Aunque tiene infinidad de variantes, un copetín tradicional incluye una bebida alcohólica (vermút, aperitivo, vino con soda o cerveza) y, como acompañamiento, papas, maníes, aceitunas, dados de queso y jamón, albóndigas y hasta berenjenas en escabeche. 

Como muchas de las tradiciones, la costumbre llegó al país con los inmigrantes. Los italianos aportaron el vermouth y los españoles la idea del tapeo con el famoso “triolet” con papas, palitos y aceitunas. 

Reunirse con la familia antes de la comida o juntarse a tomar un aperitivo con amigos después de la jornada laboral era un clásico en las veredas porteñas. El Vermut con el sifón de soda y la rodaja de naranja se convirtió en un símbolo nacional y aunque por un tiempo pareció quedar en el olvido, la tradición de disfrutar del copetín está pisando cada día más fuerte en Buenos Aires. 

En esta nota, te recomendamos lugares notables, clásicos y modernos en los que se puede disfrutar de diferentes versiones del copetín porteño.

Para disfrutar de un clásico en la vereda de La Biela

Al caer la tarde, llega la hora de disfrutar del vermut y de una caña bien fría en la vereda. La fórmula es sencilla: vienen nueve platitos con variedad de ingredientes (salchichas, dados de jamón y queso, salame, ensalada de papa, salpicón, aceitunas verdes y negras, albóndigas y galletitas secas) para acompañar un trago a elección. El precio varía según el trago, si elige el vermut nacional ($200), Clarito o Americano ($230) y el Negroni ($260). 

Un combo que nunca falla es la opción para el tapeo en el que vienen dos tapas a elección (tortilla española, tostón con tomate y jamón crudo o albóndigas) con una caña o copa de vino ($100) 

AV. Quintana 600, Recoleta.

 

Para tomarse un Garibaldi cuando cae el sol 

Desde que abrió sus puertas en 1969, Caffe Tabac es un must a la hora del copetín. Hace algunos años se modernizó, pero esta tradición sigue vigente cuando cae la tarde.  Lo que ellos ofrecen son las “Bandejas de ingredientes”, que se dividen en dos tipos, una de 6 ingredientes  (dados de jamón y queso, aceitunas, pavita, roquefort, papas copetín, fosforito y un chip mixto $290) y una opción más completa con el doble de opciones para picotear. La versión XL incluye dados de jamón y queso, aceitunas, pavita, roquefort, papas copetín, jamón crudo, pepinillos, leberwurst, mortadela, empanaditas y salchichas arrolladas. ($490). Otra opción para complementar son las cazuelas de albóndigas de lomo ($90) o la de salchichitas con pancetas. Si de tragos clásicos se trata, el Cinzano Rosso ($120) y el Campari con naranja $140 son los comodines de la casa. 

Av. Del Libertador 2300, Recoleta. 

Para tomarse un vermut en el primer grifo de apetitivos del país

En Los Galgos mantienen la tradición del vermú con sus ingredientes clásicos. Fueron el primer bar en ofrecer el vermut en grifo del país y actualmente tienen tres canillas, una con Negroni, otra con Cinzano Rosso y la tercera con una base de Vermut. 

El  triolet es una de las grandes estrellas del lugar,  todos los vermús vienen acompañados con ajíes en vinagre, aceitunas marinadas con hierbas y maní salado. En la hora del vermú (de 18 a 20) ofrecen 2 Cinzano con soda por $80 y si sale con el Gran Triolet (salame, aceitunas marinadas y queso Patagónico) por $85. 

El imperdible es el Copetín “Los Galgos” ($600), una opción súper completa con su toque bien porteño. El fuerte son los embutidos: salame de Tandil y mortadela con pistachos, jamón crudo y matambre casero arrollado. También trae dos tipos de queso, Lincoln y Sbrinz y variedad de conservas como aceitunas marinadas, berenjenas al escabeche, boquerones y pickles caseros. El pate con hierbas frescas es súper casero.

Av. Callao 501, San Nicolás.

 

Entre aperitivos, empanadas y billar

Si hay algo que distingue al bar notable los “36 Billares”, inaugurado en 1894,  es su afán por mantener intactas las tradiciones porteñas. Es por eso, que la hora del copetín es la sagrada y se le rinde tributo con un happy hour de 18 a 20 en todos los tragos.  

Los aperitivos se sirven con sifón de soda y los más solicitados son el Cinzano Rosso ($80), el Campari ($80) y de los tragos clásicos como el Ferroviario con Cinzano Rosso, Fernet y Soda ($85) o el Negroni ($105). 

Para disfrutar del vermut entre varios amigos, se destaca la picada "Los 36 Billares" con variedades de snacks, empanaditas, salchichas, porotos en escabeche, albóndigas, anchoas y hasta lengua a la vinagreta. Otro clásico es la promoción de 2 Cinzano Rosso con sifón de soda más cuatro porciones de pizza ($250). Los que quieran disfrutar de un clásico bien argentino pueden optar por la empanada de locro como tentempié ($28)

Av. de Mayo 1271, Centro.

