15.01.2016

Los 10 lugares para visitar en un día (o una noche) de verano

Para los que quieren disfrutar de una buena oferta gastronómica al aire libre, estas son nuestras recomendaciones.


La ciudad puede incendiarse de calor y los noticieros mostrar imágenes de gente que, botella de agua en mano, camina por un asfalto que se derrite, pero si hay algo que caracteriza a los porteños es su voluntad de salir. Ante esto, y para esquivar a los shoppings con el aire acondicionado a todo lo que da, ofrecemos una lista de diez lugares en la selva porteña para pasar un momento agradable, al aire libre y con una buena oferta gastronómica.   

Para desayunar viendo los lagos del Rosedal: MÖOI
La creación de Jessica Lekerman sumó una nueva dirección para probar sus tortas y minitortas, bagels y waffles. Ubicado en el ex Paseo de la Infanta, mantiene la estética de sus antecesores de Belgrano y Palermo aunque con un gran diferencial: su patio descubierto, rodeado de canteros, con mesas de madera, sillas de hierro y la protección de un gazebo con la vista al lago del Rosedal para quedarse a vivir. A la mañana, los desayunos con jugo de naranja, café o té, medialunas o bagels, cuestan -en promedio- $80 y, a pesar de que la zona promete la instalación de más negocios, por ahora la calma reina en el lugar. Otra novedad es su barra en el exterior, a donde se pueden pedir jugos naturales y limonadas, ideales para la época.   
Av. Libertador 3883, Rosedal / T. 4775 - 0947 



Para darle picante a una noche de verano: LA MAR CEBICHERÍA
En una esquina de Palermo, un poco alejada del centro gastronómico del barrio, La Mar se presenta al amparo de un imponente edificio que antiguamente se utilizó como asilo, hoy totalmente refaccionado. Aunque el interior del restaurante peruano es prolijo y pensado al detalle, su atracción está en su espacio al aire libre: sobresale una palmera altísima en el centro de su terraza y una barra de forma rectangular que rodea a otro añoso árbol y que, en las tardes, aporta sombra a la esquina. Si se va en grupo, hay mesas para cuatro y también se puede comer en la barra. De noche, las luces bajas y la música salsera generan el clima ideal para distenderse con un buen cebiche o unos tiraditos, acompañados por efectivos piscos. El gasto promedio por persona es de $350.   
Arévalo 2024, Palermo Hollywood / T. 4776 - 5543

Para tener una cena romántica: OLSEN
Ni bien se atraviesa la entrada de este restaurante fundado por Germán Martitegui en 2001 cualquiera se da cuenta de que enfrente está uno de los mejores (y más amplios) patios de entre todos los que ofrecen los restaurantes porteños. Con dos árboles de copas frondosas y enredaderas en sus paredes, de noche, y por la iluminación delicada, adquiere una atmósfera ideal para una noche de intimidad en los sillones bajos de su jardín. En su carta, de impronta escandinava, hay opciones como la llamada 3+3: tres smørrebrød -canapés nórdicos- más tres variedades de vodka ($150), para compartir y dejarse sorprender. No faltan, además, el salmón gravlax y más exquisiteces de mar, como anchoas ahumadas y ñoquis de pescado ($210). 
Gorriti 5870, Palermo Hollywood / T. 4776 - 7677

 
Para un almuerzo de confort: UCO
El Hotel Fierro y su restaurante Uco reservan una auténtica vía de escape al ritmo sin pausa que a veces invade Palermo. Es un patio, no muy grande, pero que se amolda perfecto para tomar un poco de aire, leer algo y olvidarse del ruido de la calle. Se muestra con un amplio deck y las paredes cubiertas de vegetación y, salvo por el edificio del hotel, el color verde se impone. Para comer y tomar al aire libre van perfecto la picada (que incluye trucha ahumada, solomillo de cerdo, bondiola y más, y cuesta $240 para dos personas) y los sándwiches, como el de trucha con tomates secos y cebolla morada ($180). 
Soler 5862, Palermo Soho /  T. 3220-6800

Para salir con mascotas: MUSEO EVITA RESTÓ
Baldosas blancas y negras de una vieja casona. A la izquierda de la entrada, una escalera repleta de macetas con flores y el patio a salvo de los rayos del sol gracias a las ramas de un árbol poblado de hojas. La propuesta consiste en platos elaborados para el almuerzo o cena a precios razonables ($230 promedio), además de meriendas ($60 café con dos medialunas) y combinados de la tarde (focaccia de jamón crudo, brie, rúcula más copa de vino o cerveza a $185). Las mascotas, por su parte, pueden ubicarse muy cómodas en el fresco del patio. Las bicicletas también son bienvenidas.   
Juan María Gutiérrez 3926, Palermo Botánico / T. 4800 - 1599

