27.08.2015

Sabores de Amazonia: una experiencia deslumbrante en el Sofitel de Río De Janeiro

En el restaurante Le Pré Catelan, un menú de diez pasos fusiona ingredientes amazónicos con técnicas culinarias francesas.


Debe haber pocas sensaciones más placenteras que estar echado en la playa de Copacabana, ver la gente pasar y sentir como si constantemente sonara una música imaginaria, una bossanova incorporada al paisaje. Estamos en Río de Janeiro, una de las ciudades más bonitas y sofisticadas del mundo, la elegida por las marcas de primer nivel para presentar sus creaciones de alta gama, la que en 2016 será sede de los Juegos Olímpicos.
 
Se trata, además, de una de las escapadas más prácticas para los porteños que buscan huirle al frío y la rutina. Son solo tres horas de avión desde el aeroparque metropolitano para desembarcar en este alegre paraíso de clima siempre caliente.

¿Qué decir de Río que no se haya escrito en las miles de guías de viajes? Sus fantásticas playas, desde Ipanema y Leblon hasta la mítica Copacabana y Leme, custodiadas desde lo alto por el magnánimo Cristo Redentor, en la cima del Corcovado; el Pan de Azúcar, Barra de Tijuca, el increíble jardín botánico y la laguna Freitas; los barrios de Botafogo y Lapa, con sus barcitos y su música infaltable, que late todo el año hasta explotar en los días y noches del carnaval. Enumerar los atractivos de Río demandaría demasiadas páginas y ninguna publicación podría abarcar el espíritu y la alegría que se respira en la cidade maravilhosa.



LE PRÉ CATELAN
Río de Janeiro es también una de las capitales gastronómicas de Sudamérica. La ciudad ofrece una variedad enorme de restaurantes, desde pequeños y sencillos botecos (los típicos bares de Brasil) hasta restaurantes de alta gama. Entre estos últimos, Le Pré Catelan, del hotel Sofitel, en Copacabana, es sin dudas uno de los más bonitos y elegantes.

Se podría decir que la llegada del premiado chef francés Rolland Villard, chef corporativo de Sofitel América del Sur, revolucionó la gastronomía del establecimiento –único hotel de lujo de Río con un “toque francés”– y, en cierta forma, de la ciudad. Villard está al frente de un equipo de 50 personas que trabajan en la cocina en una apuesta diaria por la excelencia. Y tanto es así, que Le Pré Catelan acaba de ser distinguido con una estrella por la célebre Guía Michelin, que este año desembarcó en Brasil para premiar a los mejores establecimientos de San Pablo y Río de Janeiro. Luego de una remodelación que años atrás demandó cerca de 800.000 dólares destinados solo al salón, ahora Le Pré Catelan toca el cielo con las manos al alcanzar la estrella más codiciada en el mundo de la gastronomía. 

FRANCIA Y AMAZONIA AL PLATO
El menú “Viaje gastronómico a la Amazonia” es la gran atracción del lugar y aplica la técnica de la preparación francesa a los ingredientes típicos de esa región de Brasil. “Este menú es diferente a todo lo que he creado anteriormente. Es muy importante que la riqueza y variedad de los ingredientes de la Amazonia sean apreciadas tanto por los propios brasileños así como por los extranjeros que, como yo, se encantan con el descubrimiento diario de infinitos y exóticos sabores”, afirma el chef quien, en los últimos años, ideó 1800 recetas distintas.

Para dar vida a este menú de diez pasos, que incluye más de veinte ingredientes prácticamente desconocidos, Villar se inspiró en un viaje que realizó en 2006 a la ciudad de Manaos; allí, a bordo de un barco, el cocinero quedó deslumbrado por la diversidad de sabores y condimentos de la región amazónica. 

Los platos van llegando a la mesa en un lapso de casi tres horas. Todo comienza con una brandade de tucunaré –pez típico de los ríos de amazónicos– con leche de coco. Otro paso de este viaje gourmet es la empanada de carne de jaiba (cangrejo) con perlas de sagú de tapioca marinadas en caipirinha y salsa de bacurí, una fruta dulce de la región. Quedará por probar el piracurú –uno de los peces de escama más grandes del mundo– con consomé de tucupí (caldo extraído de la mandioca) y jambú, una fruta pequeña también llamada “manzana de agua”. Y todavía faltan los blines de moqueca y camarón a la parrilla con crema de nuez de pará –una castaña tradicional de Brasil– y farofa de nuez. O la costilla de res confit empanizada en harina de mandioca, salsa de jabuticabá (otra fruta del Amazonas que, dicen, rejuvenece la piel y el corazón) y jalea de plátano macho. El postre depara más sensaciones: en concreto, un chocolat surprise con salsa de coco y helados de frutas típicas. No se puede visitar Río y no reservar mesa para probar esta maravillosa creación del eximio Villard. Cuesta 290 reales por persona e incluye vinos. 



