01.12.2014

Vinos de enólogas: las mejores etiquetas argentinas creadas por mujeres

Ya no es novedosa la trascendencia de las mujeres en los viñedos, sea como asesoras o como responsables de la enología de las bodegas. Aquí, algunos ejemplares que debés probar.


Helen Turley, Mia Klein, Merry Edwards, MillaHandley, Sally Johnson y Heidi Barret. Nombres que tal vez no te resulten conocidos, pero que son moneda corriente en California donde hoy, de las cerca de 3700 bodegas que se estima que existen allí, un 10% cuenta con mujeres que están al frente de su área enológica o bien trabajan como consultoras. Claro que no son la mayoría, pero definitivamente es una tendencia que, en un mercado dominado por la testosterona, marca un cambio que se viene danto en los últimos años. El mercado argentino no es ajeno a esta movida y, cada vez más, exhibe grandes vinos elaborados por mujeres.

Se podría decir que el de Susana Balbo, rompiendo las fronteras de la enología local y asesorando en los cinco continentes, es uno de los exponentes más resonantes de la viticultura femenina nacional, pero no es el único. Las burbujas de Celia López en Navarro Correas, el audaz rosado de Petit Verdot que ideó desde cero Soledad Vargas para el tradicional y apretado portfolio de Finca La Anita, y otros mil tintos de altísima gama creados por señoritas con el único fin de que nuestro paladar no los olvide jamás. Tomá nota y rastreá entre góndolas estos vinos femstyle.

Cónclave Reserva Malbec 2012 ($89). La enóloga Gabriela Celeste es la pata derecha de Michel Rolland en la Argentina. Desde Eno Rolland asesora varios emprendimientos locales como este: un 100% Malbec de Agrelo, Luján de Cuyo, bajo el paraguas de Piccolo Banfi. Un tinto intenso pensado en conmemoración al Papa Francisco, con un barniz incuestionable del roble francés y americano y un paladar de entrada accesible, apenitas dulzón.

Navarro Correas Dulcet ($94). Celia López le da vida a esta base de Chardonnay con algo de Chenin Blanc y un toquecito final de Semillón. Así se presenta el último de los lanzamientos de una de las bodegas más reconocidas de la Argentina y que cuenta con algunos de los espumosos de mejor relación precio-calidad del mercado. Hay dulzor, sí, y ése es un atributo que adorna el paladar, pero en nariz es inmenso: miel, dulce de damascos, jazmines. Una delicia para descubrir sin esperar ejemplares inolvidables; solo para relajarse entre amigos y beber de a varias copas.

Crios Torrontés 2012 ($99). Pensar en vinos con sello femenino inevitablemente nos conduce a Susana Balbo: no solo es de las enólogas que más ha marcado la industria del vino en el país sino que también es de las pocas mentes vinícolas que han dado (y siguen dando, claro) cátedra en el mundo. Este Torrontés es uno de sus nenes mimados: algunas uvas de los Valles Calchaquíes, otras de Altamira y, en el medio exacto, un blanco décontracté y olorosamente floral que entre perfumes invasivos muestra el perfil más seductor de la cepa.

Argento Selección Cabernet Sauvignon 2013 ($99). Después de años de conquistar bocas extranjeras, Argento desembarcó en suelo nacional. Su enóloga, Silvia Corti, tiene la linda tarea de darle vida a vinos intensos de estilo new age, con un uso racionalmente potente de la madera y buen respeto por la tipicidad varietal. Esta etiqueta es ni más ni menos que eso: un poco de especias, otro tanto de fruta negra en compota y el roble acariciándote los dientes. Lo que se dice un Cabernet de manual.

Piattelli Premium Malbec 2012 ($100). De la mano de Valeria Antolin llega este tinto densísimo, de los que te tiznan la copa y el corazón a fuerza de extracto y el encanto comestible de la madera. Notas de chocolate con leche, violetas y cerezas que se hacen sentir en nariz pero que te explotan adentro del paladar, dejándote un recuerdo a mermelada cuando atraviesa la garganta. Si sos de los que aman los tintos estructurados, esta versión de Malbec te va a fascinar.

Margot Blanc de Blancs Extra Brut ($100). Un espumoso de segunda fermentación en tanques que Romina Carparelli elabora con uvas Chardonnay provenientes de Tupungato. Siete gramos de azúcar residual por litro, lo que supone un blanco fácil de beber que se suma a una burbuja realmente bien lograda. Las cosquillas que impactan en las encías con fuerzas lo hacen perfecto para beber no solo como aperitivo sino también para jugarse a llevarlo a la mesa para combinar con quesos, jamones curados y postres cítricos.

Melipal Malbec 2012 ($125). “Son pequeños detalles los que marcan el sello personal que le imprimís a un vino. Siempre hay que mantener el estilo y la identidad que la bodega forma a lo largo de los años, eso seguro; pero no podés evitar ponerle tu marca”, cuenta la enóloga Victoria Pons cuando le preguntás por este pequeño hijo que trae al mundo cada añada. Hermoso Malbec rebosante de madera, pero con tanta fruta que equilibra. Un poquito de anís por acá, otro tanto de café por allá y, al final, un largo de boca que dura años.

