06.08.2015

Viaje al fin del mundo: el encanto de Ushuaia

Desde esquiar en el centro más austral del continente hasta sobrevolar la ciudad en helicóptero o hacer una caminata bajo la luna, son algunas de las propuestas que ofrece la capital de Tierra del Fuego.


Dicen que se escapó de un barco, cerca de la costa de Ushuaia, y nadó hasta la orilla en sus aguas congeladas. Que, una vez en tierra, se recluyó en el corazón de los valles y construyó una cabaña modesta, donde vivió durante años mientras buscaba oro en los alrededores y cazaba zorros para vender su piel. Que fue uno de los primeros arrieros de la provincia, siempre acompañado por sus perros, que le permitieron sobrevivir a más de una contingencia del clima con su calor animal. Pero, sobre todo, dicen de Ernesto Krund, alemán que desembarcó en 1907 en territorio fueguino, que fue el responsable del descubrimiento del paso Garibaldi y de la autonomía de Ushuaia –en función de Chile, en términos de correspondencia y estrategia–, y que se ganó su puesto en la historia como uno de los fundadores de la ciudad que hoy se puede visitar en el último destino turístico del continente.

Aquella cabaña construida por Krund con sus propias manos es la que se puede ver, luego de una caminata con raquetas a través de un bosque que parece salido de Las Crónicas de Narnia, en los alrededores de Ushuaia Blanca: un centro invernal a pocos cientos de metros del famoso Cerro Castor (que, originalmente, se llamaba Cerro Krund y se modificó por una cuestión de marketing). Los propietarios de este cálido lugar en el fin del mundo recrearon la construcción de troncos y la convirtieron en un pequeñísimo museo donde, si la excursión se decide hacer a la luz de la luna, reciben a los turistas con un plato caliente cocinado a las leñas, maridado con relatos sobre el emblemático pionero. Junto con las actividades de esquí de fondo y de travesía en moto de nieve, es el principal atractivo de esta parada en el circuito aventurero de Ushuaia. Se puede chequear todo lo que ofrece en www.ushuaiablanca.com.ar. Pero, aquí, el viaje recién empieza.

LAS LUCES DEL CERRO
Es un buen año para quienes practiquen deportes invernales y tengan en mente viajar a Ushuaia. No solo va a ser la sede del Interski 2015, sino que los buenos niveles de nieve y las bajas temperaturas convierten a Cerro Castor en uno de los spots claves de la temporada, que inició oficialmente el pasado 9 de julio con la tradicional “bajada de antorchas”, y se extenderá –por la privilegiada ubicación austral– hasta mediados de octubre. A 26 kilómetros de la ciudad, el Castor se despliega en más de 650 hectáreas esquiables con 31 pistas de distintas dificultades, de las que anuncia su estado todos los días en www.cerrocastor.com. Allí también se pueden consultar las tarifas de los pases (que varían entre $485 y $730 por día a lo largo del año), de los equipos y de las clases. La montaña no es un entretenimiento particularmente amable para el bolsillo, pero vale la pena desde el primer segundo en que uno se monta a la aerosilla y se deslumbra con el paisaje. Más cerca del centro de Ushuaia, para los que quieran hacer un trayecto más corto y estén interesados en tomar clases para principiantes de esquí o snowboard, está el Glaciar Martial, a solo 7 kilómetros. Junto a la Escuela de Esquí Ushuaia –la más antigua de la provincia; hay clases de una hora por $500 aproximadamente, con promoción si es más tiempo–, se encuentra la pintoresca casa de té La Cabaña, con ambiente rococó y una temperatura ideal para refugiarse del hielo, taza en mano.

MÁS ALLÁ DEL ESQUÍ
La magia de este destino no se limita a deslizarse por la montaña. Por el contrario, despliega ante el turista un amplísimo abanico de actividades posibles: desde vuelos en helicóptero (la empresa Heliushuaia ofrece distintos circuitos) hasta aventuras en camionetas 4x4 que exceden a la típica excursión con un poco de barro y movimiento. De la mano de Canal Fun & Nature, en una travesía que dura ocho horas con almuerzo incluido (por $1450 por persona), se recorren los caminos fuera de ruta más agrestes de la zona, bordeando los lagos Escondido y Fagnano. Por su parte, en Siberianos de Fuego (Facebook/SiberianosDelFuego), la emoción consiste en compartir el día con perros de raza Husky Siberiano, muy bien cuidados, que se entregan al cariño de los visitantes y los invitan a pasear por el valle en sus trineos ($700 los 25 minutos para adultos; tarifas más económicas para niños de 12 años hacia abajo). No hay que olvidar a la ciudad: con su arteria principal iluminada con luces que parecen tomadas de un cuento de Navidad y veredas con losa radiante para derretir el hielo, las calles de Ushuaia son una atracción por sí mismas (dato: muy recomendado el bar Dublin, con cervezas artesanales y platos abundantes).

DESCANSO EN LAS ALTURAS
Dentro de la Reserva Natural Cerro Alarkén, a 7 minutos del centro urbano y construido en altura, con una impactante vista panorámica de Ushuaia, el hotel Arakur es un alojamiento de alta gama que, aunque no sea el elegido para hospedarse, vale la pena visitar. Los motivos son dos: por un lado, tiene un muy buen restaurante que centra su menú en la producción fresca de la zona; por el otro, el spa con sus enormes ventanales es quizás la mejor oportunidad para el relax que se puede encontrar en esas latitudes. La pileta in-out es una parada obligada. Se pueden consultar tarifas en www.arakur.com.


comentarios

Los comentarios y opiniones enviadas a este espacio de expresi�n, son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Groser�as, acusaciones sin fundamento e insultos ser�n eliminados por el moderador. Al dejar su comentario el usuario acepta recibir nuestro newsletter y autoriza a Planeta JOY a incorporar su mail a su base de datos.

Dejá tus comentarios