03.05.2009

Cupcakes: las tortitas de moda que amenazan con desplazar a las medialunas

Gracias a su aparición en la serie Sex & the City, estas tortitas individuales son el nuevo grito de la moda pastelera. Te contamos cómo son y dónde conseguirlas en Buenos Aires.


Los cupcakes son tortas unipersonales que se cocinan y se sirven en recipientes de papel. Más allá de su sabor y sus ingredientes que, como toda torta, tiene infinitas variedades, la característica principal de una cupcakes es su decoración, que algunos dirán que es kitsch, los más cultos la catalogarán de “barroca” y los desprevenidos de “grasa”. Pero las cupcakes son, ante todo, versatilidad. Se pueden lookear como a uno más le guste y adaptarlas a la situación de consumo que corresponda. En los últimos años fueron ganando un éxito como nunca antes habían tenido desde que comenzaron a prepararse más de dos siglos atrás.

SEX & THE CUPCAKE
Por un lado, las cupcakes son prácticas: imaginate un cumpleaños sin necesidad de andar cortando porciones que luego sobran y quedan disimuladamente tiradas en alguna maceta, junto a empanadas de verdura y chizitos húmedos. Por otro lado tienen un sentido cachondo. De hecho, en Facebook existe un grupo con más de 11.000 miembros llamado “I Like Cupcakes and Making Out”, es decir “Amo las cupcakes y transar”. Hay algo de insinuación, de sensualidad, de histeriqueo en eso de clavarle un mordisco a una torta súper decorada.

Pero lo que lanzó a estas tortitas definitivamente al estrellato fue la serie de televisión Sex & The City donde Carrie Bradshaw (la protagonista, interpretada por Sarah Jessica Parker) le da duro a las cupcakes que vendía The Magnolia Bakery, un local chiquito, con una ambientación onda años 50, que hasta ese momento no era ni más ni menos famosa que la panadería de la esquina de tu casa, pero que a partir de entonces, gracias al cholulismo estadounidense, se convirtió en furor: hoy tiene tres sucursales y es una de las 40 escalas del Sex & The City Tour, en el que guían a turistas a través de diversos lugares en los que se filmaron escenas de la serie y, por supuesto, degustan una cupcake. Más allá de glamour (y calorías), lo más importante es que las cupcakes son ricas. Algunos de los que ofrece Magnolia a un precio de tres dólares son, por ejemplo, Coconut (con merengue y coco), Hummingbird (con cream cheese y nueces pecan), o Devil’s Food (moca y cream cheese).  

CUPCAKES EN ARGENTINA
En Argentina, tierra de vigilantes, cañoncitos y bolas de fraile, el concepto todavía suena extraño. Sin embargo, ya se venden y son cada vez más frecuentes en cumpleaños, casamientos y como regalos empresariales. Así como en materia de café el frapuccino amenaza con algún día desplazar al viejo cortado, estas tortitas ponen un manto de sombra sobre el futuro de las secotas magdalenas.  

El primero (y hasta el momento) el único proveedor de cupcakes en el país se llama Lulu Cupcakes, proyecto de Luz Carruthiers y Lucía Galeano, dos estudiantes de 20 años que a principios de 2008 decidieron cocinar algo para el cumpleaños de una amiga. Como las dos habían viajado y habían probado cupcakes, decidieron prepararlas. Como a los invitados les gustó, hicieron lo mismo para el cumple de una primita. Como a una mamá le gustó, les pidió que le prepararan algunos para servir a las clientas de su local de ropa. Y así, del boca en boca, empezaron a recibir pedidos, a contactarse con wedding planners y a aparecer en producciones para revistas.  

La base de sus cupcakes es de vainilla con dulce de leche decorado con merengue. Otros son de chocolate, de coco, de limón y naranja, y el Red Velvet viene con mentol. Para decorar, usan chips de chocolate, golosinas y las clásicas gramas que se ponen en las tortas de cumpleaños. El precio por docena parte de $30 por las cupcakes más básicas, pero la mayoría de los pedidos que reciben es de los personalizados, que cuestan $70 por docena. Reciben pedidos por mail: lulucupcakes@gmail.com.  

Este es el pasado, el presente y el futuro de una confitura inocente y naif que ahora encuentra su lugar en el mundo. Un mundo que, cada vez más, empieza a encontrarle el gustito a las cosas que durante años generaciones anteriores prefirieron ignorar.
 

Por Alvaro Singer

comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dej� tus comentarios