Ayer hice una receta riquísima que saqué de El Tenedor Rosa y que quería compartir con ustedes porque me pareció la guarnición más fácil y rica que hice en mi vida. Para dos personas necesitan dos zuccini medianos y dos o tres tomates perita. Los cortan en rodajas de medio centimetro y los intercalan en una fuente. Una rodaja de zuccini, una de tomate, y así hasta terminar. Luego rocían con un chorrito ínfimo de oliva, sazonan con sal de hierbas y hacen una mezcla de 3 cucharadas de pan rallado, 3 cucharadas de queso rallado (mejor si es fresco, no deshidratado) y una cucharada de orégano o tomillo. Luego al horno hasta que esté dorado y las verduras tiernas pero no pasadas.

Les pido por favor que no empiecen a agregarle cosas. Ni cebollitas. Ni crema. Ni queso fresco. Ni morrones en tiras. Ni dulce de leche repostero Conaprole. Nada. La maravilla es la simpleza: no hay que pelar, ni hervir, ni rallar, ni saltear. Solo cortar en rodajas y es una delicia. Abracen esa magia, por favor.

Etiquetas