24.02.2017

Power burgers: 10 de las mejores hamburguesas de Buenos Aires

La tendencia de las hamburgueserías se ha instalado en la ciudad y, por el momento, no muestra signos de frenarse. ¿Qué elegir entre una oferta tan grande y creciente? Estos ejemplares son una apuesta segura.


Lejos de ser una simple moda, las hamburguesas de alta gama llegaron para quedarse. Cada semana abren nuevas hamburgueserías y las propuestas son cada vez más variadas y originales. Mientras que las pioneras inventan novedosas y sofisticadas combinaciones para satisfacer a un público más exigente, los nuevos jugadores saben que para poder competir deben subir la apuesta. Los cortes de carne premium, el pan casero y los toppings de primera calidad hicieron que el concepto de comida chatarra haya quedado en el olvido, atrayendo así a un público cada vez más numeroso. 

Así, comer una hamburguesa dejó de ser un último recurso para convertirse en una experiencia gourmet. Claro está que no es cuestión de apilar ingredientes exóticos porque sí, sino que deben tener un sentido y jamás tendrán que quitarle protagonismo al actor principal del sándwich que es la carne. Las opciones son tan numerosas que cualquier listado se queda corto, pero esta selección es una buena muestra de algunas de las propuestas más interesantes y con ingredientes para todos los gustos.



La Eiffel en PARÍS BURGER ($90)
Charles de Gaulle se preguntaba “¿Cómo se puede gobernar un país que tiene 246 tipos de queso?”. París Burger no los tendrá todos, pero sí la variedad más interesante de las hamburgueserías porteñas. No solo hay hamburguesas con queso morbier, tomme, brie o roquefort, sino que el toque francés también está presente en los toppings como el mousse de nuez, la salsa béarnaise, de echalottes o la tradicional Colbert. El chef francés Christophe Arrighi hornea a diario los panes y la burger de 200 gramos viene con queso reblochón que sale dorado y crujiente, salsa du chef y jamón crudo. Pocos recuerdan que las papas fritas son una invención gala. Las de la casa se sirven con un toque de curry y son la guarnición ideal. Para que todo sea perfecto, el combo se puede completar con un porrón de Leffe, una de las marcas de cerveza más populares en Francia.
Suipacha 180, Microcentro / T. 3874-4730



La Huancaína en BURGER MOOD ($100)
Poner batatas fritas dentro de un sándwich puede parecer cosa de niños, pero en Perú es cosa seria y parte del clásico sándwich de chicharrón. La huancaína es una de sus salsas insignia, y ambas recetas sirvieron de inspiración para esta hamburguesa que homenajea la cocina callejera peruana. Si bien la carta de la céntrica Burger Mood (que abrió a fines de noviembre una sucursal en Palermo) presenta una propuesta más bien tradicional para satisfacer a su público oficinista, cada mes ofrece una opción un tanto más arriesgada fuera de carta. En dificiembre fue el turno de esta burger que sale con batatas fritas, cebolla morada, lechuga, tomate y claro está: salsa huancaína, que aporta cremosidad, un toque aromático y un sutil picante. La batata suma su textura crocante y la cebolla, la acidez necesaria, logrando de esta forma plasmar la esencia de los dos clásicos peruanos pero sin opacar el sabor a carne que toda buena hamburguesa debe tener. 
Viamonte 359, Microcentro / T. 4516-0221

Hamburguesa Uco en UCO ($250, con fritas de polenta)
En el coqueto Fierro Hotel, Ed Holloway y Sebastián Cardamomi decidieron crear una versión bien autóctona de la hamburguesa. En lugar de seguir el tradicional estilo norteamericano, donde la carne picada prácticamente no se toca, en UCO está saborizada con diversos ingredientes, entre los que se destaca la panceta ahumada. Ésta se pica junto con la carne y su presencia se hace notar claramente en la boca. El pan es una suerte de punto medio entre el tradicional brioche que se usa en las hamburguesas y el pan de campo. Le da un toque rústico que va muy bien con el concepto del plato. El sándwich se completa con una decadente provoleta gratinada, mucha panceta crocante, pickle de pepino, cebolla morada y chiminesa (mayonesa más chimichurri). La guarnición es otro punto fuerte: bastoncitos de polenta frita, sabrosos y extra crujientes, no tienen nada que envidiarle a las papas.
Soler 5862, Palermo Hollywood / T. 3220-6820



La Kyopo en KYOPO ($150, con papas fritas y coleslaw)
Tras cocinar durante varios años en Corea del Sur, Pablo Park regresó a Buenos Aires y se convirtió en un Kyopo, nombre que reciben los expatriados de ese país. A metros de Nazca y Avellaneda, este local poco tiene que ver con los clásicos restós coreanos del barrio, ya que, si bien hay algunos platos tradicionales, la cocina es fusión y de vanguardia. Las hamburguesas se preparan con la técnica sous vide: se cocinan al vacío a la temperatura exacta y luego se terminan vuelta y vuelta a fuego fuerte, asegurándose de esta manera que nunca se pasen de punto. El pan es un brioche casero y viene con kimchi-slaw, chili-garlic mayo, hojas de cilantro y Kyopo BBQ. Fresca, ácida, ligeramente picante, esta burger combina lo mejor de Oriente y Occidente en un solo bocado.
Aranguren 3053, Flores / T. 4637-3465