Para disfrutar del copetín al estilo Don Victoriano 

Entre especies, condimentos y hierbas aromáticas, también se puede disfrutar de la hora del vermú en el emblemático bar notable el Gato Negro. El copetín le rinde tributo a tres celebres clientes y se puede optar por tragos amargos, semi amargos o más dulces. Un clásico es el trago “Paulina Singerman”, en honor a la actriz, con Martini Biano, una base de jugo de limas, té en hebras verde con menta y jengibre ($120). También está el trago “Alfredo Palacios”  con Gancia Red Bitter, té negro con frutos rojos en hebras, jugo de naranja y pulpa de maracuyá ($120) y el “Pedro Quartucci”, en reconocimiento al actor y boxeador, con Gancia Americano, té en hebras rojo, jugo de pomelo y miel de abejas ($120).

Todos salen con cazuela de papas y maní, pero si se quiere picotear un poco más está la opción del “Triolet Especial” con berenjenas en escabeche, Peperonata italiana y aceitunas marinadas. Esta opción viene con pan casero calentito ($90).

Av. Corrientes 1669, Centro.

 

Para trasladarse en el tiempo por un rato

Tita Merello y Ernesto Sábato disfrutaron de un copetín bien porteño en el clásico bar “El Hipopótamo” en pleno San Telmo.  Hoy en día, el lugar conserva su mística y decoración de antaño, y a la hora del vermut se puede disfrutar de  diferentes tragos y aperitivos, siempre acompañados del sifón de soda y de su inigualable triolet. Es que ningún trago sale sin estar acompañado de unos daditos de queso, jamón y aceitunas. 

El Gancia batido con hielo y limón sigue siendo una de las estrellas del lugar y se lo puede disfrutar por $90. Otras opciones son el Amargo Obrero ($65) y la Hesperidina ($75). 

Entre las variedades de opciones caseras para el tapeo se destacan la cazuela de tortilla, de berenjenas y los ajíes en vinagre ($55). Otro imperdible para acompañar el vermut es la cazuela de pavita escabechada también por $55.

Av. Brasil 401, San Telmo.

Para los amantes del vermut y de las tapas

Los pinchos y las tapas son el acompañamiento perfecto para los vermuts que ofrece La Vermutería, de Lelé Cristóbal. El lugar busca reivindicar estar tradición bien porteña y le agrega algunos toques de autor que marcan la diferencia. Ofrecen desde aperitivos de la casa (que salen desde el grifo) como el Cinzano, Fernet y Cynar con soda  ($75), el Vermut clásico, con Cinzano Rosso o Cinzano Bianco con limón ($70), y una opción de Campari de la casa con pomelo, almíbar y pimienta rosa ($75). 

Para vivir una verdadera experiencia de sabor, hay que elegir dentro de la variedad de tapas y montaditos que ofrecen. Entre ellas se destacan la tortilla de papas con berenjenas a la plancha y alioli ($90) o la milanesita de lomo, ajíes en vinagre, huevo duro y una mayonesa casera al limón ($90). Los más clásicos pueden optar por disfrutar de un pincho de boquerones, aceitunas rellenas, pimentón y aceite de oliva ($80) o de las albóndigas de cordero especiadas ($100). 

Chile 474, San Telmo.

 

Para inspirarse y cortar la tarde entre lectura y buenos tragos

Café Cortázar es el primer bar temático dedicado al autor de Rayuela y todas las tardes ofrece un copetín para los amantes de la buena literatura, el arte y el jazz. Es que seguramente Julio Cortázar se inspiró en más de una oportunidad con un clásico Vermut. Todos los aperitivos se sirven con soda, y las gaseosas de corte se cobran aparte. Los tragos vienen acompañados con tres ingredientes en platitos de acero (aceitunas, salame y queso) más  rodajas de pan multicereal o bagel casero. Un clásico es el Cinzano Rosso o Bianco ($68) o la Hesperidina ($70). Para acompañarlos se recomienda la Pavita en escabeche -una especialidad de la casa-,que se puede disfrutar por $135, los morrones en aceite ($92) o la mortadela con pistacho ($105). Para complementar también tienen sardinas con cebolla ($120) y porciones de queso Gruyere, Bocconcino ó Brie ($98) 

José Antonio Cabrera 3739, Palermo.

 

Bonus truck

Milion Bar 

El restaurante y bar "Milion" también ofrece opciones para disfrutar del copetín cuando cae la tarde. En esta antigua casona de tres pisos, hay opciones de tragos y tapeo para todos los gustos. Para opciones clásicas está el Gancia Spritz $(85) o el Gin Tonic ($90). Pero si se quiere terminar la jornada laboral con un trago de autor un must es el Puerta 6, un trago con Pineral, Red Bitter, jugo de limón y pomelo y almíbar de jengibre ($85). Para el picoteo, un imperdible es la tortilla a la española ($70) y la bruschetta caprese con cubos de tomate, parmesano y olivas ($40).

Paraná 1048, Barrio Norte.

Omm Bar 

De la mano de propuestas más modernas y descontracturadas en el bar Omm de Palermo, que también ofrecen opciones para el tentenpié. Es un lugar ideal para ir a disfrutar ricos cocktails con buena música. Un clásico es el Negroni ($130) y para maridarlo la bruschetta de pimientos asados y huevo ($120) o las papas bravas con dos salsas una de alioli y la otra picante ($125). 

Honduras 5656, Palermo.

Por Agustina Canaparo.

 

 

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