26.04.2010

La nueva moda: golosinas personalizadas

Cada vez más empresas fabrican dulces customizados con el sabor y la forma que al cliente se le antoje.


Cada vez que nos enamoramos de un chocolatín o de un caramelo nuevo, los argentinos empezamos a vivir con miedo de que desaparezca. Basta con que no haya surtido en el quiosco durante una semana para que empecemos a hacernos la cabeza con que no lo van a traer más. Y no por paranoicos u obsesivos, sino porque con las golosinas pasa lo mismo que con las bandas de rock: ni bien alcanzan el éxito y el amor de su público, cambian para mal o desaparecen.

En general, no importa cuán bueno sea el producto o cuánto venda. Con el tiempo, la empresa siempre quiebra, deja de fabricarla o vende sus acciones y la golosina desaparece a manos de una multinacional inescrupulosa que cambia la fórmula original. Así fue como desaparecieron el alfajor Suchard Mousse, el comprimido Aguila, los maravillosos caramelos Fruti-fru de uva, los yogures Parmalat, el viejo alfajor Havanna lleno de dulce de leche, o las galletitas Tentaciones que luego de años de clamores y llantos hicieron su reaparición triunfal en una versión más o menos parecida a la original.

Sin embargo, luego de largas décadas de injusticia golosinera, la impotencia consumidora está llegando a su fin. No porque las grandes empresas hayan decidido complacer a sus consumidores deliberadamente, sino porque algunos de esos consumidores se dieron cuenta de que hay un negocio que las empresas grandes no pueden hacer: darle a cada cliente lo que él quiere consumir. Es decir, hacer golosinas a medida.

Esta tendencia de customizar alimentos a gusto del cliente que en otros países ya es un hit, está empezando a emerger tímidamente en el mercado local. Primero se “personalizaron” los envoltorios (desde hace tiempo que existen chocolaterías que hacen tabletas con el logo de empresas o vinos con etiquetas a pedido)  pero la novedad es hacer también un producto a gusto del cliente. Por ahora hay poco, es verdad, pero lo poco que hay está tan bueno, que estamos seguros de que habrá cada vez más y más ejemplos.

GRANOLA CUSTOMIZADA
La primera marca que se inscribe en esta nueva tendencia de customización de golosinas y snacks es GranolaMix, que ofrece a sus clientes la posibilidad de diseñar sus propias barras de cereal y granola.  Siguiendo los pasos de la marca norteamericana Mixmygranola, el cliente tiene que ingresar a su website www.granolamix.com.ar, y seguir un menú sencillo de cinco pasos que le permite diseñar y cotizar automáticamente los cereales de sus sueños. Para las barritas, se puede elegir entre textura chewy (bien blandita) o crispy (bien crocante); para la granola, en cambio, hay base de chocolate, bajas calorías, muesli, o de almendras y miel (entre $8 y $10 la bolsa de 300 gramos). A ambas se le pueden agregar la cantidad de ingredientes que uno quiera. Tienen cerca de veinte frutas disecadas (papaya, mango, frutillas, arándanos negros y rojos, ananá, kiwi, cerezas, durazno, ciruela, higos, por ejemplo), otras veinte frutas secas y semillas (castañas de Pará y de cajú, almendras, nueces mariposa, avellanas, coco rallado, semillas de girasol, zapallo, amaranto, quínoa o amaranto) y unas quince golosinas y cereales como lentejas de chocolate, Choco Crispis, malvaviscos, jengibre glaseado, jelly beans, fruit loops, o pasas bañadas en chocolate. El precio de cada ingrediente varía entre $1 y $5 por cada diez barritas o por bolsa de granola. Unas barritas con malvaviscos, frutillas y maní, por ejemplo, salen alrededor de $2 cada una, pero unas que tengan castañas de cajú o arándanos rojos, seguramente costarán más. Además, si gastás más de $30 te las llevan a tu casa sin cargo en una simpática cajita que incluye un detalle de las calorías, vitaminas e hidratos de carbono de cada porción.

EL CARAMELO QUE QUIERAS
La segunda marca que se dedica a hacer golosinas al gusto del consumidor son los Caramelos Artesanos, que siguen un poco la tradición de los Papabubble, unos caramelos de origen barcelonés, hechos a mano, de las formas más raras que uno pueda imaginarse. Son totalmente naturales y recuperan la tradición del caramelo original, pero no por eso están limitados, sino todo lo contrario. Como la gente de Papabubble, en Caramelos Artesanos pueden hacer los dibujos, formatos y sabores que les pidas. Incluso pueden ponerle el nombre de tu novia en colorado sabor a frutilla, formar dibujos de flores, frutas o corazones adentro del caramelo, o pedirlos en forma de almohadita rayada, de cilindro, paleta, pirulín, anillo o bastón de navidad. Hay sabores tradicionales como uva, banana, ananá o tutti fruti y sabores exóticos como pitaya, regaliz, zarzamora, lychee, pistacho, té, romero, albahaca o curry. Además, tienen muchos sabores que copian gustos típicos de caramelos que podrían dejar de existir como el Pico Dulce o el de los chicles de canela picante. Arrancan en $100 el kilo, dependiendo del sabor, la forma, y la cantidad de colores que solicite el cliente. Por supuesto, no es lo mismo pedir un caramelo de naranja que uno de albahaca y tomate con el logo de tu restaurante. Se pueden ver en su web, www.caramelosartesanos.com.ar y hacer pedidos al 15 56194491.

LA GALLETITA SOÑADA
Otras que se suman a la movida de las golosinas personalizadas son las galletitas. La Tienda de Cookies Te Creo, por ejemplo, es la que mejor entiende el concepto de “custom made”. No sólo porque hacen galletitas de cualquier forma, sino porque además tienen un nivel de realidad y detalle que cuesta creer que sean comestibles. Desde zapatos de taco hasta animalitos, desde baberos hasta autos de carrera, desde perritos hasta pelotas de rugby, las pasteleras de Te Creo pueden hacer cualquier cosa que el cliente necesite o se imagine. Y son tan pero tan lindas, que cuesta darles un mordiscón. Tienen base de chocolate o de vainilla y el precio varía de acuerdo a la cantidad de colores de glasé y al tamaño de cada producto, pero se puede decir que oscilan entre $2 (las pequeñas) y $7 (las gigantes). Vienen en cajas artesanales, también personalizadas, que las mismas dueñas hacen para la ocasión con distintos papeles decorados y cintas muy cancheras. Las hay surtidas —con un poco de todo— y temáticas, con motivos de bautismo para entregar como souvenir, de moda (con galletitas de zapatos, carteras y vestidos) para regalarle a una chica, de animales para los más pequeños, o con un motivo específico para empresas de cualquier rubro (entre $20 y $70). También hacen mesas dulces con temas o colores específicos. Si un cumpleañero es fanático del color lila, por ejemplo, las chicas de Te Creo pueden hacer cupcakes, muffins, galletitas y torta de color lila en la forma que elija el homenajeado. Para pedidos, hay que escribir a  info@te-creo.com.ar o llamar al 156-038-8061.

por Carolina Aguirre / ilustración: Carla Teso

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