20.12.2017

8 cervecerías para zafar de las hamburguesas

La cerveza y la hamburguesa van de la mano, pero si te aburriste de ese combo o si querés explorar opciones más gourmet, lee la nota, tenemos ocho lugares para recomendarte.


Dicen que hay que salir de la zona de confort. La idea, por qué no, aplica también en la gastronomía. Probar nuevos platos y elegir bebidas desconocidas ayuda a no aburrirse. Claro que, a veces, con las intenciones no alcanza. En el caso de las cerverías artesanales salir del combo hamburguesas con papas es casi imposible. Por eso, decidimos ir tras esas excepciones que hacen pensar que no todo está perdido.

Galpón de Tacuara
Una barra, parte en la calle, parte en el interior del local. Mesas comunitarias, un patio interno y murales artísticos que no pasan desapercibidos. El Galpón de Tacuara palermitano abrió sus puertas en octubre y se destaca por sus enormes espacios sobre la calle Malabia, pero también por su oferta gastronómica: 20 canillas de cerveza y una carta apta para paladares varios. Las porciones, es importante saberlo, son para compartir. Teniendo esto en cuenta, pedir un sándwich de pastrón, con morrones asados, cebolla morada, pepinos agridulces, lechuga y papas ($190); o uno de bondiola braseada ($170) en cerveza irish, rúcula, coleslaw más las papas es satisfacción garantizada.

Además, hay opciones de ensaladas (una con queso griego, jamón crudo y aceitunas negras a $130), pizzas y postres. Y atención en este punto: para personas golosas, no olvidarse del clásico Némesis de chocolate con salsa inglesa ($60). Para beber, se sugieren las tres cervezas premiadas en la Copa América de esta bebida: IPA Sanfer, Irish Red Ale y la Porter. 

Malabia 1574, Palermo.

 

Desarmadero
Desarmadero, Una de las últimas incorporaciones al abanico de cervecerías, viene con una carta que se anima a explorar: los ravioles fritos de cordero, con una carne suave y desmechada; las empanadas de champignon, con una marcada presencia de este hongo que sorprende para bien, o las de osobucco ($35), con un sutil toque de Malbec son ejemplos para no perderse en la esquina siempre poblada de Gorriti y Lavalleja. 

Los buñuelos de acelga, crocantes y bien sabrosos ($85), y el Fish & chips ($125) son otras alternativas de finger food que no defraudan y pueden ser compartidas. Y Más platos: tortilla española, langostinos al ajillo y ensaladas. Todo se completa con 24 canillas de cerveza de productores reconocidos (Juguetes perdidos, Minga, Bierhaus, entre otros), en un ambiente con música que va del rock internacional a la electrónica, y un lugar para conocer, por su terraza y su cámara de frío con capacidad para 120 barriles. 

Gorriti 4295, Palermo.
T. 11 5262-4417.

 

Bar de carnes
Nadie sabe muy bien cómo ni porqué la hamburguesa se convirtió en la típica compañera de la cerveza en Argentina. Pero lo cierto es que en Recoleta entendieron que la carne, en su sentido más amplio, se lleva muy bien con una rubia, roja o negra. 

Los bocados de ojo de bife asados ($195) son super tiernos y salen con el punto de cocción óptimo; además, ideales para acompañar con una cerveza de Bucaré, en sus variantes blonde ale, indian pale ale, honey, irish red y porter (la pinta, a $65 hasta las 20, luego $95). 

 

Para darle una vuelta de tuerca a lo clásico, otra alternativa es el Choricampi ($115): chorizo ligeramente relleno con provolone, envuelto en masa de pan casero. Es original, pero, fundamentalmente, la combinación funciona. También hay roast beff braseado, con pomodoro y muzzarella en pan francés, solomillo y matambre. 

En un ambiente con luces bajas, el público es variado: puede explotar de jóvenes, aunque más temprano una familia puede darse una vuelta a picar o a cenar con tranquilidad. 

Peña 2287, Recoleta.
T. 4808-0774.

Bar Pintón
Hay que prestarle atención a Devoto como polo gastronómico. Bar Pintón abrió en este barrio con una idea clara: que la cerveza sea acompañe con un plato sin caer en un lugar común. Los pinchos de salchicha alemana con panceta ($140) o los de langostinos están hechos con materia prima de calidad. Vienen de a cuatro, y es difícil quedarse con hambre, ya que también se acompañan con papas y dips caseros (de mayonesa, tártara, morrones asados) que realzan la comida. 

La bondiola braseada ($160), con pan casero ligeramente tostado, zanahoria rallada y queso azul es una elección completamente recomendable para quienes se inclinan por los sándwich. Y se viene, adelantan, una hamburguesa de langostinos. 

