21.03.2010

Sólo para mujeres: los mejores bares para levantar hombres

Servicio a nuestras lectoras: una agenda para que sepan dónde enganchar tipos.

bares para levantar hombres

No queremos caer en la típica nota Cosmopolitan del estilo “Diez consejos para conocer al hombre de tu vida”. Vamos a ser realistas, porque a esta altura del partido ninguna de nosotras espera tanto como eso y, en el fondo, tampoco es lo que queremos. Les vamos a contar, día por día, cuáles son los mejores pubs, discos y after office para salir de levante de acuerdo a qué está buscando cada una (novio, amante o lo que pinte).

En este viaje por la noche porteña sabrán dónde seducir a un gerente de una multinacional, dónde enamorar a un bohemio psicobolche con barbita despareja y dónde pescar un negro bahiano con abdominales marcados que nos haga ver las estrellas y todos los anillos de Saturno juntos.

LUNES
Una noche muerta para la mayoría de la gente. Sin embargo, las que tengan ganas de ponerle el pecho a las balas pueden calzarse medias de red, zapatos de taco aguja, mucho delineador y enfilar derecho para La Viruta (Armenia 1366). Los lunes a partir de las 20 se pueden tomar clases de tango y de salsa en este salón, en donde abundan los grupos de amigos solos, de entre 25 y 35 años, que están cansados de tanta noche, y algún que otro turista rubicundo. Si lo que ustedes están buscando es un abrazo y un poco de cachete contra cachete, les recomendamos seriamente este lugar. Lo más probable es que no tengan sexo al final de la noche, pero es un lugar que se presta a la sana franela de treintañeros y que puede ser buen caldo de cultivo para encontrar un novio. Pero ojo, tengan cuidado con los nabos demasiado jovencitos que se meten en la pista sin saber bailar y se creen que, porque estamos solas, nos vamos a ir con ellos.

MARTES
El martes las opciones se bifurcan. Un buen sitio de levante es La Cigale (25 de mayo 722), donde abundan los francesitos con aliento a camembert y la música electrónica al palo. Se aconseja llegar antes de las 23, porque después se pone insoportable y casi no se puede caminar de la gente que entra y aprovecha para tocarnos el culo. El consejo es que se sienten en la barra a eso de las 22 y pidan un Kir (vino blanco con licor de cassis). La Cigale es un reducto ideal para pescar algún chico alternativo, mezcla de DJ empastillado e intelectual limado de pacotilla. Esta clase de muchacho, les aviso, casi siempre funciona mal en la cama, pero es ideal para una charla sobre música electrónica y para que nos pague los más de 200 mangos que costará la Creamfields este año.

En cambio, si lo que necesitan es un chico joven, vigoroso y muy tonto, deben frecuentar La Fiesta de la Cerveza, en Jobs (Arenales 2932), que se llena de estudiantes de las facultades de la zona, que darían su vida por una noche de sexo antes de rendir el bendito final de Matemáticas. El perfil en este caso es complejo: son hombrecitos del interior que se mueven en manadas de amigos, de a lo sumo 22 años, con camisa dentro del pantalón, cruz de plata en el cuello y llavero cuenta ganado. Es muy fácil levantarlos y en la cama son pequeños diablos, si se los sabe llevar, aunque también son un proyecto serio de eyaculadores precoces. Mientras que en La Cigale se aconseja usar ropa moderna, Jobs invita a vestimenta básica: jeans ajustados y remerita blanca que nos marque bien las lolas.

MIERCOLES
El miércoles la oferta nocturna es aún más amplia y más “ejecutiva”, por la enorme cantidad de esclavos de traje que trabajan en las oficinas del Microcentro y que, después de las 18.30, se vuelcan masivamente a los after office de la zona. Allí suelen hacerse los importantes contando que les aumentaron el bono anual por rendimiento y que en seis años quizás lleguen a gerentes de algo. Es tal vez la noche más interesante de la semana para nosotras. Si queremos seducir, en este orden jerárquico, a un empleado administrativo, un pichón de gerente o un ejecutivo hecho y derecho, les recomendamos dos after hour: Museum (Perú al 500) y Opera Town (Alsina al 900).

Chicas: no se equivoquen. En estos lugares todos los hombres andan de saco y corbata pero no todos tienen la billetera cargada. Acuérdense que un supervisor de ventas gana 3 mil pesos por mes y un ejecutivo en la cima cobra 30 mil, si trabaja en una empresa de primera línea. Esta diferencia hace que el primero nos pueda invitar a comer un morcipán en la parrilla La Luli, y que el segundo nos lleve a Cabaña Las Lilas y se descuelgue con un Catena Zapata estiba reservada 2002, que vale 520 mangos.

Tanto en Museum como en Opera Town hay que ir con tailleur o con vestimenta corporate, para que ellos entiendan que nosotras también trabajamos en empresas y nos pagan con esos mugrosos ticket restaurant. Estos no son boliches para buscar novio pero sí para conseguirse un tipo que nos trate como las reinas que somos.

Ahora, si lo que una está buscando es sexo salvaje, no lo duden: vístanse bien perras y vayan a Maluco Belleza (Sarmiento 1728). Ahí, además de disfrutar bailando Axe con los negros del escenario, que son más que toquetones, tenemos la opción de llevarnos un mulato a casa, con abdominales marcados y un verdadero cohete negro de la Nasa en el pantalón. Va a ser la noche de sus vidas, se los advierto.

JUEVES
Otra noche con muchas variantes. Empecemos por Congo (Honduras 5329), boliche palermitano al que conviene caer temprano, no sólo porque se llena sino porque después de las 23 empiezan a cobrar en la puerta. Acá podemos encontrar chicos cool que andan por los 35 años, instruidos, profesionales de buen ingreso que se cansaron de los boliches y prefieren una opción más tranquila. Congo es uno de los mejores sitios para levantar un tipo que nos dure a mediano e inclusive largo plazo, y que nos dé una buena charla.

Un poco más frívolo es Rumi (Figueroa Alcorta 6442), para amantes de la música electrónica, con muchos dandys de 35 para arriba. Levantarse un tipo en este lugar es pan para hoy y hambre para mañana; es como seducir a Isidoro Cañones y pretender que nos vaya a dar bola más de dos noches a la semana. Un dato curioso de Rumi es que el Coco Basile es un asiduo visitante del VIP. Se lo puede ver de tanto en tanto tomando whisky, solo y cansado como un lobo viejo.

Otras dos opciones son los after office del Cabaret del Hotel Faena + Universe (en Puerto Madero) y de Modena (Figueroa Alcorta 2270). Pero son más bien aburridos y casi nunca se levanta nada, ni novio, ni amante, ni Isidoro Cañones, ni llaverito cuenta ganado. Son dos típicos lugares para ir a hacernos las lindas y volver a casa solas para terminar ese cuarto kilo de helado Persicco que quedó por ahí.

VIERNES
La puerta del fin de semana tiene dos clásicos bajo la manga. El primero es el Shamrock (Rodríguez Peña 1220), con un subsuelo de música electrónica que se pone bueno después de la medianoche. Excelente lugar para sacar teléfonos, e-mails y dar algunos besos. No se recomienda llevarse a la cama a uno de estos muchachos en la primera noche, para que no piensen cualquier cosa. Un chico Shamrock es para tener sexo en la segunda o tercera salida. Créanme, sé lo que les digo.

Otra opción es El Living (Marcelo T. de Alvear 1540), con mucha música de los ’80 y videos en pantalla grande. Ojo, van muchas parejas y no siempre es un buen lugar de levante, pero sí es excelente para bailar solas en la pista con pasos bien ochentosos.

SABADO
Por fin llegó el día más esperado. Para esta noche hay que ponerse más yeguas que nunca porque todo arde allá afuera. Para las que gustan de la veta latina, existe La Diosa, en la Costanera, donde no encontrarán nada serio pero sí podrán menear el culo delante de muchos babosos. Si alguno zafa, quizá se lo pueden llevar a su guarida.

Más alto es el perfil de Asia de Cuba (Pierina Dealessi 750, Puerto Madero), pero la verdad es que este lugar siempre resulta un plomazo porque todos se miran demasiado y nadie hace nada. Los hombres acá son casi todos medio patovicas con camisita y tienen tanto gel para el pelo que parecen recién salidos de la ducha. Lugar ideal para histeriquear sin tocar nada.

El boliche más recomendable en este momento para el sábado es el Podestá (Armenia 1740). La música es excelente, hay dos pisos con ondas distintas y el menú de hombres es variado: desde chicos cool que estudian Comunicación en la UBA y se creen que pueden citar a Marx porque leyeron un apunte en el CBC,  hasta bohemios con plata que andan con bolso atravesado y barbita rala.

DOMINGO
El día más opresivo y con mayor tasa de suicidios al año también tiene su encanto. Si se animan a salir de la cama, pueden darse una vuelta por Gibraltar (Perú 895), un bar que frecuentan turistas, expatriados melancólicos y muchos curiosos que van a enjuagar en cerveza la angustia del domingo. Con suerte, quizá liguen un americanito de Mississippi que les hable de lo bien que hicieron las cosas allá en Irak.

Para terminar con el conteo, se pone lindo el happy hour de Kansas (Libertador 4625), el restaurant que al mediodía sirve ribs en porciones gigantescas. En medio del olor a cerdo dulzón y papas fritas que queda flotando, una puede conocer a algún chico lindo después de las 19. Pero lo más probable es que sea un empleado de una multinacional y que el tipo esté con mala onda porque al día siguiente tiene que ir a trabajar. Y, hay que decirlo, la fragancia a cerdo contamina el humor de cualquiera y no ayuda ni un poco a la deliciosa instancia de la seducción.

por Josefina Tótolo

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