20.01.2015

Comer en Pinamar: 6 restaurantes que no fallan

A pesar de ser uno de los balnearios más populares, su oferta gastronómica es muy limitada. Te contamos cuáles son los spots donde podés almorzar o cenar sin temerle al fracaso.


La Costa Atlántica es la Némesis de los foodies. A excepción de algunas propuestas aisladas en cada balneario (y una variedad un poco más interesante en Mar del Plata), muy difícilmente llega a sus orillas la riqueza de las nuevas tendencias culinarias o la sofisticación de la alta cocina. Por esto es que, a la hora de almorzar o cenar, la tarea de encontrar un restaurante que supere las expectativas es una misión casi imposible.

Pinamar no es la excepción. Peor: se caracteriza históricamente por la pobreza de su oferta gastronómica. No obstante, en una de las playas de moda de este verano 2015 (junto a Punta del Este –Uurguay– y su vecino Cariló, “Pina” es uno de los destinos más elegidos), existe un reducido grupo de lugares que cumplen con servir buena comida. A base de porciones generosas, en amplios salones y con estética moderna o retro, no serán el mayor deleite del sibarita, pero son opciones más que válidas en una zona sin muchas luces.

Estos son los restaurantes que no te van a fallar para salir a comer en temporada (o el resto del año): 


LA GAMBA
El lugar: Del mismo grupo gastronómico que gestiona el reconocido restó Tante, es una de las propuestas más encantadoras de la lista gracias a su vista al mar, tanto en el interior como en sus mesas exteriores (que están, prácticamente, sobre la playa). En total, suma alrededor de 120 cubiertos. 
El menú: La especialidad de la casa son los pescados y mariscos, que llegan a la cocina frescos y definen la (amplia) variedad que se ofrecerá en cada servicio. 
El hit: Sin lugar a dudas, no podés dejar de pedir la parrillada de pescados y mariscos (valga la redundancia). ¿Qué trae? Depende del día. Te puede tocar, por ejemplo, un combinado de lenguado, salmón blanco o rosado, pez gallo, abadejo, pulpo -trabajan mucho con este molusco- y gambas.
Los vinos: La carta contempla etiquetas de solo cinco bodegas. Figuran Chandon, El Esteco, Trapiche, La Rural y Catena Zapata.
El precio promedio: Entre 250 y 350 pesos por persona a la noche. Al mediodía hay menú ejecutivo de dos ($166) y tres pasos ($212).
Datos útiles: Abierto todo el año. La dirección es Avenida Del Mar 148 / T. (02254) 48-5020.

IL GARDA
El lugar: La familia Zasún-Pironi abrió las puertas de este tradicional restaurante en el año 1971. Acogedor, algo ruidoso, con mucha madera, el salón es mediano, con espacio para 28 mesas, entre las que suele pasearse -a la hora de la cena- su cálida dueña italiana María Zasún, quien acostumbra a saludar y conversar con los clientes. 
El menú: La clave son las pastas, pero tienen platos complementarios que no defraudan.
El hit: Los varenikes en su salsa son el imperdible de esta temporada. También podés aventurarte a probar, sin miedo, la clásica saltimbocca, que aquí preparan con jamón cocido.
Los vinos: Trapiche, López, Finca Las Moras, El Esteco, Nieto Senetiner, La Rural, Fin del Mundo. 
El precio promedio: Alrededor de 180 pesos por barba.
Datos útiles: Abre todo el año, mediodía y noche. Queda en Avenida Enrique Shaw 132 / T. (02254) 48-2582.

RESTAURANTE DE LA SOCIEDAD ITALIANA
El lugar: Su propietario, José Luna, alquila el salón de invierno de la Sociedad desde 1990. Con impronta de bodegón y ambiente familiar, sin muchas pretensiones y con mozos “de los de antes”, puede albergar hasta 90 cubiertos, que en verano se duplican ya que alquila, además, el salón adyacente. Hay que llegar temprano porque se llena enseguida.
El menú: Las pastas caseras son el must, de elaboración artesanal in situ. También puede elegirse entre un abanico de minutas clásicas. Todas las porciones son muy generosas.
El hit: Si conocés a alguien que viva en Pinamar o sea habitué de la zona y le preguntás qué podés comer en este lugar, probablemente su respuesta sea: los ñoquis rellenos. Son el clásico indiscutible y por una buena razón: potentes, con mucho -pero mucho- queso, son susceptibles a ser compartidos entre dos y pueden acompañarse con la salsa que se te ocurra. La recomendación: salsa de hongos. La pareja perfecta.
Los vinos: Típica oferta de bodegón, con muchas etiquetas de bodegas clásicas, entre las que se encuentran nombres como Nieto Senetiner, Luigi Bosca, La Rural y Chandon.
El precio promedio: Calculá 150 pesos por cabeza.
Datos útiles: Abierto todo el año. La dirección es Eneas 275 / T. (02254) 48-4555.