La Surf & Turf en DELLEPIANE BAR ($175, con papas fritas)
Una de las hamburgueserías de la primera ola, tanto que sus burgers ya son un clásico de la ciudad. Ubicada en el pasaje homónimo a metros de Córdoba y Callao, Dellepiane atrae a un público de treintañeros, a quienes se suele ver esperando mesa en la puerta con una pinta de cerveza artesanal en mano. A pesar del éxito, su chef Tomás Agostino no se duerme en los laureles y siempre busca mejorar e innovar. El Surf and Turf es una combinación clásica europea y luego popularizada en Estados Unidos donde se juntan productos de mar y tierra. En este caso, la hamburguesa lleva langostinos marinados, chutney de mango, cilantro, jalapeños (opcionales), tomate y salsa surf (una versión de la golf). Una combinación arriesgada pero ejecutada a la perfección y que verdaderamente funciona. La hamburguesa sale con papas fritas y por un adicional ($19) se le puede agregar salsa curryliptus (curry suave, ralladura de limón y puerros, hojas de menta fresca y queso parmesano). Una alternativa refrescante que le da una vuelta de tuerca a las clásicas fritas.
Pasaje Luis Dellepiane 685, Microcentro / T. 4371-7601

La Criolla en LA BIRRA BAR ($130, con papas rústicas)
Se viralizó en las redes sociales en agosto y, sin lugar a dudas, es la hamburguesería del momento. La clave es el tamaño XL de sus sándwiches, la calidad de su carne y el perfeccionismo de su chef Daniel Cocchia. En La Birra cada detalle está cuidado: el pan que se hornea durante el servicio, el blend de carne que pican ellos mismos (roast beef, vacío y tapa de asado) e incluso el orden de los toppings en el armado del sándwich. Sin embargo, su hamburguesa más interesante posiblemente sea la más sencilla. Es uno de esos casos donde menos es más. Trae un patty de 200 gramos, una provoleta bien crocante y una salsa criolla con tomate, morrón y cebolla. La intensidad del queso y su textura untuosa y crocante se lleva perfecto con el umami de la carne, increíblemente tierna. La criolla aporta un toque fresco y limpia el paladar dejándolo listo para un nuevo bocado. Vacío, provoleta y criolla, la esencia del asado entre dos panes. No te vayas sin probar el café.
Av. San Juan 4359, Boedo / T. 2055-1772

La Wild TDN en TIERRA DE NADIE ($152, con papas fritas)
Rústica, algo salvaje y bien argentina, La Wild en Tierra de Nadie representa a la perfección el alma de esta hamburguesería que en Caballito tiene status de culto. Una burger gourmet de barrio, con 200 gramos de roast beef picado, queso pategrás, molleja crocante, rúcula, berenjenas en escabeche y emulsión de chimichurri. Ingredientes de primera calidad y sabores bien nuestros que se entienden a la perfección con la hamburguesa. El pan, una creación de su chef David Sovilj, es un tanto más agreste que el brioche tradicional y es otro punto fuerte del lugar. Para picar las papas fritas con chili y sour cream o las batatas con kétchup y jengibre son dos propuestas originales que valen la pena probar. Se recomienda ir temprano.
Avellaneda 588, Caballito / T. 2073-1566



La Dry Aged en PONY LINE BAR ($340, con papas fritas)
Tras crear una de las hamburguesas más icónicas de Buenos Aires, Juan Gaffuri fue por más y logró superarse a sí mismo con la dry aged, elaborada con carne premium (roast beef, bife de chorizo y un poco de wagyu) que se madura por 45 días en cámaras controladas dentro del propio hotel. Los toppings están pensados para permitir que se luzca la carne y por eso son más simples que en la versión tradicional. El sándwich se arma con un exuberante medallón de 250 gramos, queso Lincoln, alioli de hierbas, lechuga, tomate y relish casero y un majestuoso pan brioche con queso gratinado. Esta es la burger definitiva para los fanáticos de la carne y vale lo que cuesta. Los helados de Joaquín Grimaldi son el cierre perfecto para esta experiencia.
Posadas 1086, Retiro / T. 4321-1730

La Cabra en BURGER JOINT ($80)
En la epidemia de hamburgueserías gourmet, Burger Joint seguramente sea el paciente cero, y desde entonces no para de crecer. El salón debió expandirse varias veces para poder satisfacer la demanda de un público muy fiel y, tras haber empezado con solo dos hamburguesas, ya cuentan con ocho. Todas las recetas son obra de su dueño Pierre Chakra, cuya obsesión es lograr que sus productos tengan calidad y consistencia. Antes de crear Burger Joint, Pierre trabajó en el Les Halles de Park Avenue, compartiendo cocina con Anthony Bourdain, de quien aprendió la técnica básica que hoy usa para sus papas fritas. El quesillo con miel es un clásico norteño y un poco de eso tiene esta burger con queso de cabra chevrotin, miel, rúcula, puerro frito y pimienta negra. El queso de cabra y el toque de miel se llevan de maravillas con la carne (elaborada con un blend de cortes súper secreto) y el resto de los ingredientes redondean un gran sándwich. Una versión más atrevida de la ya clásica combinación de queso azul con cebollas caramelizadas.
Jorge Luis Borges 1766, Palermo 



DE CORDERO EN PAN DE BEREJENA
En el marco de una carta de autor vanguardista, Alejandro Féraud siempre deja lugar para una hamburguesa de alta gama en su restaurante Alo’s. Sus creaciones son de lo más sofisticado que se puede encontrar en el mercado y van rotando para aprovechar los productos de temporada. Ya pasaron, entre otras, hamburguesas de pato con foie gras, de cerdo thai con brotes de cilantro o de langostino y salmón blanco con pickles de hinojo. En la carta de esta temporada es el turno de la de cordero, que viene en un pan de berenjena, con salsa romesco, espinaca cruda, echalottes picantes (cocidos en almíbar de chile) y hongos portobellos crudos. Viene acompañada de papas fritas y chips de remolacha frita ($220 con guarnición, bebida y postre)
Blanco Encalada  2120, Boulogne  / T. 4737-0248

Por Leo Volt 


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