Para la merienda después del cine o de una vuelta por el museo: CROQUE MADAME
A metros del concurrido cruce de Cabildo y Juramento, y bien cerquita de los cines de Belgrano, la confitería del Museo Larreta ofrece una posibilidad para quienes salen de una función a la tarde o terminan un recorrido por el establecimiento histórico. Con amplias sombrillas, más la sombra de los árboles, en algunas partes el suelo es de antiguas baldosas y en otras de pequeñas piedritas. Para la hora de la merienda, una opción recomendada para dos puede ser el jugo de naranja más las tostadas con manteca y dulce, tostados de jamón y queso, budín, scones, masitas y media porción de torta más té o café ($240). 
Vuelta de Obligado 2155, Belgrano / T. 4789 - 0866

Para relajarse después del trabajo: CAMPING
Como un campamento de estética yanki (largas mesas comunitarias y bancos de madera), la propuesta de Camping pasa por darle un uso relajado a la terraza del Buenos Aires Design. La consigna es picotear sencillo y barato (hay milanesas, tortilla de papa, ensaladas), tomar cerveza artesanal (el vaso a $30) y escuchar un poco de música. No hay mozos, así que uno se acerca a un pequeño cubículo, compra y se sienta en una improvisada comunidad. De noche, se encienden las lamparitas colgantes y las velas en las mesas, así que todo adquiere un aire un poco más romántico, aunque no deja de ser una gran salida tempranera (cierran a las tres de la mañana) para un grupete de amigos y amigas. Abre de martes a domingos desde el mediodía. 
Av. Pueyrredón 2501, Recoleta



Arte contemporáneo más gastronomía: CAFÉ PROA
Un buen ejemplo de la combinación justa de arte y gastronomía, pero con una vista privilegiada: a través de un amplio ventanal, pero sobre todo desde su balcón, Café PROA invita casi inevitablemente a poner una pausa en la recorrida por las muestras de la fundación y, en amplios sillones, mirar desde un tercer piso los puentes de La Boca y el comienzo de Caminito. En la carta se encuentran opciones de finger food, ensaladas, sándwiches y pastelería, a cargo del chef Lucas Angelillo. Café Proa abre de martes a domingo, de 11 a 19. 
Av. Pedro de Mendoza 1929, La Boca / T. 4104 - 1003



Para un atardecer cocktelero: MILION
La vieja casona señorial, de imagen francesa y con más de cien años, lejos está de ser una casa con telarañas: de lunes a domingo recibe a parejas jóvenes pero también a grupos de amigos. En el jardín, hay mesitas para sentarse de a dos o de a cuatro, pero también, cocktail en mano, es común que los que llegan se queden de pie en la escalera de mármol por la que se baja al césped y se cree una pequeña atmósfera de after office. Milion se destaca por su barra, y la preparación justa de grandes clásicos, como el Negroni, el Old Fashioned y el Pisco Sour, entre otros. O sea, es un lugar recomendado para volver a las raíces de la coctelería y salir airoso. Entre un trago y un tapeo, se pueden ir, en promedio entre 200 y 250 pesos.
Paraná 1048, Recoleta / T. 4815-9925



Para ir en familia: CIRCOLO MASSIMO
Una opción tranquila y sobria, sin música fuerte ni griterío de after office es la del restaurante del Círculo Italiano: una salida perfecta para ir a tomar una merienda con familiares que también va muy bien para una charla de negocios o de pareja. Desde su terraza aristocrática se puede bajar al jardín, en donde se ven pequeñas fuentes, banquitos de plaza, y una gran variedad de plantas, algunas con flores, y un gigantesco plátano en su centro. A media tarde se sirven sándwiches de focaccia, bruschettas, brownies y scons. El gasto promedio ronda los $135 por persona. Y ya sea en el almuerzo o la cena, las pastas son las estrellas del lugar. 
Libertad 1264, Retiro / T. 4519 - 8055

Bonus track:
Para descubrir un auténtico remanso verde: CAFÉ BA
Un antiguo convento convertido en museo y ahora llamado La Abadía guarda, además, un gran lugar para disfrutar del verde y conocer un sitio, hasta hace poco, oculto. En el amplio espacio dedicado a la confitería se puede optar por los pequeños sillones de la galería, o por las sillas y mesas de madera con sombrilla sobre el césped: en cualquiera de los dos casos, la tranquilidad es total, y más teniendo en cuenta que todavía no es un lugar conocido de forma masiva. La carta de Cafè BA es corta pero no por eso se desprecia: hay muffins ($29), tortas clásicas (como la rogel o selva negra, por $55 la porción), hasta hamburguesas y sándwiches de lomito ($55). Para tomar, café, té y también, -muy importante para los días de calor- cerveza en porrón. ($45). Lo mejor: ir en la semana y tener todo el jardín para uno.
Gorostiaga 1908, Belgrano / T. 15-3110 - 0057  

Por Nicolás de la Barrera


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