12.01.2013

San Rafael: vinos, paisajes y aventura

Al sur de la provincia de Mendoza, esta ciudad es una meca para los amantes del turismo aventura. Pero además, tiene un cautivante casco histórico y bodegas con excelentes vinos, posadas y golf.


Imponentes vistas, bodegas, museos, golf, buceo, rafting y actividades de aventura únicas como hidrospeed y tirobangi. 236 kilómetros al sur de la capital de Mendoza, San Rafael cuenta con una infraestructura de primera y servicios de información y transporte que poco tienen que envidiar a las grandes capitales turísticas del mundo.

Un destino de esos que ameritan una buen cámara de fotos, ya que en sus 31.235 kilómetros cuadrados vas a encontrar algunos de los paisajes más cautivantes de la provincia. Por ejemplo, el dique El Nihuil, que forma un inmenso lago en el que se pueden practicar actividades náuticas. Descendiendo el famoso Cañón del Atuel y siguiendo por Valle Grande, mágico en belleza y con mucha vida diurna y nocturna, la oferta se completa en temporada alta con recitales en los bares a la vera del río. También se pueden realizar excursiones en 4x4 por extensas dunas ubicadas en la parte superior del macizo de San Rafael o andinismo en El Sosneado, enclavado en un paisaje impresionante. Imposible aburrirse.

Si no sos devoto del turismo aventura, San Rafael también ofrece alternativas más relajadas. Podés jugar al golf o al tenis, visitar bodegas, conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva o pasear por la ciudad.

Vamos a proponerte un itinerario, que incluye lo más representativo de esta región.

DÍA 1: VINOS Y CIUDAD
Antes que nada, acomodate en San Rafael. Un lindo lugar para alojarse es Suter Petit Hotel, ubicado en Avenida Irigoyen 3003, plena zona comercial y gastronómica. Esta encantadora casona con una hectárea de parque, cuenta con diez habitaciones dobles, con cama extra grande. Uno de sus dueños, Carlos Suter, pertenece a una de las familias más antiguas de San Rafael quienes dieron origen a los vinos Suter, cuya marca y bodega fueron vendidas a una cooperativa tiempo atrás. Carlos y su esposa son quienes te reciben. El hotel tiene wi-fi, pileta climatizada y desayuno. El valor por noche va de 600 a 800 pesos, según el tamaño de la habitación (www.suterhotel.com.ar).

Una opción más urbana es el Tower Inn&Suites (Irigoyen 774) que tiene de todo: casino, centro de convenciones, restaurante, bar y spa. El precio por habitación single o doble en temporada parte de 410 pesos, hasta la más cara, la presidencial cuyas tarifas varían por temporada (www.towersanrafael.com).

¿Ya te instalaste? Podés salir a recorrer las bodegas de la zona. Empezá por un clásico con 140 años de historia, una de las bodegas más antiguas del país: Goyenechea. Hay que recorrer casi 55 kilómetros en dirección al sur, por la ruta 143 para llegar al establecimiento de esta familia que ya va por su quinta generación en el negocio del vino. Lo que vas a encontrar es una especie de “bodega-pueblo” con un encanto singular. En su predio de mil hectáreas están las casas particulares de sus propietarios, la bodega, viviendas para los empleados, una capilla, una escuela y hasta una estación de tren en desuso. Un verdadero viaje al pasado. En los últimos años, los Goyenechea apostaron fuerte al turismo y hoy ofrecen visitas guiadas de lunes a sábado, entre las 10.30 y las 17.54. Más info en www.goyenechea.com o llamando al (02627 1561-7294).

Ya de regreso en la ciudad, para almorzar o para cenar, tené en cuenta que la zona de bares y restaurantes comienza en Av. Rawson y Balloffet y se extiende hasta Parque Hipólito Irigoyen. A tres cuadras de allí (Champagnat 31), Francesco es el restaurante de moda. El menú abarca desde sushi hasta carnes al fuego. El ojo de bife con papas bravas es su especialidad, junto con los postres. Sigue entre los favoritos Amaré (Irigoyen 1130), con muy buenas pastas y por último La Fusta (Irigoyen 1975), restaurante tradicional y familiar, con la mejor parrilla y buffet frío. Los precios con principal y postre giran en torno a los $80 por persona. La cuenta variará según el vino que pidas.

DÍA 2: TURISMO AVENTURA
Las opciones son muchísimas y un solo día no alcanza. Estás en la encrucijada de elegir entre tres circuitos, cada uno con su encanto particular.

Río Diamante: a 45 kilómetros de la ciudad, por ruta nacional 143, se llega al circuito conformado por Villa 25 de Mayo, El Tigre y Los Reyunos. Villa 25 de Mayo llamado pueblo Slow Life (vida tranquila),  es una mezcla de lo antiguo y lo moderno con calles flanqueadas por centenarios carolinos.

Continuando por la misma ruta se llega a El Tigre, dique compensador de Los Reyunos, ideal para la pesca con mosca de pejerreyes y salmón. Tiene servicios de cabañas y camping.

