Este es un budincito que hace mi suegra cuando no tiene nada en la heladera y viene gente a tomar el té. Es genial porque si sos de los que tienen miel y especias todo el año, no necesitás nada más. Ni siquiera lleva manteca o aceite (por eso es light). No es esponjoso, queda pegajoso y firme por la miel,  pero el secreto es cortarlo muy muy finito, en láminas, y es delicioso. Al principio van a pensar que les salió mal, pero cuando se enfríe y lo corten, van a ver que es así como debe ser.

Tienen que mezclar: 2 tazas de harina leudante, 1 taza de azúcar, 1 cda sopera de canela, 1 cucharadita de jengibre en polvo o rallado, 1 pizca de sal y en otro bowl 4 cucharadas soperas de miel (bien gordas), 1 taza de leche. Luego mezclan los sólidos con los líquidos.Nada más. Pueden agregarle pasas de uva, ciruelas pasas, nueces, lo que quieran. Yo les recomiendo pasas de uva, muchas. Lo hornean en una budinera chiquita (no en las largas), lo dejan enfriar y lo cortan finisimo con un tramontina, y listo. Mientras más más finito mejor.

Etiquetas