PAXAPOGA (TRADICIONAL Y DEL MAR)
El lugar: Hay dos sucursales. El Paxapoga “del abuelo” (como le dicen los locales y turistas frecuentes), en Bunge y Libertador, tiene 38 temporadas a cuestas. Es un restaurante español muy tradicional, que permanece casi intacto desde su apertura y todavía es administrado por sus dueños fundadores, una pareja de asturianos: don Antonio Riesco y doña Tina, que en 2015 cumplen 90 años de vida. Por la mañana, se los puede encontrar trabajando en el salón. A pocas cuadras de allí está Paxapoga del Mar, el emprendimiento de la hija de la familia Riesco, inaugurado en 2009. El ambiente es mucho más moderno, más tranquilo e íntimo en comparación al bullicio del clásico. 
El menú: En el Paxapoga del abuelo dominan los platos más emblemáticos de la gastronomía española; hablamos de paellas, cazuelas y arroces. En su versión del Mar, la oferta se amplía incorporando buenas pastas, opciones de parrilla, minutas y, claro, un particular énfasis en los platos con pescado. 
El hit: En ambos, lo mejor que podés pedir es la paella (para compartir: media porción para una persona de buen comer o para dos regulares, y la grande para tres), con la diferencia de que en Paxapoga del Mar se añaden más ingredientes, como pulpo y vieiras (y es más cara). En este último, además, preparan unos impecables tallarines con mariscos.
Los vinos: Trapiche, Bianchi, Norton y otras bodegas clásicas en la sucursal del abuelo; Zuccardi, Catena Zapata, Finca Las Moras, El Esteco y Freixenet, entre otras, se suman a la carta de Paxapoga del Mar.
El precio promedio: Entre 150 y 200 pesos por persona.
Datos útiles: Ambos lugares abren durante todo el año, mediodía y noche. Paxapoga Tradicional está en Avenida Del Libertador 24 / T. (02254) 48-4985. Paxapoga del Mar queda en Avenida Bunge 48 / T. (02254) 40-5098.

LOS TRONCOS
El lugar: Fundado cuarenta años atrás, este bodegón -muy sencillo, con decoración austera- es la empresa familiar de Carlos Ernalz y sus hijos, Maximiliano y Juan Ignacio. Carlos es un emprendedor con experiencia en la Costa Atlántica: tiempo antes de crear Los Troncos, fue propietario de una confitería en General Madariaga y de un exitoso balneario en Villa Gesell. Hoy se avocan a mantener en aceitado funcionamiento uno de los restaurantes más apreciados por los habitantes de Pinamar que, además de su salón para 120 cubiertos y una galería cerrada que da a la vereda, tiene un rotisería con las mismas comidas de la carta, a precio más conveniente. Para encontrar lugar hay que llegar alrededor de las ocho y media de la noche.
El menú: Pastas, minutas, pescados y mariscos, parrilla. Un poco de todo.
El hit: Todo lo que sea parrilla cumple. También es una muy buena opción el lenguado con salsa de camarones o el peceto Los Troncos (con salsa portuguesa, arvejas y papas españolas).
Los vinos: Carta amplia con presencia de bodegas como Trapiche, Finca Las Moras, Chandon, Los Haroldos y Luigi Bosca. 
El precio promedio: Entre 120 y 130 pesos por comensal.
Datos útiles: Abierto todo el año. Está ubicado en Eneas 598 / T. (02254) 48-1784.

 

 

JALISCO
El lugar: Es la propuesta más relajada de todas. El restaurante de inspiración mexicana (aunque lejos de ser un mexicano "posta") es un destino seguro si lo tuyo es comer en un ambiente colorido, con mesas al aire libre y rodeado de gente joven. Y no solo es pintoresco: también es eco friendly. En Jalisco aplican muchas políticas para reducir el impacto en el medio ambiente como, por ejemplo, no servir cerveza Corona (solo nacionales, para disminuir la huella de carbono), usar únicamente botellas de vidrio y elegir sorbetes metálicos o de bambú para sus diferentes bebidas.
El menú: Ofrece una buena variedad de platos típicos, que van desde nachos a burritos, fajitas y enchiladas.
El hit: El burrito de pollo con hojas verdes, tomates, frijoles y queso, pero aclarando que lo querés en tortilla de maíz. Otra recomendación: las fajitas en hierro para dos, especialmente las Pastor (de cerdo adobado con salsa).
Los vinos: Tienen pocos, de bodega Chandon y Navarro Correas. Como alternativa, son ideales los Margaritas Jalisco, con Tequila 1800 y Cointreau. 
El precio promedio: 200 pesos por persona.
Datos útiles: Abierto todo el año (fuera de temporada, solo los fines de semana), mediodía y noche. La dirección es Avenida Bunge 456 / T. (02254) 49-3166.

BONUS TRACK: LA TEMPORADA DE GIPPONI
Atención a la buena nueva: desde el 15 de diciembre pasado, el chef Hernán Gipponi -ex HG Restaurant, en el hotel Fierro- está cocinando en Terraza del Alba, un parador con bastante onda en la zona norte de Pinamar. El nombre de su nuevo proyecto es Aqua y abre tanto de día como de noche. Al mediodía, la apuesta culinaria parte de la filosofía de cualquier parador: platos sencillos, frescos, para comer sin sentirse pesado y continuar con el día de playa. Así, Gipponi prepara sándwiches con panes elaborados allí mismo, pescados, su emblemático arroz con langostinos y tablas de mar. Los precios son, también, bien de parador: con una gaseosa y un sándwich, por ejemplo, podés gastar 120 pesos. A la noche, la movida es otra. Se hace más evidente el sello del cocinero. ¿En qué? En platos como el arroz orgánico Carnaroli de Corrientes con mollejas, hongos y puerros; la pesca del día, con licuado de zapallitos, lentejas turcas y vegetales; la carrillera de ternera braseada con pera, vainilla y pickles de remolacha, o postres como el húmedo de chocolate y algarroba con durazno asado y helado de crema. Los precios nocturnos varían entre $90 y $130 las entradas; entre $160 y $190 los principales, y $80 los postres. El plan de Gipponi es terminar la temporada, volver a Capital a armar otro proyecto propio (está buscando lugar) mientras hace refacciones en Aqua, y regresar a la cocina en Pinamar en el verano 2016. Terraza del Alba está en Avenida Del Mar y De la Retama / T. (011) 15-5710-9325.

Por Camila Bártok

 

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios
más leidasmás comentadas