Por último encontramos la represa Los Reyunos, a 35 kilómetros de la ciudad. En la zona se puede disfrutar de los servicios de un camping con acceso al lago, de 735 hectáreas de color azul profundo, donde se practican actividades de turismo aventura como paseo en catamarán, lancha o tirobangi, una tirolesa sobre el lago (boca abajo y con manos libres) muy de moda en la región. Otra de las actividades destacadas es el buceo. Una excursión al fondo del agua cuesta $250 por persona.

Cañón del Atuel: a 80 kilómetros de la ciudad, por ruta nacional 144, se arriba a El Nihuil, que ofrece de todo: paseo en lanchas, pesca deportiva, windsurf, jet ski, buceo, cabalgatas y excursiones en 4x4 por las dunas. Un paseo de estos cuesta alrededor de 250 pesos.

Siguiendo por ruta 173 se llega al Cañón del Atuel, ícono de la región. El tiempo, el viento y el agua, tallaron esculturas naturales con nombres y formas mágicas, tales como La Ciudad Encantada, el Lagarto, Los Monstruos, por mencionar sólo algunos. Un tour por el día cuesta alrededor de 200 pesos.

Emergiendo del Cañón aparece el agua verde esmeralda de Valle Grande, un lugar ideal para la práctica  del buceo, el esquí acuático, el remo, la motonáutica, el rafting, el windsurf, la pesca deportiva y los safaris fotográficos. La lista de actividades es larguísima: precios, desde $50 un viaje en catamarán, hasta $120 para cañoning (ascenso y descenso por una quebrada) o hidrospeed (una especie de barrenada por el río a toda velocidad).

Todos estos sitios cuentan con restaurantes, cabañas, proveedurías, campings y prestadores de turismo aventura.

DÍA 3: BODEGAS, GOLF Y TENIS
Llegó el momento del relax. A 15 kilómetros de San Rafael encontramos Algodón Wine Estates, un complejo turístico imperdible con bodega boutique, canchas de tenis, green de golf y hotel. La bodega está abierta de jueves a domingo, de 11 a 16 horas. Por $25 es posible hacer la visita con degustación de tres varietales. Una opción es jugar al golf en su cancha de nueve hoyos. Conviene reservar con anticipación. El green por 18 hoyos cuesta 90 pesos. El lugar tiene además las dos únicas canchas de tenis de césped de Mendoza.

Algodón cuenta también con un hotel boutique con ocho habitaciones (tres clásicas en la antigua casona patronal de la finca y cinco superiores en un edificio nuevo construido en 2008, un poco más grandes). En una promoción especial para argentinos se pagan 190 dólares más IVA por noche; eso incluye desayuno, el green de golf, el uso de la cancha de tenis y la visita a la bodega con degustación. Hay olivoterapia, masajes con pinceles y piedras calientes, entre otros.

El almuerzo se sirve en su exclusivo restaurante de cocina fusión regional, donde las empanadas de carne a cuchillo al horno de barro son la especialidad. El restó trabaja todos los días: se puede almorzar, desayunar, tomar el té y cenar.

Nadie puede irse de San Rafael sin conocer Casa Bianchi. Emplazada a ocho kilómetros de la ciudad, en el alto de Las Paredes y rodeada de viñedos, esta bodega es una de la más visitada del país. Ofrece desde un programa de recorridos por las viñas en bicicleta, hasta degustaciones exclusivas junto al enólogo del establecimiento, en La Cúpula, que es el espacio más íntimo y selecto del corazón de la gran bodega, hacia donde se llega por pasajes subterráneo. Pero acaso el sitio más lindo es El Mirador, una glorieta ubicada en la mayor elevación del predio. Otro de los puntos atractivos de Bianchi es su champañera, inaugurada en 1996: una nave subterránea de 2000 metros cuadrados de superficie rodeada de un inolvidable paisaje.

En temporada alta hay degustaciones guiadas de lunes a domingo, de 9 a 12 horas y de 14 a 18. Los valores van desde $15 la visita tradicional hasta $125 para el programa “A cada bocado su vino”, que  combina vinos y tapeo gourmet.

JEAN RIVIER,  UNA BODEGA PARA ENTENDIDOS

Si Casa Bianchi es la mejor alternativa para una experiencia iniciática, los enófilos más experimentados pueden apuntar a Jean Rivier, la pequeña bodega de la familia Rivier, especialistas en variedades blancas, sobre todo uvas no tan difundidas a nivel local, como Tocai Friulano y Chenin Blanc. Se trata de la más cercana al centro de la ciudad (Hipólito Irigoyen 2385) y el plan es simple y tentador: ir a probar vinos en su modernizada cava con la atención personalizada de Marcelo o Carlos Rivier, sus propietarios. Para más info entrá a www.jeanrivier.com o llamá al (0260) 443-2675. La estructura edilicia de la bodega, fue modernizada en la década del 90. La cava es el lugar más bonito. Los Rivier, que son bien apreciados en el mercado local por los conocedores (sus vinos son siempre frescos y frutados, más allá del estilo de moda), tienen una importante proyección internacional.

Por Gabriela Malizia

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios

más leidasmás comentadas