01.09.2016

Paseo por el fin del mundo: qué ver y qué comer en Ushuaia

Viajamos a la ciudad más austral del planeta y te contamos todo lo que podes hacer en materia de excursiones, travesías, aventuras y, por supuesto, gastronomía.


Reconocida mundialmente por ser la ciudad más austral del mundo, Ushuaia cuyo nombre significa “bahía que mira al poniente” en lengua yámana se convirtió, desde hace casi una década en uno de los destinos turísticos nacionales preferidos por extranjeros y locales. Mítica por su geografía hostil aunque en plena etapa expansiva, en 2015 recibió 400.000 visitantes, registrando un aumento del 5,51% respecto del año anterior. 
 
Emplazada sobre el canal Beagle y rodeada por la cadena montañosa del Martial, Ushuaia es pintoresca y tiene una importante infraestructura de servicios para el turismo, un centro comercial y una actividad social y cultural en crecimiento. Además, ofrece en sus alrededores territorios vírgenes que invitan a la aventura. Por eso las principales actividades que pueden realizarse están relacionadas con la naturaleza: trekking, cabalgatas, navegación, escalada y hasta buceo. 

 

TRAVESÍA POR EL BEAGLE
En este sentido, uno de los paseos inevitables es el de la navegación por el canal Beagle. Programado generalmente para el horario del atardecer, el barco recorre la costa haciendo un avistaje por la antigua prisión de Ushuaia, el museo y las montañas Cinco Hermanos y Olivia, hasta adentrarse en lo profundo del canal, llegar al faro Les Eclaireurs (conocido como el Faro del Fin del Mundo) y ver las multitudes de leones marinos en la Isla de Lobos y varias especies de pájaros locales, como cormoranes imperiales, petreles, patos vapor y albatros gigantes, entre otros. 
 
La travesía dura unas tres horas y algunas empresas le suman experiencias deluxe, como la del hotel Los Cauquenes resort & spa, que en exclusiva para sus huéspedes proponen el descenso en una de las islas para una breve caminata y la posibilidad de degustar de regreso en el barco un té con sabores clásicos de la Patagonia. 



Justamente, por aquellas experiencias de servicio personalizado es que Los Cauquenes es una de las opciones ideales para hospedarse durante una visita a Ushuaia. Único hotel de la ciudad emplazado sobre el Canal Beagle, la vista de todas sus habitaciones es inigualable. Con calificación internacional cinco estrellas, la estadía incluye desayuno buffet americano, gimnasio y spa con piscina in-out, shuttle a la ciudad con horarios fijos y traslados al aeropuerto. 

Además, Reinamora, su reconocido restaurante con vista al Beagle, ofrece cocina europea y productos netamente patagónicos, como la centolla o el cordero. Un servicio de lujo, además de un ambiente cálido y apacible son, junto con su gastronomía, las cualidades que más lo distinguen. No dejes de probar los sorrentinos rellenos con salsa de frutos de mar o el risotto de hongos. Para el postre, el húmedo de chocolate que viene con helado de calafate. ¿Un secreto? Terminar la noche con una medida de licor de calafate, el fruto-símbolo de la Patagonia argentina. 

SKI & FOOD
Ideal para visitar durante todo el año, Ushuaia propone climas y paseos distintos en cada época. En el invierno, la vedette es el Cerro Castor y sus 34 pistas de esquí. Inaugurado en 1999, el complejo está ubicado a 26 kilómetros de la ciudad y cuenta con doce medios de elevación, una pista de patinaje natural de 392 metros cuadrados y zonas fuera de pista, que son las preferidas por los locales para practicar esquí de fondo. 



Con la temporada de esquí más extensa del cono sur debido a su ubicación geográfica, Ushuaia tiene una de las mejores calidades de nieve y alberga para su entrenamiento a muchos equipos internacionales. Además, de una escuela, rental y un snowpark -considerado entre los más modernos de América del sur-, el Castor es reconocido por ser el centro de esquí más austral del mundo y famoso por sus fiestas post jornada deportiva. Además, sus opciones gastronómicas son irresisitbles. 

El complejo cuenta con varios puntos para comer (entre los que se destacan Ona House, SnowBar y 480), además de dos refugios de montaña. Y en su diversidad ofrece desde comidas rápidas y al paso hasta una cocina de alta gama, que va desde rolls de sushi con centolla hasta un cordero asado a la cruz pasando por merluza negra, cazuelas y tartas de chocolate, entre otras ofertas pasteleras.                                                                          

Pero es en la base del cerro donde está la propuesta más elegante: Morada del Águila, un acogedor restaurante a la carta que, entre otras especialidades, cuenta con el famoso cordero fueguino, con un sabor muy diferente al de las otras provincias del sur debido a la alimentación del animal y a su proceso de cocción a la cruz. Abierto durante todo el año, el restó tiene capacidad para 120 personas (se recomienda hacer reserva durante la temporada alta) y es ideal para reponer energías cuando todavía queda medio día de pistas por delante.  




