Hae unas semanas fuimos con mi amigo Pablo a comer a La Guadalupe (Báez 358), una parrilla tradicional que está cerca de casa, en una zona de Las Cañitas particularmente complicada para cenar. En esas dos o tres cuadras, la calidad de los restaurantes es muy irregular, sobre todo en las parrillas. Si alguien tuvo que comer por la zona sabrá a lo que me refiero: carne gomosa y recalentada, bares de minutas grasosas, antros pretenciosos que cierran cada tres meses y cambian de dueño, y mucho pero mucho ruido. Pese a la decoración, La Guadalupe tiene un ambiente familiar, los precios están bien y tiene dos highlights imperdibles: el bife de chorizo y el flan. Bastante para la zona.

Para empezar, mi amigo Pablo comió chorizo y provoleta. El es flaco y puede. Yo los probé, estaban ricos. La foto no es muy atractiva, debería haberla sacado en la tablita en la que vino, con hojitas verdes y tomatitos, pero no me avivé. También vienen unas empanaditas que sorpresivamente son buenas y jugosas. Algo rarísimo.


Después comimos una entraña y un bife de chorizo con ensalada completa y él, papas fritas. Bien bien clásico. La entraña vino a punto, dos piezas generosas. Una era dura y la otra muy tierna. Un misterio. El bife de chorizo, una delicia. El punto perfecto, bien caliente, jugoso adentro.

Acompañamos con una ensalada completa que estaba correcta, pero que podrían mejorar mucho. El aceite también debería mejorar, no era muy sabroso. Algo que está bueno es que todas las carnes vienen con cazuelitas con diferentes cosas, que van cambiando todas las semanas. A nosotros nos tocó acelgas gratinadas, puré de calabaza, pickles de remolacha, berenjenas en escabeche y ensalada criolla. Está muy bueno.


La ensalada estaba bien, no era nada del otro mundo y las papas fritas bastante buenas, aunque la verdad es que no entiendo mucho del tema. Nunca me gustaron demasiado, ni siquiera cuando era chica.


De postre pedimos flan mixto, que era una locura de rico. Enorme, pídanlo entre dos o tres personas porque es una bomba. En la foto no luce tan espectacular, lo sé, pero tomen mi palabra como garantía.

¿La cuenta? Nosotros pedimos mucha comida de más y sobro la mitad de todo, pero ustedes calculen unos $100 por persona. Nada mal para la zona. Recomendado para almorzar un domingo si están cerca y no quieren padecer el gaterío y los grupos de jóvenes de levante que, como no están interesados en comer, hunden un poco el nivel gastronómico de la zona.

 

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