Las cervezas (copa $80, pintón $120) rotan constantemente, y a las variantes clásicas se le agregan otras particulares. Por estos días, la golden coffee se luce por sus notas que remiten al café. 

Mercedes 3940, Villa Devoto.
T. 11- 4587-6134.

 

Bélgica
Sergio Picciani, licenciado en Administración de Empresas y uno de los responsables de la cerveza Juguetes Perdidos, renunció a su trabajo en un banco y al pasar por una esquina de Caballito decidió que ese era el spot indicado para abrir el bar cervecero que tanto había imaginado. 

Bélgica, un proyecto de cuatro socios que se conocieron en la asociación Somos Cerveceros, apunta a la tradición del país en donde la cerveza es cosa seria: copas acordes a cada estilo, 12 canillas, bebidas de marcas varias -todas premiadas- y una oferta gastronómica más que interesante. Ribs Les Ardennes (costillitas de cerdo en barbacoa, batas y coleslaw, $350), plancha de mariscos al hierro ($500) o unas mollejas a la plancha sobre brusquetas, rúcula y aceite de ajo ($125) son parte de la carta.  Además, hay opciones de postres y ensaladas. 

El lugar no escapa a las clásicas mesas comunitarias de las cervecerías, pero cuenta con un espacio más íntimo en el primer piso.

Una experiencia gastronómica para no perderse, por fuera del circuito palermitano. 

Av. Pedro Goyena 901, Caballito.
T. 11 5354-3388

Hops
Un grupo de amigos, fanáticos de la cerveza artesanal, decide abrir una cervecería y lo logra. La historia no es del todo original por estos días, pero es relevante porque esto ocurrió en 2014, antes del boom cervecero actual. 

En un local con capacidad para 60 personas, ofrecen nueve canillas multimarcas (en Hops, dicen, siempre están abiertos a probar nuevas cervezas) y una carta no demasiado extensa, pero que se vincula con el barrio. Así es como hay empanadas de goulash ($35), knishes de papa ($50) o una picada, con albondiguitas, chucrut, croquetas y más ($370). También, y de acuerdo con las votaciones en el Facebook del lugar, pueden surgir otros platos. Pero el dato a tener en cuenta es que todas las comidas tienen una pequeña intervención con cerveza artesanal.  

Pedro del Castillo 422, Villa Crespo  

Buller
El pub recoleto con su propia producción de cerveza también despliega un amplio abanico de opciones para comer bien, con una cocina de características del street food estadounidense, pero algunas alternativas que se escapan del rótulo. Valen como ejemplo el ojo de bife grillado con salsa criolla ($270), el chivito canadiense, con rodajas de tomate, lechuga, jamón, queso huevo y panceta ($230) o el salmón ahumado con peras ($250). 

Entre los postres, atentis los fanáticos tiramisú que, en este caso, llega con cerveza stout. Rubias tipo Ale, de trigo alemana, Honey, Amber Ale, India Pale Ale y stout, son los estilos presentes en las canillas que no paran de abrirse.  

Junín 1747, Recoleta.
T. 4806-0556.

Dupla
“Lo bueno viene siempre acompañado”, se lee en Dupla, y se refieren a una combinación imbatible: pizza y birra, ni más ni menos. En un local que abre más temprano que sus competidores, y que también funciona como confitería, la pizza está a la altura de la cerveza artesanal. Además de las clásicas, el comensal puede probar otras de la casa, como la Carbonara, con muzzarella, salsa de tomate, panceta ahumada, huevos fritos y parmesano ($300 la grande) o la Formaggio, con muzzarella, provolone, tybo, parmesano, brie y pimienta negra  ($290, la grande). 

Las pizzas de bordes rellenos son un atractivo extra de Dupla, con diez estilos de cerveza con marcas como Okcidenta, Peñon y Bronx. El menú se completa con finger food y ensaladas. 

Arcos 2181, Belgrano.
T. 4788-8680. 

Bonus track: lo nuevo de Growlers

La cervecería que nació en Palermo se expande, por estas semanas está dando sus primeros pasos en Caballito, y continúa con su propuesta de estilo callejero: por un lado, 30 canillas seleccionadas, con sabores conocidos y otros más complejos para descubrir, y una cocina informal, con productos caseros. Hay chorizos de cerdo con queso azul, tahine de sésamo, chutney de peras y cebolla morada ($120), o un picante burrito de bondiola de cerdo braseado durante ocho horas, con guacamole, cheddar, nachos y jalapeños en tortilla de trigo ($140). La recarga de botellones, como en su primer local, se repite en el nuevo, para no quedarse sin cerveza en el camino. 

Doblas 857, Caballito.
T. 11- 3691-3253 

Por Nicolás de la Barrera


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