AL AIRE LIBRE
El Parque Nacional Tierra del Fuego, creado por Ley en 1960, está al suroeste de la provincia, justo en el límite con Chile. Ocupa 68.909 hectáreas y es allí donde termina el Tren del Fin del Mundo y la ruta 3 (famosa por ser la continuación de la Panamericana que recorre todo el continente hasta Alaska cubriendo ¡más de 25.000km!). Con paisajes imponentes, que mezclan bosques, lagos, arbustos y valles, es un lugar ideal para visitar en cualquier época del año y disfrutar del aire puro y el silencio. Hay tres formas de llegar: en auto (desde Ushuaia, por la ruta 3 son 10 kilómetros y en invierno es obligatorio el uso de ruedas para nieve o cadenas); en el Ferrocarril Austral Fueguino o Tren del Fin del Mundo, sucesor del que usaban los presos para llegar al bosque de lengas y deforestar; o en un catamarán (los paseos recorren el Canal Beagle y llegan hasta el embarcadero de la Bahía Lapataia). 

El área cuenta con una parada obligada: el centro de visitantes Alakush, donde hay una confitería en la que sirven almuerzos, repostería casera, chocolate caliente fueguino, dulces artesanales hechos con frutos regionales y variedad de vinos nacionales y licores patagónicos, tienda de souvenirs, una muestra que recorre la historia antropológica del lugar con testimonios historiográficos de los primeros habitantes y otra que explica su composición y evolución geológica, y como frutilla del postre un mirador con vista imperdible del lago Roca, la isla Salmón y el cerro Cóndor. 

Además, 40 kilómetros de senderos señalizados permiten recorrer las distintas atracciones naturales del parque como la Laguna Negra que se aparece mágicamente en medio de un valle, el lago Roca, el bosque subantártico o la Bahía Lapataia, un fiordo del canal Beagle que aunque ha sido parte de una disputa territorial con Chile, forma parte de la soberanía nacional reconocida. 
Aunque hasta hace poco se podía acampar, ahora solo es posible pasar el día. Con sectores con infraestructura para comer al aire libre, para los turistas nacionales la entrada cuesta alrededor de $100 mientras que los jubilados y estudiantes entran gratis. La temporada alta va de noviembre a abril. 

DESDE UN HELICÓPTERO
Una opción para los más aventureros y curiosos es ver la ciudad desde un panorama de altura único: el de un helicóptero. Una de las empresas tradicionales que ofrece el paseo es Heli Ushuaia. Con la posibilidad de hacer una reserva online, tiene varios tipos de excursiones que pueden durar desde siete minutos hasta tres horas e incluyen descensos en los picos de algunas montañas. 

Con precios que arrancan en los 100 dólares por persona, las opciones incluyen programas de un día entero con paradas estratégicas como el viaje a la Isla de los Estados. La experiencia, que completa casi 180 minutos  en el aire a bordo de un avión bimotor,  sobrevuela la bahía de Ushuaia para luego ingresar al Valle del Río Olivia y divisar el Lago Escondido y el Lago Fagnano, uno de los cincos lagos más grandes de América del Sur. También se vuela sobre las lagunas Santa Laura, San Ricardo y Margarita y el poblado de Tolhuin, la ciudad conocida como “el corazón” de la isla. Tras reconocer el Cerro Cornú, una de las montañas de mayor altura de la zona que alcanza los 1490 metros sobre el nivel del mar, se cruza el Estrecho de Le Maire. Allí, donde los dos océanos se encuentran, surge la Isla de los Estados con su emblemático Faro del Fin del Mundo, plasmado en la novela de Julio Verne, escrita en 1901. 



CÓMO LLEGAR
LATAM cuenta con dos frecuencias diarias directas de Buenos Aires a Ushuaia. Las tarifas arrancan en $3240 (con impuestos incluidos). Para más información visitar el sitio web. Aerolíneas Argentinas también viaja desde Aeroparque o Ezeiza. El aeropuerto de Ushuaia está a solo seis kilómetros de la ciudad y es de muy fácil acceso. Otra de las variantes es llegar en crucero turístico. En 2015, dos de cada diez visitantes llegaron a Ushuaia por esta vía. La temporada comienza a mediados de septiembre e incluye rutas que viajan a la Antártida y otras que llegan solo hasta el Cabo de Hornos.  

Por Julieta Bilik
 

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