Finca La Anita Rosado de Petit Verdot 2011 ($148). Soledad Vargas llegó hace no tanto a la (ya clásica) bodega Finca La Anita y, entre los cambios que supuso su arribo, ideó este rosado de Petit Verdot. Una apuesta definitivamente arriesgada al ser un vino con personalidad, de esos que no se ajustan a la idea del rosé simplón. Nariz rojiza sumada a un paladar de acidez bien puesta y gran untuosidad que queda divina con langostinos, sopas frías y todas esas cosas que se ponen bien buenas en primavera.

Maula Selected Barrels Malbec 2011 ($150). Femenina desde la etiqueta, esta es la última línea de la bodega que comanda enológicamente Romina Carparelli. Un single vineyard de Tupungato, corazón del Valle de Uco mendocino, de estructura densa y todo lo que deberías pedirle a un Malbec: nariz perfumada, notas a violetas y ciruelas maduras, taninos suavecitos y, en este caso, un uso bien pensado de la madera, en donde acompaña por detrás cual actriz de reparto.

María Codorníu Sur Brut Nature ($162). Desde Séptima, Paula Borgo le toma la posta al prestigio (y, seguramente, la presión) que supone pertenecer al gran Grupo Codorníu, líderes mundiales en materia de burbujas. Acá no solo sale airosa sino que lo hace con creces, logrando uno de los exponentes más interesantes de la Argentina: segunda fermentación en botella, siguiendo el método tradicional de Champagne, mucho humo, mucha frescura y a la vez mucha complejidad. Un bello 100% Chardonnay para sorprender y sorprenderte.

Séptima Obra Pinot Noir 2012 ($175). Aún cuando pocos hablaban del Pinot, el destello de esta etiqueta plateada ya podía verse en algunas vinotecas. Los amantes de esta cepa saben que es así, retorcida, bastante especial. Ningún comodín: son tintos de color liviano y olor a canela, cuero y especias. No es necesario eso de “entender” a un vino, pero al Pinot Noir siempre tenés que prestarle un poco más de atención que a la media. Buscalo. Esta creación de Paula Borgo es un imperdible.

Susana Balbo Signature Malbec 2012 ($220). “Esta línea es la máxima expresión de mi arte como enóloga”, embiste Susana Balbo en este Malbec que firma en cuerpo y alma. Es Malbec por ley, sí, pero hay un 5% de Cabernet Sauvignon agregado que redobla la estructura y, seguro, le suma unos añitos de potencial de añejamiento. ¿El toque femenino regala sutilezas? Sí, claro, pero acá tenés un vino recargado, de gran alcurnia y una estructura aromática arrolladora que te cachetea y te pide una copa más.

Benmarco Expresivo 2012 ($335). Otro ícono de Susana Balbo en donde da rienda suelta a la travesura que supone un blend, llevando esta idea de expresividad hasta la enésima potencia. Su nariz perfumada es un atributo que te grita en las narinas, hablándote de violetas, de vainilla y de frutillas en mermelada. Un mix que muta sutilmente añada tras añada, aunque siempre manteniendo la esencia del Malbec como alma máter que sostiene al Cabernet, al Syrah, al Tannat y al Petit Verdot.

Trivento Eolo Malbec 2011 ($389). Trivento hace un ruido ensordecedor fronteras afuera, aunque en la Argentina todavía se propone como un secreto a voces…uno de alta gama, con todo lo sofisticado que eso supone. Victoria Prandina y Enrique Tirado fundaron un Malbec de nariz mineral con notas a fósforo y chocolate negro y, aunque esto ya suena lindo, lo cierto es que lo mejor viene después, cuando atraviesa los labios y se funde en un festín de bizcochuelo, mermelada y mina de lápiz. Una delicia que vale cada centavo que cuesta (sí, aunque sean muchos).

UNA REFERENTE DEL VINO NACIONAL
Médica de guardia por las noches y, en cuanto sale el sol, la voz cantante de una de las bodegas más importantes del país: Laura Catena es de los tantos ejemplos de mujeres multifacéticas inmersas en el universo del vino argentino. Como CEO de Catena Zapata, presidiendo The International Wine & Spirit Competition (IWSC) o en una sala de guardia salvando vidas. También escribiendo libros y a cargo de su propio proyecto, Luca Wines. Es extraño, pero a Laura parece sobrarle el tiempo entre sus ocupaciones y Mendoza y San Francisco, la tierra que la vio nacer y esa que desde los ochenta le da cobijo. Una especie de mujer-pulpo con ocho manos haciendo de todo. Tal vez no siempre desde la viña, pero Catena es una de las mujeres más influyentes en el mercado vínico local.

Por Mariano Braga
PH: Santiago Ciuffo

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