Antes de recibir su estrella Michelin, Le Pré Catelan fue elegido como uno de los diez mejores restaurantes de hotel del mundo por la prestigiosa publicación Hotels Magazine. Además, cuenta con tres estrellas de la guía Quatro Rodas, la más reconocida de Brasil, que definió el menú “Viaje gastronómico a la Amazonia” como “simplemente fenomenal”. 

Otro punto alto en este restaurante, donde también es posible comer a la carta, es su lista de vinos, en la que se incluyen más de 40 etiquetas francesas como los sofisticados caldos de Burdeos, los de Loire y de Borgoña, así como los famosos tintos de Côtes-du-Rhône y los de Alsace. Algo simpático (que no pasará desapercibido a ojos del visitante) es el carrito de los postres, típicamente francés y poco común en Brasil. “El carrito ofrece porciones individuales y se queda paseando por el salón; es como una vidriera móvil de boulangerie”, explica Villard.

Además de Le Pré Catelan, el Sofitel cuenta con el restaurante Atlantis, cerca de las piscinas del hotel, con un delicioso buffet de cocina internacional y un ritual que ya es famoso: la feijoadissima, compuesta por más de 20 tipos de carnes de cerdo y cordero, que se degusta con música brasileña en vivo, al ritmo de samba y chorinho. La oferta de comidas y bebidas se completa con el
sofisticado bar Horse’s Neck, con tragos y degustaciones de vinos.

MILLÉSIME, UN CLUB DE EXCELENCIA
El Sofitel Río de Janeiro Copacabana está localizado en la arteria más conocida de la ciudad, la Avenida Atlántica, en un trecho desde donde se tiene la mejor vista de Copacabana. El hotel queda muy cerca del famoso barrio de Ipanema, cuna de la bossanova, y es uno de los pocos que tiene terrazas en sus 388 habitaciones y suites con una vista inigualable sobre la playa.
Uno de los sellos distintivos del hotel es haber instalado un concepto de servicios basado en la exclusividad, la excelencia, el lujo y la atención personalizada: el denominado Sofitel Club Millésime. En enología, el “millésime” es un sello de calidad, normalmente indicado en el rótulo de la botella de vino, que representa una cosecha excepcional.

El servicio Club Millésime está disponible para 66 habitaciones y suites y proporciona lo que aquí se denomina una “atmosfera Millésime”. Algunos de los servicios que brinda este elegante club son: check-in y check-out exclusivos; servicio de mayordomo personalizado; lounge privado para desayuno; Light Snack Time (un open bar para almorzar algo liviano, sin costo adicional); Tea Time en el Club; Evening Wine Tasting (degustaciones de vinos desde las 18 horas); menú de almohadas y de jabones artesanales; préstamo de iPad; bebidas y cerveza liberadas en el mini bar; cafetera Nespresso; llamadas telefónicas locales ilimitadas; acceso gratuito e ilimitado a internet en la habitación y en las áreas del hotel; tarifa especial de transfer in & out para las suites; servicio de lavandería y planchado; business center privado y muchos más. El Sofitel Río de Janeiro Copacabana es el único hotel de la ciudad que ofrece un piso ejecutivo con tantos beneficios y exclusividades a sus huéspedes.

Así, con el toque francés de Sofitel y la gastronomía de Le Pré Catelan, la escapada de tres días a Río desde aeroparque dura una eternidad.



UN HOTEL MARAVILLOSO
El Sofitel de Río de Janeiro, estratégicamente ubicado frente al mar, en el límite entre Copacabana e Ipanema, está considerado entre los mejores hoteles de alta gama de la ciudad. Desde su inauguración en 1997 acumula más de 50 premios y reconocimientos por su excelencia. Sus 388 cuartos –todos con terraza privada– fueron totalmente renovados poco tiempo atrás. El hotel tiene dos piscinas, una para la mañana y otra para la tarde, para garantizar que siempre haya sol en alguna de ellas. Además, dispone de un sector de playa privada, con solo cruzar la calle, donde ofrece a sus huéspedes (sin cargo) reposeras, toallas, sombrillas, aguas, jugos y frutas. Por su localización (Avenida Atlántida 1389) está a un paso de la parte trendy de Ipanema (el equivalente a nuestro Palermo Soho, si se permite la comparación, por su proliferación de restaurantes con onda y locales de indumentaria). Si vas a Río, a no dudarlo: la experiencia que ofrece el Sofitel no decepciona. 


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