08.11.2013

H.J. Fabre: la línea más nueva de Domaine Vistalba

La bodega mendocina, que fue una de las primeras boutique del país, ingresó de lleno en el terreno de los bivarietales. Acento francés en Luján de Cuyo.


Fue una de las primeras bodegas en adquirir el misterio de lo boutique, cuando a fines de los años 90 aún se hablaba poco de vinos que no fueran “para todos los días”. Sin embargo, Domaine Vistalba y sus marcas Fabre Montmayou, fueron cimentando con los años (más de veinte) una tradición local con acento francés, de vinos con perfil clásico y sobrio.

La historia es la de muchos inmigrantes que llegaron fascinados por las posibilidades del vino argentino. Hervé Jouyeux, fundador y propietario, viene de una familia vinculada al vino en Burdeos, de donde es originario. De forma que cuando compró un viñedo en Vistalba, Luján de Cuyo, en 1992, lo hizo con un plan claro de apuesta por el vino: eran viejas plantaciones de Malbec, en cuya finca construyó la bodega, y con los años construiría también un interesante porfolio de vinos que ahora se agranda.

La llegada de los H.J. Fabre, presentados recientemente, marca un punto de inflexión en la casa: son sus primeros bivarietales. Probamos los tres y recomendamos primero el Malbec-Cabernet Franc 2010 ($95), que conjuga lo mejor de dos uvas –una le da volumen y cuerpo, la otra linealidad y frescura–, por lo que resulta un vino grato de beber. Algo similar pasa con el Malbec-Petit Verdot 2010, que es muy aromático debido, precisamente, al Petit Verdot. Y en menor medida con el Malbec-Merlot, de perfume intenso y frutado, y con una boca en la que los taninos todavía están vivos.

También conviene probar el elegante Fabre Montmayou Reserva Chardonnay 2010 ($92). De la misma línea, el Reserva Malbec 2010 ($92) es potente y delicado, y conviene dejarlo envejecer un poco. Muy sabroso, el Cabernet Sauvignon 2010 ($92). Mención aparte para el Fabre Montmayou Gran Reserva 2009 ($180), vino concentrado y potente, repleto de atractivos matices.

GRAND VIN
El vino ícono de la casa es Fabre Montmayou Grand Vin 2008 ($480), del que hemos probado cosechas desde 2000. Corte mayoritariamente Malbec, con porciones chicas de Cabernet Sauvignon y Merlot, es un tinto profundo, de alto impacto, que se bebe mejor cuando ha envejecido un poco. El tiempo le aporta complejidad y cierta cuota exótica, ya que no es frecuente hoy que los vinos ícono salgan a la venta siete años después de la cosecha. Mejor todavía, si se lo bebe con una década de vida.

VIÑAS VIEJAS

La apuesta de Hervé J. Fabre fue por las viñas viejas. Como buen francés, partió de la hipótesis de que todo lo que tenga tradición es bueno para el vino. Y así compró un viñedo de Malbec plantado en 1908 en Vistalba (a 1000 metros sobre el nivel del mar), cuando este rincón de Luján todavía quedaba lejos de la ciudad. Con la misma lógica, las uvas tintas provienen de viñedos propios en Luján, mientras que el Chardonnay lo cultivan principalmente en Valle de Uco, más frío y apropiado para la variedad.


Por Joaquín Hidalgo

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios