Desde hace tiempo que les quería mostrar un poco del galpón orgánico (Lacroze 4171, Chacarita, al lado de la estación de tren y subte), uno de los lugares que más me gusta para hacer las compras, pero estuve ocupadísima y me costaba mucho ir. Como últimamente el cuerpo me pide cambios (no me gustan más las harinas blancas, me molestan mucho los sabores artificiales, y quiero incorporar más proteína vegetal) me estoy haciendo un ratito los miércoles a la mañana para hacer las compras. El resto lo soluciono por acá, aunque siempre estoy buscando proveedores nuevos.

El mercado es un galpón muy simple con algunos puestos pequeños, pero cubre todas las necesidades básicas. La idea es que los clientes podamos comprarle directamente a los productores locales 100% orgánicos, sin intermediarios, a un precio lógico, y con confianza, porque quienes atienden saben bien de dónde viene lo que están vendiendo. Hasta donde sé, es una fusión entre los puesteros, la asociación mutual “Sentimiento” y el gobierno de la ciudad de Buenos Aires pre Macri, obvio.

Hay dos puestos de lácteos (hay quesos variados, leche, yogur, manteca, huevos, ricotta orgánicos), uno o dos de cereales (fideos integrales, prepizzas integrales, panes, legumbres, cereales, harinas, todo 100% orgánico) y uno de carne (hay pollo, cerdo y carne de vaca orgánica. Incluso salamín y queso orgánico y artesanal, si van a hacer un asado). Miren qué pollos. ¿Alguna vez vieron pollos así de grandes?  Pesan 3,700-4,500 kg todos y no tienen hielo, ni mucha grasa, ni menudos.

Dos de verdulería y frutería. Este es el más concurrido, que también vende flores orgánicas (para comer en ensaladas o para la casa) y germinados. Miren qué lindos zucchinis, súper verdes. Ojalá tuviera uno de Coto de ese amarillito mortecino para ponerles al lado.

Otro de papines, hongos, echalottes y endivias muy poco concurrido.


Un pequeño restaurante para almorzar (tartas, jugos, todo integral, obvio). Yo nunca me senté a comer, pero tomé un jugo de frambuesas que era muy rico.

También hay un par de puestos de conservas y aderezos (dulces, aceites, encurtidos, salsas), de cosmética (jabones, shampooes, suplementos) y mi preferido: el de las milanesitas congeladas. Mi marido no come soja común porque está seguro de que es toda transgénica y una tarada hace unos años le juró que si la comía le iban a salir “alitas”, así que compro todo ahí. Hay milanesas de arvejas, de lenteja, garbanzo y soja (así como se trabaja en poroto de soja para las milanesas, trabajan los demás, es parecido) con rellenos de toda clase de verduras, con o sin queso, con o sin ricotta para los veganos. Cuestan $20 la bandeja de 4 unidades.

Les comparto mi compra semanal. Muchas cosas ya tenía en casa y otras sobrarán pero van al freezer, pero sí se dan una idea de lo que se puede comprar acá:

Hay una docena de huevos orgánicos ($14), un pollazo orgánico de granja ($25 el kg, el mío pesa 3,700. Es casi como una pavita chica de grande), 1 litro de yogur orgánico ($15, carísimo, ya sé, pero no saben lo rico que es, y lo genial que es para cocinar) un ramo de albahaca ($4), un ramo enorme de laurel ($3), tres paquetes de rúcula (bien silvestre, de exterior, picante a $3,50 el paquete), un atado de acelga enorme ($3,50), 1 kg de zapallitos redondos ($4, miren cómo brillan y lo chiquitos que son), 1 kg de zucchinis ($4), 1 paquete de fideos integrales ($12), 1/2 kg de chauchas japonesas ($4, para blanquearlas y saltear con carne en un wok oriental con soja, jengibre, miel), y seis bandejas de milanesas (de lentejas rellenas de queso y aceitunas, de garbanzos rellenas de cebolla, pasas y ricotta, de soja rellenas de espinaca y ricotta, de soja rellenas de alcauciles y queso, de arvejas rellenas de berenjenas y morrones). Me salió todo $260. Nada mal.

El sistema es muy simple: se paga en efectivo, pero todo junto. Cada puestero les da un ticket, van a la cara, pagan, los sellan y luego pasan a buscar las cosas, así no hay que cargarlas por todo el mercado.  Ojo, que abre sólo los miércoles de 8 a 13 hs y sábados de 9 a 18 hs.